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Panorama general: - La infraestructura es un factor crucial en la respuesta a la actual desaceleración económica mundial y en los esfuerzos por incrementar el crecimiento económico, reducir la pobreza y alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio (ODM).
- Los países en desarrollo necesitan más infraestructura que sea socialmente aceptable, financieramente sostenible y que respete el medio ambiente. Se espera que la crisis financiera y económica mundial tenga un impacto severo en los servicios de infraestructura en estas naciones, ya que los gobiernos enfrentan una contracción progresiva de sus recursos y los flujos de financiamiento privado están disminuyendo.
- El Grupo del Banco Mundial (GBM) lanzó la Plataforma para la recuperación de infraestructura y la protección de activos (INFRA, por sus siglas en inglés) en abril de 2009, con el objetivo de centrar la atención y los recursos del Banco y sus asociados en las necesidades más urgentes de infraestructura durante la crisis económica y ayudar, al mismo tiempo, a sentar las bases para el crecimiento y la lucha contra la pobreza en el futuro. La INFRA aumenta los créditos para infraestructura aprobados en el Plan de acción sobre infraestructura sostenible (SIAP, por sus siglas en inglés), aprobado a principios del verano de 2008, y que busca abordar los desafíos de la globalización, la inclusión social y la sostenibilidad medioambiental.
- El financiamiento del GBM para programas y proyectos relacionados con infraestructura aumentó a US$20.000 millones durante el ejercicio de 2009, superando los US$15.000 millones comprometidos en la INFRA.
Operaciones del GBM en infraestructura. El Grupo del Banco Mundial apoya servicios de infraestructura en un amplio abanico de sectores: energía, transporte, abastecimiento de agua y saneamiento, servicios urbanos, recursos hídricos, infraestructura ambiental, tecnología de la información y las telecomunicaciones, petróleo, gas y minería. Este apoyo se basa en el hecho de que la creación de infraestructura contribuye directa e indirectamente a la reducción de la pobreza. Por ejemplo: - El acceso a electricidad en Tanzanía logró aumentar los ingresos no vinculados a la agricultura en un 61%.
- La rehabilitación de los caminos rurales en Ghana redujo los costos del transporte de mercancías y pasajeros casi en un tercio en promedio.
- El acceso a caminos de buena calidad permitió aumentar el consumo en un 16% en las zonas rurales de Etiopía y redujo la pobreza en un 7% (Dercon et al., 2007).
- Más de 500.000 mujeres mueren todos los años debido a complicaciones en el parto; la mayoría de estos fallecimientos podría evitarse mediante un acceso oportuno a atención básica, para lo cual es fundamental contar con acceso vial.
- Un informe sobre infraestructura, principalmente en África, reconoció la relación significativa e importante que hay entre las bases bien cimentadas de infraestructura y el crecimiento. Y constató que, además, de ayudar al crecimiento económico, la infraestructura es un factor importante en el desarrollo humano y un ingrediente clave para alcanzar los ODM.
- Un abastecimiento de agua seguro y de fácil acceso permite ahorrar tiempo y frenar la propagación de una serie de enfermedades graves, incluida la diarrea (que es la principal causa de la malnutrición y mortalidad infantil). La electricidad potencia los servicios de salud y educación y fomenta la productividad de las pequeñas empresas. Las redes viales sirven de vínculo con los mercados mundiales y locales. Las tecnologías de la información y las telecomunicaciones democratizan el acceso a la información y reducen los costos de transporte al permitir que las personas efectúen transacciones a distancia.
A pesar de su importancia para el crecimiento económico y la lucha contra la pobreza, el desarrollo de la infraestructura se ha caracterizado por:
Déficit en materia de acceso. Alrededor de 884 millones de habitantes de países en desarrollo carecen de acceso a agua potable, 1.600 millones no disponen de electricidad, 2.500 millones no cuentan con saneamiento y casi 1.000 millones no tienen acceso a caminos transitables durante todo el año. Los países beneficiarios de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) y las zonas rurales registran los menores porcentajes de acceso y el déficit es más marcado en África al sur de Sahara y Asia. En Asia meridional, por ejemplo, prácticamente no hay una ciudad que tenga acceso a agua los siete días de la semana y las 24 horas del día.
Déficit en materia de financiamiento. La demanda total para inversión y mantenimiento de infraestructura de los países en desarrollo podría superar los US$900.000 millones al año. Hoy en día, estas naciones destinan en promedio entre un 3% y un 4% de su producto interno bruto (PIB) anual en obras de infraestructura. Sin embargo, la cifra debería llegar a un 7% o un 9% del PIB, tanto para nuevas inversiones como para el mantenimiento de la infraestructura ya existente a fin de sostener un crecimiento económico más amplio y los esfuerzos de lucha contra la pobreza. De las inversiones, el financiamiento público representa alrededor de un 70% a un 75% y las inversiones privadas cerca de un 15% a un 20%. La asistencia oficial para el desarrollo financia menos de un 10%. Los compromisos de inversión del sector privado para proyectos en esta área en los países en desarrollo aumentaron de un mínimo de US$66.000 millones en 2003 a un máximo de US$162.000 millones en 2007, y luego declinaron a US$150.000 millones en 2008. Entre julio de 2008 y marzo de 2009, mientras arreciaba la crisis financiera y económica, la actividad privada en proyectos de infraestructura continuó pero la terminación de proyectos por falta de inversión cayó en un 15% en comparación con el período similar del año previo.
Logros alcanzados desde 2003. El GBM respondió a las demandas de sus clientes aumentando la asistencia para infraestructura en el marco del Plan de acción sobre infraestructura (IAP, por sus siglas en inglés) de 2003. Los logros obtenidos con este plan de tres años (ejercicios de 2004 a 2007) incluyen: - Los préstamos para infraestructura del Banco aumentaron en un 88% durante el período, hasta llegar a US$10.300 millones en el ejercicio de 2007. En África, la asistencia casi se duplicó, pasando de US$1.400 millones a más de US$2.500 millones.
- Hubo más operaciones conjuntas entre el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y la AIF, la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés) y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA,por sus siglas en inglés). Se crearon, además, nuevos instrumentos, como los enfoques sectoriales (SWAPs, por sus siglas en inglés) y la asistencia basada en los resultados (OBA, por sus siglas en inglés).
- Las operaciones multinacionales recibieron un impulso significativo.
- El Banco y la IFC sumaron sus recursos para aumentar la asistencia a entidades estatales subnacionales y no exigieron garantías soberanas.
- La calidad de la cartera de infraestructura sigue siendo sólida y cumple con las salvaguardias.
En el verano de 2008, la Junta de Directores ratificó el Plan de acción sobre infraestructura sostenible (SIAP, por sus siglas en inglés) del Grupo del Banco Mundial, el que da un nuevo enfoque a las operaciones en infraestructura para: - mantener el aumento de la asistencia financiera para responder a la creciente y fuerte demanda;
- fortalecer la integración de los aspectos económicos, sociales y medioambientales del desarrollo de la infraestructura, y
- movilizar en forma más efectiva sus propios recursos y los del sector privado, donantes y gobiernos.
Desafío estratégico para el desarrollo de infraestructura sostenible. Desde la elaboración del SIAP, el mundo enfrenta una crisis financiera y económica que seguramente tendrá consecuencias graves en el apoyo a los servicios de infraestructura. Las experiencias de crisis anteriores indican que las inversiones en infraestructura pueden ser las más afectadas por la reducción del gasto público en el nivel nacional y subnacional. Y la inversión privada, que también disminuye drásticamente en épocas de incertidumbre, no puede cubrir el déficit de financiamiento que deja la contracción del gran aporte del sector público. Un menor financiamiento para infraestructura si bien es conveniente para los gobiernos en un principio, a largo plazo puede ser particularmente dañino, ya que estos servicios son motores esenciales del crecimiento económico sostenido y el alivio de la pobreza. El “decenio perdido” en materia de desarrollo tras la crisis de Asia oriental mostró que los países se ven afectados a la vez por el descenso de los activos y servicios de infraestructura, en especial para los pobres, como por el debilitamiento de sus bases para el crecimiento sostenible. En respuesta a esta situación, el GBM elaboró la Plataforma para la recuperación de infraestructura y la protección de activos (INFRA),cuyos objetivos son: (a) ayudar a los gobiernos de los países asociados a responder a los efectos negativos de la crisis mundial en sus servicios de infraestructura y programas de inversión; (b) entregarles opciones de política que se adapten a su realidad para minimizar el efecto de la crisis y, al mismo tiempo, limitar las distorsiones en el mercado y (c) brindar apoyo técnico y financiero para mantener las actividades del sector privado y los proyectos de inversión pública en esta área. Para cumplir los objetivos de la INFRA, es necesario: - Estabilizar los actuales activos de infraestructura mediante la entrega de financiamiento a proyectos de infraestructura que enfrentan problemas de liquidez temporal; garantizar la permanente preparación de proyectos de inversión de diseños actualizados; reestructurar los proyectos en curso para asegurar un financiamiento de contrapartida adecuado; apoyar los esfuerzos de los gobiernos para cubrir los costos de mantenimiento y proteger los actuales activos de infraestructura de los países; disponer de medidas de protección social para los pobres a fin de garantizar su acceso ininterrumpido a los servicios, y asesorar a los gobiernos y a las empresas de servicios públicos en la gestión eficiente de la moneda, las tasas de interés y los riesgos que puedan afectar a los productos básicos;
- Garantizar la ejecución de proyectos que sean prioridad para los gobiernos a través del otorgamiento de financiamiento suplementario para inversiones en infraestructura, financiamiento y asistencia técnica a los entes subnacionales y fomento del programa orientado a bajar las emisiones de carbono en la economía a través de instrumentos de financiamiento vinculados al clima. Es necesario identificar el gasto en infraestructura esencial que debe protegerse contra la insuficiencia de ingresos y mejorar las capacidades en gestión presupuestaria dada su importancia en un entorno fiscal más restrictivo;
- Apoyar las asociaciones público-privadas en materia de infraestructura mediante la eliminación de las actuales disparidades entre el compromiso de los gobiernos con los proyectos de infraestructura financiados por el sector privado o asociaciones público-privadas en los mercados emergentes, lo cual permitirá estabilizar los proyectos viables de infraestructura con participación del sector privado que enfrentan problemas de liquidez temporal en vista del cambio en la realidad del mercado y permitirá ejecutar algunos nuevos proyectos privados, y
- Ayudar en la preparación y ejecución de nuevos proyectos de infraestructura a través de financiamiento y asesoría a los gobiernos que intentan poner en marcha programas y proyectos de infraestructura que impulsan el crecimiento y la creación de empleos y mediante el apoyo a la planificación y gestión de inversiones y la formación de municipios y servicios públicos solventes a nivel subnacional .
La INFRA se está implementando con los siguientes componentes:
- Mayor apoyo en materia de diagnóstico y asesoría. Diagnósticos de infraestructura se están llevando a cabo en 18 países para identificar donde el financiamiento para infraestructura corre mayor riesgo y los cuáles son los proyectos prioritarios que necesitan asistencia. Éstos evalúan en detalle el gasto en infraestructura y son un método de evaluación preliminar del impacto de la crisis.
- Aumento progresivo del financiamiento a través de iniciativas de financiamiento paralelo de parte de los donantes a fin de velar por la existencia de medios y respuestas complementarios para los países y proyectos afectados por la crisis. El método de cooperación preferido será el financiamiento paralelo para garantizar una respuesta rápida y los instrumentos de múltiples donantes para el financiamiento de inversiones que permitan eliminar los déficits en este ámbito con mayor facilidad.
- Financiamiento focalizado para preparación de proyectos, diagnósticos y aprendizaje de diversas respuestas a la crisis. Un fondo fiduciario de asociados donantes está previsto para suministrar un mayor financiamiento a estas tres tareas.
- Supervisión y coordinación. Se realizará un seguimiento común que permita informar sobre los diagnósticos, los proyectos en marcha, y para apoyar la colaboración entre los donantes en las respuestas a la crisis relativas a infraestructura.
Agilizar el programa de tecnologías no contaminantes. La INFRA se centrará particularmente en las inversiones en el sector ecológico y apoyará a los gobiernos que deseen usar las inversiones en infraestructura para agilizar el “programa verde”. Para este fin, se movilizará financiamiento para proyectos en tramitación a partir de inversiones de nuevos mecanismos, como el Fondo de asociación para la reducción de las emisiones de carbono (CPF, por sus siglas en inglés), el Fondo para una tecnología limpia (CTF, por sus siglas en inglés), los bonos verdes, la Iniciativa de Energía para los Pobres, y el programa llamado Ampliación de la energía renovable en países de ingreso bajo (SERP, por sus siglas en inglés) y otras acciones similares gestionadas por otros donantes. En respuesta a la crisis económica global, el Banco revisó sus compromisos en este sector con el objetivo de aumentar progresivamente el financiamiento donde sea necesario, en especial en el sector público. Como parte de la INFRA, el Banco estima destinar US$15.000 millones anuales durante tres años, es decir, un total de US$45.000 millones.
Contactos: Roger Morier (202) 473-5675 rmorier@worldbank.org
Robert Bisset (202) 458-5191 rbisset@worldbank.org
Karolina Ordon (202) 458 - 5971 kordon@worldbank.org Actualizado en septiembre de 2009 ---------------------------------------- “Africa Infrastructure Country Diagnostic” (Diagnóstico por países de la infraestructura en África), estudio publicado en 2009, a cargo del Banco Mundial. Contó con financiamiento y apoyo, en orden alfabético, del: Banco Africano de Desarrollo, Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido, Agencia de Asesoría de Infraestructura Pública-Privada, Nueva Alianza para el Desarrollo de África, Organismo Francés de Desarrollo, Unión Africana y Unión Europea. 2]El Banco también brindará apoyo permanente a los gobiernos en la planificación y ejecución de proyectos de infraestructura como componente importante del gasto público a través de los Estudios sobre el gasto público (PER, por sus siglas en inglés) y marcos de gastos a mediano plazo (MTEF, por sus siglas en inglés). |