| | | -- Artículos relacionados -- |
|
|
|
- Utilizar los bosques para aliviar la pobreza y lograr un crecimiento mejor distribuido: La participación de la comunidad local en la ordenación forestal sostenible es un elemento clave de los proyectos de silvicultura. Mediante este tipo de proyectos, el Banco ha respaldado, por ejemplo, la creación de asociaciones de dueños de bosques en 184 de las 214 regiones de México; la generación de más de 70.000 puestos de trabajo en Honduras, 100.000 en la República Democrática Popular Lao y 2,75 millones en China para personas pobres cuya subsistencia depende de los bosques y, por último, la distribución equitativa de beneficios en Albania mediante la facilitación de la transferencia de derechos de gestión y uso a 280 comunidades integradas por unas 400.000 personas. Se ha incrementado el énfasis que se confiere a la pobreza en los proyectos sobre bosques financiados por el Banco y en los componentes forestales de las operaciones crediticias que no entran en la clasificación formal de proyectos sobre bosques (por ejemplo, proyectos sobre medios de subsistencia, agricultura y desarrollo rural). También ha aumentado la integración de dichos componentes en los programas más amplios sobre recursos naturales y desarrollo rural (tal es el caso de los proyectos de Gabón, Guatemala y Albania).
- Liderar los esfuerzos mundiales encaminados a mejorar la ordenación del sector forestal e impedir la tala ilegal: Las actividades del Banco relacionadas con la ordenación del sector forestal han permitido que se generara un clima político más favorable para mantener debates regionales de alto nivel y aumentar la transparencia y la rendición de cuentas en el sector. El Banco ha facilitado el proceso relativo a tres declaraciones ministeriales regionales (Asia oriental, África y Europa y Norte de Asia) y en la actualidad respalda las medidas ulteriores correspondientes. En América Latina, el Banco, en colaboración con sus asociados regionales, también ayuda a promover procesos de alto nivel para lograr el cumplimiento más acabado de la legislación forestal. La gestión y las reformas institucionales del sector forestal se han convertido en un tema central en muchos países clientes, entre ellos Albania, Bosnia y Herzegovina, Camboya, Camerún, Gabón, Georgia, Honduras, Indonesia, Madagascar, República Democrática del Congo, Rumania, Rusia y Tanzanía.
- Fomentar la certificación de los bosques y la gestión forestal sostenible: El Banco ha influido positivamente en la formulación de normas de ordenación forestal sostenible y de sistemas de certificación independientes, incluidas las normas internacionales para evaluar la calidad de los sistemas de certificación. Las zonas forestales certificadas se han ampliado significativamente en Bolivia, Rusia y Europa oriental, y en países como Camerún e Indonesia han mejorado las perspectivas para la ordenación forestal sostenible.
- Facilitar inversiones privadas responsables: El Banco está trabajando en colaboración con la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), la Alianza para la conservación y el uso sostenible de los bosques establecida con el Fondo Mundial para la Naturaleza y el Programa sobre bosques (PROFOR) para ayudar a los gobiernos de los países clientes como China, India, Kenya, Rusia y Sudáfrica a atraer inversiones privadas responsables, tanto extranjeras como del propio país, con el objeto de financiar la conservación y la ordenación sostenible de los recursos forestales. Esto se logra mediante la mejora del clima para la inversión, el fomento de la pequeña y mediana empresa y de las asociaciones entre empresas y comunidades.
- Posibilitar la conservación de los servicios de los ecosistemas: Las donaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), que ascienden a un total de US$100 millones desde el ejercicio de 2002, se han asociado o fusionado con las actividades de fortalecimiento de la capacidad financiadas por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y la Asociación Internacional de Fomento (AIF) para respaldar los componentes referidos a diversidad biológica y zonas protegidas incluidos en los programas sectoriales de Camerún, Gabón, Georgia, Kazajstán y otros países.
- Orientar la aplicación de la estrategia forestal: El Banco ha elaborado productos clave para orientar la puesta en práctica de la estrategia forestal, entre ellos la guía sobre evaluación de las certificaciones forestales, el manual sobre leyes forestales, el libro de consulta del sector forestal, el conjunto de herramientas sobre los vínculos entre bosques y pobreza, y diversas publicaciones sobre cómo reforzar el cumplimiento de las leyes forestales y la gestión del sector.
De cara al futuro El Banco continuará enfatizando y ampliando sus esfuerzos por alcanzar los objetivos establecidos en la estrategia forestal de 2002: - Abordar la pobreza y la ordenación del sector forestal fomentando un mayor reconocimiento de los derechos de los grupos locales e indígenas y una atención especial a la tenencia y la propiedad de la tierra y las cuestiones relativas a los derechos de acceso a los recursos. Esto incluye la participación de los interesados en la formulación y aplicación de políticas, estrategias y programas para promover la identificación de la comunidad y la sostenibilidad a largo plazo de los recursos forestales. Además incluye la firme aplicación de las políticas y requisitos de salvaguardia del Banco. El libro de consulta del sector forestal (Forest Sourcebook), publicado recientemente, constituye una importante guía en este contexto.
- Intensificar la función de los bosques como motores del crecimiento económico y el desarrollo. Aumentar la inversión en plantaciones sostenibles desde el punto de vista ambiental y social (especialmente en los países de zonas tropicales), ampliar los programas de certificación forestal y la ordenación de los recursos forestales en general y fomentar inversiones responsables del sector privado.
- Dedicar más atención a los bosques en el programa del Banco mediante una inclusión más amplia de las cuestiones relativas al sector forestal en los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza y las estrategias de asistencia a los países, y una mayor convergencia de los recursos provenientes del FMAM y de la IFC con el programa de financiamiento de la AIF y el BIRF, a fin de abordar cuestiones relativas a la pobreza y los medios de subsistencia.
- Ayudar a los países a integrar el programa forestal mundial y las oportunidades de desarrollo conexas en sus propias estrategias y políticas nacionales. Aprovechar las nuevas oportunidades económicas y ambientales para fomentar la ordenación sostenible del sector forestal. Integrar las interdependencias del ámbito forestal en el diseño de los proyectos de agricultura, desarrollo rural y ordenación de los recursos naturales, a fin de garantizar el crecimiento económico sostenible y el alivio de la pobreza rural.
- Impulsar nuevas fuentes de financiamiento para la ordenación sostenible de los bosques, la conservación forestal y la lucha contra el cambio climático. Esto incluye poner en práctica (a modo de prueba) y evaluar las oportunidades de mitigar el cambio climático y proteger los bosques permanentes mediante el financiamiento del carbono, a través del nuevo Fondo para reducir las emisiones de carbono mediante la protección de los bosques. Este fondo tiene por objeto forjar una firme asociación entre los países desarrollados y en desarrollo, con inclusión de los gobiernos y el sector privado, para fortalecer los incentivos conducentes a evitar la deforestación.
Lograr resultados mediante asociaciones estratégicas Gracias a programas y asociaciones estratégicas como el Programa sobre bosques, de múltiples donantes (PROFOR), y la Iniciativa para la aplicación de las leyes de ordenación forestal y la gestión de los bosques, el Banco moviliza recursos, genera estudios analíticos de avanzada, logra la convergencia de los intereses de las partes involucradas, posibilita la innovación, mejora la divulgación y amplía los impactos. A fin de consolidar las asociaciones forestales existentes y adaptarse a las perspectivas internacionales sobre silvicultura, el Banco Mundial también procura establecer un enfoque innovador sobre la coordinación dentro del sector que permita vincular las necesidades locales con el programa forestal internacional. Con la convicción de que esto requerirá fortalecer la colaboración entre sociedad civil, sector privado, gobiernos y donantes —tanto a nivel regional como internacional—, el Grupo del Banco Mundial elaboró el concepto inicial de lo que llamó la Alianza mundial para los bosques (AMB). El Grupo del Banco Mundial ha solicitado a un grupo independiente que consultara a una amplia gama de partes interesadas acerca de la AMB. Las consultas realizadas con más de 600 actores interesados ponen de manifiesto el consenso acerca de que a) se justifica emplear un enfoque de este tipo dado que las actuales iniciativas aisladas no resuelven con eficacia los crecientes problemas del sector forestal; b) las partes interesadas recibirían con agrado asociaciones de esta clase si estuvieran conformadas en torno a los grupos que dependen de loa bosques y a los "defensores de los bosques" en otros sectores; c) una nueva asociación forestal sólo tendría éxito si reconociera que los bosques son recursos que afectan a otros sectores y son a su vez afectados por ellos, y d) la credibilidad de la AMB dependería de que su diseño y puesta en marcha se realizaran mediante un proceso participativo.
Para más información, visite el siguiente sitio web: www.worldbank.org/forests i ### Actualizado en marzo de 2008 Contactos: Roger Morier, (202) 473-5675 Rmorier@worldbank.org Anne Davis Gillet, (202) 458-4822 Adavis@worldbank.org |