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Pobreza

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Noticias sobre pobreza
Expertos del Banco Mundial: i
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Sudhir Shetty
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PANORAMA GENERAL:

  • Cerca de 1.000 millones de personas, una quinta parte de la población mundial, vive con menos de US$1 al día. La incidencia de la pobreza disminuyó de 29% de la población mundial en 1990 a 18% en 2004.

  • Si se mantienen las tendencias actuales, será posible lograr el objetivo de desarrollo del milenio (ODM) relacionado con reducir la pobreza extrema a la mitad respecto de su nivel de 1990 antes de 2015. A nivel mundial, esto significa que 10% de la población de los países en desarrollo vivirá con US$1 al día o menos en 2015.

  • Los niveles de pobreza se reducen de manera bastante desigual en las distintas regiones. En Asia oriental y el Pacífico, el porcentaje de personas que vive con US$1 al día se reducirá a 2% de aquí al año 2015. No obstante, un importante 15% continuará por debajo del indicador de la línea de pobreza de US$2 diarios. En el otro extremo se encuentra África al sur del Sahara, región donde según las proyecciones el 31% de la población vivirá con menos de US$1 al día en 2015. Aunque esta cifra representa una mejoría respecto del nivel porcentual de 41% en 2004, aún está muy por sobre la meta de 23% que se requiere para cumplir con el ODM respectivo.

  • Los países desarrollados y en desarrollo necesitan basar sus esfuerzos para alcanzar los ODM en estrategias de desarrollo impulsadas por ellos mismos. Para este fin, deben crear un entorno más propicio para el crecimiento, intensificar el desarrollo humano y el suministro de infraestructura y mejorar el nivel y la efectividad de la ayuda.

Resumen

La principal labor que cumple el Banco Mundial en más de 100 países es ayudar en la lucha contra la pobreza. En efecto, cerca de 1.000 millones de personas del planeta viven con menos de US$1 al día y 2.500 millones viven con menos de US$2. Sin embargo, además de causar hambre y desnutrición, la pobreza convierte a los pobres en sujetos vulnerables a las consecuencias de las crisis económicas, los desastres naturales, la violencia y la delincuencia. A menudo, se les niega acceso a educación, servicios adecuados de salud, agua limpia y saneamiento.

La pobreza tiene múltiples dimensiones

Para reducir la pobreza, el Banco Mundial respalda el diseño y la ejecución de estrategias de lucha contra la pobreza que los países sientan como propias y recurre a una diversidad de instrumentos analíticos y crediticios orientados a ampliar las oportunidades de crecimiento y la capacidad de los hogares más pobres para participar de este crecimiento. Esto último se intenta lograr otorgándoles mejor acceso a servicios básicos (incluidas redes de seguridad social), infraestructura y otras oportunidades productivas, como asimismo a través de instituciones más responsables y transparentes.

Pobreza: cálculos actuales y perspectivas

Las proyecciones en materia de pobreza indican que en el próximo decenio la población en condiciones de extrema pobreza disminuirá en todas las regiones en desarrollo. En general, se conseguirá el objetivo de desarrollo del milenio (ODM) de reducir la extrema pobreza a la mitad respecto del nivel de 1990 antes del año 2015. A nivel mundial, esto significa que en 2015 sólo 10% de los habitantes de países en desarrollo vivirá con US$1 al día o menos, comparado con 29% en 1990. El fuerte descenso en términos porcentuales se refleja sólo parcialmente en el número total de pobres. Debido al aumento de la población, se calcula que la cantidad de pobres será de 624 millones en 2015, en comparación con 1.200 millones en 1990 y 970 millones en 2004.1

Sin embargo, la disminución de la pobreza es muy dispar entre las distintas regiones. Por ejemplo, en Asia oriental ya se logró el objetivo de reducir la extrema pobreza a la mitad. Si bien se calcula que el porcentaje de pobres descenderá a 2% de aquí al año 2015, un importante 15% continuará bajo el indicador de pobreza de US$2 dólares al día. En el otro extremo se encuentra África al sur del Sahara, donde según las proyecciones realizadas a partir de los datos más recientes y a pesar de la disminución de 4,7% en la proporción de pobres extremos registrada entre 1999 y 2004, alrededor de 31% de la población de la región continuará viviendo en condiciones de extrema pobreza en 2015. Esta cifra está bastante alejada de la meta de 23% necesaria para cumplir el ODM. Además, debido al elevado crecimiento demográfico, se calcula que aumentará el número total de africanos que vive con US$1 al día o menos. Por otra parte, a menos que se tomen medidas para mejorar su crecimiento económico, se espera que el ingreso per cápita en otros lugares crezca con mayor rapidez, dejando al continente aún más retrasado respecto del resto del mundo. En la actualidad, 31% de la población que vive en condiciones de extrema pobreza se encuentra en África, en comparación con 19% en 1990 y sólo 11% en 1981.

En todas las regiones, el riesgo de no alcanzar los objetivos de desarrollo humano es aún mayor. En particular, según indican las tendencias actuales, la mayoría de las regiones no podrá alcanzar los objetivos en materia de salud y otros, como la reducción de la mortalidad materna e infantil, el retroceso de la pandemia del VIH/SIDA y el mayor acceso a saneamiento. Si bien las perspectivas son más esperanzadoras en materia de educación, el ritmo de avance sigue siendo demasiado lento en África, Asia meridional y Oriente Medio como para cumplir el objetivo de educación primaria universal. Y a pesar de los grandes avances en este aspecto, estas tres regiones no alcanzarán a tiempo el objetivo de igualdad entre los géneros en educación primaria y secundaria.

Gráfico de la pobreza

Lucha contra la pobreza

En este contexto y a menos de 10 años de 2015, el logro de los ODM constituye un reto de enormes proporciones que exige por igual la concertación de esfuerzos de los países desarrollados y en desarrollo. En especial, es necesario actuar en los siguientes campos:

Es esencial basar las medidas para la consecución de los ODM en estrategias de desarrollo impulsadas por los países para lograr un aumento coherente y eficaz del progreso en cuanto a desarrollo. Enmarcadas en una visión de desarrollo a largo plazo, estas estrategias deben fijar metas a mediano plazo (adaptadas a las circunstancias de cada país) para alcanzar los ODM y los resultados de desarrollo relacionados. Además, deben definir planes y prioridades claros a nivel nacional para cumplir tales metas y crear nexos entre el conjunto de programas de políticas y los marcos fiscales a mediano plazo. Hasta agosto de 2007, 54 países de ingreso bajo habían preparado estrategias de lucha contra la pobreza. En sus estrategias de asistencia al país (EAP), el Banco Mundial coordina sus actividades con las estrategias propias de los países a fin de mejorar la eficacia de su ayuda. Por su parte, las estrategias nacionales también sirven de base para la armonización con otros asociados en la tarea del desarrollo.

Compartir el crecimiento es clave para reducir la pobreza. Se ha formado un amplio consenso en torno al crecimiento compartido, el que reconoce el crecimiento económico como el principal conductor de la lucha contra la pobreza. La información disponible a la fecha sobre el papel del crecimiento en la lucha contra la pobreza destaca el hecho de que las estrategias para una reducción sostenida de la pobreza deben contener, a un nivel central, medidas para lograr un crecimiento económico rápido y sostenido. Aunque es extremadamente importante, el crecimiento por sí solo no es el único responsable de las variaciones en la reducción de la pobreza. De hecho, la desigualdad afecta el ritmo en el cual se plasma el crecimiento en esta lucha. El crecimiento es menos eficaz en reducir los niveles de pobreza en aquellos países donde existe una alta desigualdad inicial o en países donde el patrón de distribución del crecimiento favorece a los no pobres. El aumento de la desigualdad durante el decenio de 1990 contrarrestó los beneficios del crecimiento en varios países de crecimiento rápido. Si queremos acelerar la reducción de la pobreza, necesitamos abordar las limitaciones específicas de cada país que impiden que los hogares pobres participen del crecimiento y aprovechen sus beneficios. Esta labor exige un esfuerzo conciente y continuo por parte del gobierno para brindar las condiciones básicas necesarias que permitan lograr un crecimiento de base amplia en regiones y sectores donde los pobres viven y trabajan. El análisis específico a un país puede ayudar a identificar las principales limitaciones que impiden el crecimiento compartido, sean éstas de naturaleza macroeconómica, humana, institucional o de capital físico. Este análisis se puede usar para desarrollar planes en serie que busquen reducir estas limitaciones. Cuando se acompañan de sistemas y procesos que apoyan la toma informada de decisiones y una fuerte responsabilidad nacional, estas medidas pueden fomentar el uso más efectivo de los recursos del país y de los flujos de ayuda en la lucha contra la pobreza.

Para obtener más información sobre la pobreza, visite el sitio web:
www.worldbank.org/poverty i

Actualizado en marzo de 2008

Contacto:
Alejandra Viveros: (202) 473-4306
aviveros@worldbank.org

[1] Los pronósticos de pobreza para el año 2015 se basan en el informe Perspectivas económicas mundiales 2008. Estas cifras sobre la pobreza no consideran los resultados del reciente International Comparison Project, el que presenta un conjunto actualizado de datos sobre los precios en diversos países. Los nuevos tipos de cambio de la paridad del poder adquisitivo podrían resultar, si bien no necesariamente, en un nuevo conjunto de cálculos de la pobreza.




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