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Eficacia de la ayuda

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Eficacia de la ayuda
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Marco Integral de Desarrollo (MID)
Preguntas frecuentes: El desarrollo

PANORAMA GENERAL:

  • El panorama mundial de la ayuda cambia con rapidez y parte de este cambio se caracteriza por la aparición de donantes bilaterales que no son miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD) de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Además del ingreso de los llamados donantes no CAD, hoy día la ayuda se distingue por el aumento de los fondos globales, la creciente importancia de las fundaciones filantrópicas privadas y más asociaciones público privadas.

  • Para la mayoría de los países de ingreso bajo, la ayuda de los miembros del CAD, que se conoce como ayuda oficial para el desarrollo o AOD, sigue siendo la principal fuente de financiamiento para el desarrollo. En África al sur del Sahara, donde se encuentran la mayoría de estos países, los flujos oficiales representan cerca de dos tercios de todas las entradas de capital. Estos países necesitarán un aumento sustancial de la AOD para mejorar sus perspectivas de alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio (ODM).

  • En los países de ingreso mediano, la ayuda cumple una función mucho menor, pero de todas maneras importante, ya que sirve para catalizar reformas, apoyar los esfuerzos para luchar contra las concentraciones de pobreza, ayudar a contrarrestar las crisis negativas y asistir en problemas de bienes públicos mundiales o regionales como, por ejemplo, el cambio climático.

  • Cuando nuevos y costosos desafíos del tipo de la adaptación al cambio climático se suman a la lista de problemas importantes para el desarrollo, como ampliar la educación, reducir la mortalidad infantil, luchar contra el SIDA y el paludismo y garantizar acceso a agua y saneamiento, la necesidad de aumentar la ayuda cobra renovada urgencia.

  • Las instituciones financieras internacionales (IFI) están reduciéndose en su importancia relativa en cuanto a financiamiento. No obstante, aún se espera que los bancos de desarrollo multilaterales pongan orden en el campo de la ayuda cada vez más atiborrado. Y debido a que el año 2008 corresponde al punto intermedio en la fecha límite de 2015 fijada para la mayoría de los ODM, la movilización de recursos a través de las IFI sigue siendo crucial para lograr una acción colectiva en el desarrollo y en los bienes públicos mundiales y regionales cada vez más importantes, como es el caso del cambio climático.

  • En 2008, dos acontecimientos ofrecen oportunidades únicas para potenciar la influencia de las IFI, mejorar la arquitectura de la ayuda y aumentar su volumen. El primero es la reunión en Accra, Ghana, en septiembre de 2008 para el tercer Foro de alto nivel sobre eficacia de la ayuda (HLF3, por sus siglas en inglés), donde se contará con la presencia de representantes de más de 150 países. Estos mismos participantes se reunirán posteriormente en diciembre en Doha, Qatar, para realizar un seguimiento al financiamiento para los acuerdos de desarrollo iniciados en Monterrey en 2002.

Resumen

El mundo de la ayuda es cada vez más diverso e incluye desde filantropía empresarial y “fondos verticales” especializados dirigidos a pandemias específicas, educación, salud o agricultura, hasta grandes organismos de ayuda bilaterales que llevan adelante programas especiales. Por un lado, esto significa más recursos disponibles para los países pobres y la estimulación de formas nuevas e innovadoras para enfrentar las urgentes necesidades de desarrollo. Por otro lado, dificulta las gestiones para lograr coherencia en las políticas públicas y puede distorsionar las prioridades nacionales en los países pobres.

En los últimos dos años, el volumen de la AOD dejó de crecer y los flujos oficiales totales alcanzaron los US$103.700 millones en 2007 (en comparación con los US$104.000 millones de 2006), dado la disminución de importantes operaciones de alivio de la deuda. Para cumplir los compromisos asumidos por el Grupo de los Ocho (en la Cumbre de Gleneagles en 2005) de aumentar la ayuda en US$50.000 millones (respecto de los niveles de 2004) antes de 2010, los donantes deberán ampliar la ayuda para el desarrollo en cerca de 12% cada año. No obstante, pruebas preliminares de una encuesta sobre futuras asignaciones de ayuda de los donantes sugieren que éstas siguen siendo insuficientes para cumplir los objetivos de ayuda fijados para el año 2010.

Esfuerzos por aumentar la ayuda

La creación de nuevos canales para el desembolso eficiente de la ayuda es de gran complejidad. Uno de los programas de más rápido crecimiento, el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y el Paludismo (GFATM, por sus siglas en inglés), logró llegar a los US$1.000 millones en desembolsos en su cuarto año de funcionamiento. Otro organismo recién creado, la estadounidense Millennium Challenge Corporation, en enero de 2008 había comprometido US$5.500 millones en compactos de ayuda de varios años destinados a 16 países, pero sólo había desembolsado US$180 millones. Aunque los nuevos canales representan un aporte, el grueso del aumento en los flujos de ayuda tendrá que pasar por canales tradicionales en el corto y mediano plazo. No obstante, en la mayoría de los organismos aún no se planifica el aumento para llegar al nivel requerido.

El financiamiento comprometido por los donantes para los ciclos de reposición de recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), institución del Banco Mundial que ayuda a los países más pobres, y las ventanas concesionarias de otros bancos de desarrollo regionales y el GFATM, resultan alentadores. Las nuevas promesas de contribución de los donantes para la AIF15 (que cubre el período entre mediados de 2008 y mediados de 2011) representan US$25.100 millones, la mayor expansión de financiamiento de donantes en la historia de la AIF, y apuntan a un decidido apoyo a esta institución. La última reposición de recursos del GFATM también señala un aumento en los aportes de los donantes.

Las estrategias de financiamiento innovadoras pueden ayudar a recabar fondos para necesidades a corto plazo o entregar financiamiento sostenible y a largo plazo para el desarrollo. Por ejemplo, a mediados de 2006, Francia introdujo el impuesto solidario a los pasajes aéreos y desde entonces la estrategia se ha implementado también en Chile, Côte d’Ivoire, Congo, República de Corea, Madagascar, Mauricio, Níger y Noruega. Otras 15 naciones están en proceso de aplicar el mismo sistema. Los fondos se utilizan para financiar a UNITAID, un fondo para la adquisición de medicamentos y tratamientos para el VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis. Se espera que los aportes provenientes de los impuestos a los pasajes aéreos lleguen a un total superior a US$360 millones en 2008. En 2006, con unos US$4.000 millones en activos en forma de donaciones irrevocables de donantes pagaderos en 20 años, se creó el Servicio Financiero Internacional para la Inmunización (IFFim, por sus siglas en inglés), que ofrece desembolsos concentrados al comienzo de un período para apoyar inversiones para el desarrollo. La primera emisión de bonos del IFFim por US$1.000 millones con clasificación triple A financió programas de inmunización de la Alianza Global para Vacunas e Inmunización (GAVI, por sus siglas en inglés).

En la actualidad, las fuentes de financiamiento que crecen con mayor rapidez son nuevos actores como los organismos bilaterales no pertenecientes al CAD, organismos privados, organizaciones no gubernamentales y fondos verticales. Naciones como Brasil, China, India, Corea y países de Oriente Medio y la OPEP entregan hoy montos considerables de ayuda y piensan aumentar sus aportes en los años que restan para llegar a 2015. A la vez, protagonistas del sector privado entregan importantes sumas de dinero para complementar la ayuda oficial y hay prometedoras perspectivas para una fuerte y sostenida expansión de este flujo. Por ejemplo, la Fundación Gates desembolsó más de US$1.000 millones en 2006 y el panorama señala hacia un enorme aumento de desembolsos que podría alcanzar los US$3.000 millones anuales en pocos años más.

Movilización de recursos a través de instituciones financieras internacionales

Debido a que hoy día representan sólo 8% de la AOD neta, la verdadera medida del impacto de las IFI se relaciona cada vez más con su efecto movilizador. Esto significa que instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional deben ser catalizadoras de acciones y desarrollos colectivos y poner en marcha un programa global y regional de bienes públicos cada vez más necesario en estos días. Como parte de este proceso, se debería evaluar a las IFI por sus resultados, el cambio de políticas a nivel de países, el aprendizaje institucional, la armonización y la eficacia de la arquitectura de la ayuda.

En 2007, las IFI modificaron sus estrategias en respuesta al cambiado entorno mundial. Definieron nuevas prioridades para clientes diferenciados, introdujeron instrumentos crediticios y no crediticios nuevos y pusieron más énfasis en los bienes públicos regionales y mundiales para complementar sus estrategias nacionales. Al mismo tiempo, las IFI siguen cumpliendo con su función tradicional de ayudar a los países a manejar las turbulencias del mercado y los elevados e inestables precios de los productos básicos, como sucede en el presente, y proveer financiamiento, conocimientos y asistencia técnica a los países.

En 2007, el volumen de operaciones de los bancos multilaterales de desarrollo aumentó hasta llegar a una cifra récord de US$48.000 millones en desembolsos brutos como reflejo del incremento en los flujos concesionarios y en los flujos no concesionarios y no garantizados hacia el sector privado. El total de los flujos netos no concesionarios se volvió levemente positivo en 2007 después de cuatro años de grandes flujos netos negativos. Se logró financiamiento adicional gracias al aumento en la movilización de recursos a través de operaciones de garantía y financiamiento conjunto.

La reposición de recursos de las ventanas concesionarias en 2007 constituye un logro importante y debería servir para mantener el reciente aumento de flujos concesionarios de las IFI hacia los países pobres. El aumento de desembolsos no soberanos y no garantizados de los bancos multilaterales de desarrollo señala un cambio hacia un mayor apoyo para el sector privado. África, Asia, infraestructura y educación superior son las áreas que experimentan el aumento más rápido en su apoyo financiero. El financiamiento de la AIF para educación primaria disminuyó, si bien sus compromisos y gasto en educación aumentaron. Evaluaciones independientes de las IFI sugieren que la inversión en proyectos públicos a nivel regional ha sido muy insuficiente.

Las IFI dedican sumas cada vez mayores de recursos propios y de fideicomisos a actividades de generación de conocimiento y están descentralizando sus operaciones para fortalecer la divulgación. No obstante, recién se comienzan a aprovechar las experiencias prácticas de los países en desarrollo de ingreso mediano. Al parecer, existe una fuerte demanda por los servicios de generación de conocimientos de las IFI por parte de todo tipo de clientes, pero aún debe producirse el modelo comercial para financiar el conocimiento. Los ingresos de las IFI por lo general se basan en los créditos que entregan y podría ser difícil aplicar sus servicios en los en países de ingreso mediano donde las operaciones crediticias han disminuido o utilizarlos para bienes de conocimiento público a nivel regional y global.

En 2007 los resultados de las IFI mejoraron en términos de selectividad, armonización y administración por resultados. No obstante, queda mucho por hacer en cuanto a fortalecer la pertinencia y mejorar el apoyo con miras a la consecución de los ODM.

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Actualizado en abril de 2008

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