 
Paul Wolfowitz pasea con estudiantes y residentes
de Dhok Tabarak. Fotógrafo: Qayyum Mir | | |
Islamabad, 15 de agosto - En el segundo dÃa de su visita a Pakistán, Paul Wolfowitz, presidente del Banco Mundial, escuchó cómo los pobres pueden cambiar su calidad de vida cuando se les permite tomar el control de las decisiones y las mujeres asumen un papel predominante. Wolfowitz pudo conocer un relato ilustrativo del desarrollo directamente de aquellos más idóneos para contarlo: las propias mujeres y hombres que han vivido esta experiencia. Wolfowitz pasó una mañana muy interesante con residentes del poblado de Dhok Tabarak en la provincia de Punjab, donde se enteró de la forma en que un ex-soldado, Malik Mubarak Ali, una dueña de casa del poblado, Rehana Kausar, y otras personas se reunieron en 2001 para formar un grupo comunitario en su villorrio fangoso, mal atendido y atrasado. En la actualidad, el poblado es bastante distinto: todas las casas cuentan con agua potable y alcantarillado, los caminos y senderos están pavimentados, existe una escuela funcional y ha disminuido la incidencia del paludismo y la diarrea. Por otra parte, junto con la infraestructura vino el microcrédito: los residentes obtuvieron micropréstamos para ampliar sus oportunidades empresariales y han comenzado a familiarizarse con el hábito del ahorro, además de haber aprendido a gestionar presupuestos y mantener las cuentas. El poblado cuenta ahora con tres grupos comunitarios, dos de mujeres y uno de hombres. A consecuencia de todo lo anterior, han aumentado tanto los ingresos como el valor de la tierra. Según afirmó Mubarak Ali, “sabÃamos cuáles eran nuestros problemas, no tenÃamos agua y sólo habÃan senderos fangosos con charcos de agua estancada que servÃan para criar mosquitos. No obstante, no conocÃamos la solución hasta el momento en que nos pusimos en contacto con el Programa Nacional de Apoyo Rural (NRSP), una organización asociada del Fondo de lucha contra la pobreza en Pakistán  financiado por el Banco Mundial (conocido como PPAF), que nos motivó a formar el grupo comunitarioâ€. Los residentes insistieron repetidas veces en la importancia de formar grupos comunitarios e involucrar a las mujeres. Según dijo Rehana “una vez que nos reunimos como comunidad, nuestras mentes se abrieron y pudimos darnos cuenta de lo que ocurrÃa en el exterior. En ese sentido, fue esencial la participación igualitaria de las mujeresâ€. Wolfowitz quedó encantado con la analogÃa que hizo Rehana sobre un auto: “El hombre y la mujer son como dos ruedas; si una se mueve más rápido que la otra, el auto no podrá funcionarâ€. El argumento de Rehana es que normalmente son las mujeres quienes conocen mejor los problemas reales de un poblado y sus familias. Rehana amplió la analogÃa cuando Wolfowitz preguntó de qué manera exactamente habÃa ayudado a la comunidad el PPAF financiado por el Banco Mundial. Ella dijo que “sus fondos han proporcionado la gasolina para permitir que el auto siga en movimientoâ€. Los pobladores describieron el papel del PPAF y su NRSP asociado como “instrumentos que nos empujan y motivan, nos instruyen, nos proporcionan fondos y nos enseñan a ahorrar y gestionar nuestro presupuestoâ€. Según explicó otra mujer llamada Asiba: “Hemos aprendido a utilizar nuestros propios recursos para encontrar las soluciones a nuestros problemasâ€. El encuentro se vio animado por la presencia de un grupo de jóvenes urbanos, para quienes el Banco concertó una visita al poblado durante las primeras horas del dÃa. Para el grupo, ésta fue una experiencia directa de desarrollo en acción en su propio paÃs y también compartieron sus impresiones con Wolfowitz. Según afirmó Wolfowitz “es maravilloso ver cómo las personas se han reunido con la intención de cambiar su vida. Se trata de un ejemplo que vale la pena imitarâ€. El PPAF es el mayor receptor de fondos en Pakistán de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco y proporciona donaciones de infraestructura, microcréditos y servicios de creación de capacidad a organizaciones no gubernamentales (ONG) y del sector privado que trabajan con los pobres. En la actualidad, trabaja con 40.000 organizaciones comunitarias en todo el paÃs y ha desembolsado más de US$180 millones. |