| Islamabad, 17 de agosto - Las voces de los ciudadanos de Pakistán, entre ellos los habitantes de los poblados, los representantes de la juventud, los lÃderes de la sociedad civil, los redactores de los medios de información y los parlamentarios, se reunieron en una serie de encuentros cuyo propósito fue dejar una fuerte impresión en el Presidente del Banco Mundial, en ocasión de su visita, respecto de los desafÃos que enfrenta el paÃs en términos de desarrollo. Paul Wolfowitz escuchó la importancia que tiene la educación para los padres en Pakistán, pues cada vez más padres de familia se dan cuenta de los beneficios que implica educar a sus hijas. Además, se enteró de la urgente necesidad de gestionar los recursos hÃdricos del paÃs y conoció la experiencia de las mujeres de los poblados, quienes están organizadas en comités de desarrollo y han cambiado su calidad de vida. Según afirmó Wolfowitz en el cierre del tramo de su gira por Asia meridional correspondiente a Pakistán: “Gracias a estos encuentros pude enterarme de muchas cosas en muy corto tiempo. Conocer las perspectivas de aquellos que se mantienen activos a la cabeza del desarrollo y estar en contacto con personas comunes y corrientes fue un aporte de suma importancia para entender a este paÃsâ€. Wolfowitz juzgó esencial conocer los problemas y prioridades directamente de quienes forman parte de los 150 millones de habitantes de Pakistán. En ese sentido, a pocas horas de haber llegado el dÃa domingo se reunió con un variado grupo de personas activas en ámbitos que van desde la educación primaria en zonas urbanas y la investigación y los estudios en ciencias sociales, hasta la educación de la mujer en zonas rurales. Durante un animado intercambio de ideas, Seema Aziz, de la Fundación CARE, describió la inmensa demanda, o en sus propias palabras, el “anhelo desesperado†entre los pobres de Pakistán por entregar a sus hijos educación de buena calidad. Conforme a lo que Wolfowitz pudo apreciar, la palabra clave es “calidadâ€. Salvo algunas instancias de excelencia, hay escasez de maestros capacitados, las escuelas no proveen a los niños habilidades útiles y la gestión de la educación pública es deficiente. La situación es similar en la educación superior. No obstante, algo alentador fue que, en palabras de Aziz, “todos desean educación; es un mito que los pobres no entienden su valorâ€. Según informó Ijaz Shafi Gilani de Gallup, las buenas noticias son que, a diferencia de cinco años atrás, la mayorÃa de los hombres paquistanÃes también desean que sus hijas reciban educación. Wolfowitz recibió además una lección directa respecto del valor de la organización comunitaria y la participación de la mujer en las decisiones de desarrollo en una reunión con los habitantes del poblado de Dhok Tabarak de la provincia de Punjab. Las mujeres del poblado describieron claramente cómo lograron cambios efectivos gracias a su participación. Los temas de desarrollo también predominaron en las conversaciones entre el Presidente del Banco y los parlamentarios, entre los cuales hubo representantes de los partidos de gobierno y de la oposición. Éstos llevaron a la mesa una cuestión esencial para el desarrollo de Pakistán: el agua. Naveed Qamar, del Partido Popular de Pakistán, señaló la ironÃa de la actual situación: aun con la inundación del sistema del Indo, recurso vital de Pakistán, no hay agua suficiente para regar los campos debido a que el sistema del canal se encuentra en mal estado. Varios otros se hicieron eco de la importancia del agua para Pakistán a la hora de lograr prosperidad. En ese sentido, todos estuvieron de acuerdo en que el principal problema no es la disponibilidad del recurso sino su gestión. Al igual que los representantes de la sociedad civil con quienes Wolfowitz ya se habÃa reunido, los parlamentarios plantearon la calidad de la educación como tema principal en sus conversaciones. Por otra parte, subrayaron la necesidad de que Pakistán mantenga su actual nivel de crecimiento y logre una distribución más equitativa, además de la necesidad de proporcionar empleos y abordar el problema del hambre y la pobreza. Junto a la promesa de que el Banco Mundial apoyarÃa polÃticas a favor de los habitantes de Pakistán, independientemente del gobierno de turno, Wolfowitz apunto al interés del mundo entero en la prosperidad del paÃs. Según sus palabras, “se trata de un paÃs importante en una región importante y un potencial lÃder del mundo musulmánâ€. La conversación con los redactores de los periódicos tuvo amplio alcance e incluyó temas como el agua y el crecimiento, además del papel que juega el Banco en Pakistán. Wolfowitz afirmó que “no existe una fórmula única o un enfoque que se adecúe a todo. Nuestra misión es contribuir a la lucha contra la pobreza cada vez que tengamos la oportunidad de hacerlo. Igualmente, tenemos la obligación de señalar si el dinero no está siendo utilizado de manera apropiadaâ€. Reiteró además la importancia que tiene el desarrollo de Pakistán para el mundo entero: “Me siento muy alentado por lo que he podido observar en este visitaâ€.
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