| Hyderabad, 18 de agosto - Una silenciosa revolución en el estado de Andhra Pradesh al sur de India salió a la luz hoy con vigor a través de cientos de mujeres que hablaron sobre los notables cambios ocurridos en su vida durante los últimos cinco años. En una serie de encuentros que se extendieron todo el día con Paul Wolfowitz, presidente del Banco Mundial, las mujeres pobres de poblados rurales señalaron cómo a través de grupos de autoayuda mejoraron no sólo su forma de sustento, educaron as sus hijos y adquirieron bienes, sino también hicieron campañas contra prácticas sociales opresivas y se convirtieron en una fuerza para el desarrollo de su poblado. Estas mujeres son sólo una parte de los más de seis millones de mujeres de 29.000 poblados que han recibido ayuda del Proyecto de iniciativas de lucha contra la pobreza en distritos de Andhra Pradesh y del Proyecto de lucha contra la pobreza rural de Andhra Pradesh, ambos financiados por el Banco Mundial. Gracias a estos proyectos, las mujeres han generado cambios a través de medio millón de grupos de autoayuda autogestionados y 800 federaciones en los últimos cinco años. Adentrándose en sectores rurales de India durante el primer día completo de su visita al país, Wolfowitz pasó la mañana en los poblados de Mushrifa y Kosigi en el distrito de Mahbubnagar. Bailes tradicionales y toques de tambor fueron parte de la vibrante bienvenida, a cuyos ecos les siguieron las voces de las mujeres que compartieron sus historias. Magliamma, una joven discapacitada que instó a muchas otras, al igual que ella, a formar parte de un grupo de autoayuda, fue la primera voz inspiradora en contar al Presidente los cambios que habían ocurrido en su vida. Lata, otra mujer, indicó que un préstamo inicial de su grupo de autoayuda le había permitido aumentar sus ingresos y ahora estaba en condiciones de solicitar otro préstamo para sustentar las necesidades médicas de sus envejecidos padres. Ramulamma, de 28 años y presidenta de la federación de grupos de autoayuda del distrito, explicó cómo la confianza obtenida por las mujeres les permitía hacer campañas exitosas contra prácticas antiguas como el “jogini” (entregar las hijas para que se conviertan en cortesanas del templo) y la prohibición de ingresar a los templos que se impone sobre ciertas castas. Otra mujer de nombre Anjilamma señaló que antes dependía del trabajo como jornalera, pero, gracias al uso cauteloso uso de los préstamos obtenidos de su grupo de autoayuda, paulatinamente pudo comprar ganado y tierras. En la actualidad, se encuentra en proceso de llevar a sus hijos, uno de ellos una niña, a la escuela. Según indicó otra mujer de nombre Deramma, “nuestra existencia solía ser precaria, pero ahora somos autosuficientes y podemos educar a nuestros hijos. Hoy confiamos en que podemos superar la pobreza”. Las mujeres pedían contar sus historias con una energía y entusiasmo contagiosos y difíciles de pasar por alto. Durante la tarde, de vuelta en Hyderabad, Wolfowitz, en compañía de Y. Rajasekhara Reddy, ministro de estado, se reunió con más de 100 representantes de grupos de autoayuda de otros distritos del estado. Resultó ser una reunión bulliciosa y espontánea, ya que cada una de las mujeres, sin sentirse cohibidas por los dignatarios ni la gran cantidad de medios de información, insistía en manifestar su opinión. Estas mujeres incluían a representantes de los grupos con menos participación de India: viudas, pacientes con lepra y las castas más reducidas del país; no obstante, fue posible percibir la confianza en su voz. Una de las mujeres habló por todas al decir: “Antes pensábamos que la pobreza era algo predeterminado y permanente. Sin embargo, desde el momento en que me uní a este grupo, me he dado cuenta que la pobreza es algo que se puede superar”. Wolfowitz quedó impresionado por la magnitud de los sucesos que acontecen en el estado. “No estamos hablando de uno o dos proyectos experimentales o de poblados modelo, sino de un fenómeno a nivel del estado y del cual podemos extraer lecciones para el resto de India y para el mundo”. El presidente del Banco Mundial dejó un claro mensaje a las mujeres. “Ustedes han demostrado ser capaces de devolver sus préstamos y administrar su dinero. En ese sentido, podrán mantener este movimiento ya que ahora los bancos comerciales no dudarán en otorgarles dinero. No obstante, lo que más me impresiona no es el aumento en sus ingresos y la posibilidad de dar a sus hijos un mejor porvenir, sino que ustedes sean capaces de reunirse para un propósito común. Un líder es quien confía en lo que cree y es capaz de hacer que otros confíen también. Ustedes se han convertido en verdaderas líderes y son un tesoro para sus comunidades y su país”. Wolfowitz se reunió además con alumnos y apoderados de una escuela que recibe el apoyo del programa Educación para Todos de India (conocido como SSA por sus siglas en hindi) y al cual el Banco hace aportes. Algunos de los puntos importantes de la conversación fueron el aumento en las tasas de matrícula y la disminución del coeficiente de deserción. Por otra parte, uno de los momentos más conmovedores de la jornada se registro durante la reunión del Presidente con un grupo de niños trabajadores rehabilitados. Anuradha, de 12 años, trabajó como pastor de ganado. Por su parte, Vijaya, de 11 años, emigró con sus padres a Mumbai y asumió la tarea de cuidar a sus hermanos más pequeños. Shashikala, de 11 años, trabajó como criado. La primera etapa de su rehabilitación se llevó a cabo en una escuela residencial especial y, una vez acostumbrados a estar con otros niños de su edad, fueron integrados al sistema escolar formal. En la actualidad, disfrutan de estudiar inglés y matemáticas. Según las palabras de Wolfowitz, “sin participación no puede haber crecimiento. Las mujeres representan la mitad de la población y ningún país puede permitirse dejarlas atrás. Me siento realmente entusiasmado y motivado por lo que he visto hoy”. Wolfowitz llegará a Nueva Delhi el viernes para sostener conversaciones con el Gobierno de India respecto de la forma en que el Banco puede aumentar su apoyo para obras de infraestructura rural. |