August 24, 2005 - The World Bank and its partners are 24 de agosto, 2005 - El Banco Mundial y sus asociados están embarcados en la tarea de establecer un nuevo programa mundial para la pesca sostenible en medio de la preocupación respecto de la inminente crisis mundial de recursos pesqueros. El nuevo programa mundial, denominado PROFISH, aspira a propiciar estrategias y políticas pesqueras eficaces en el ámbito de los países, las regiones y el mundo. Warren Evans, director del Departamento del Medio Ambiente del Banco, puso en marcha el programa en la Cumbre Peces Para Todos organizado por la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD) que se realizó en Abuja, Nigeria. Según las palabras de Evans, “hoy estamos al borde de una crisis. Los estudios publicados durante el último año indican que la pesca marítima sufre en la actualidad de una fuerte sobreexplotación . Por otra parte, los arrecifes de coral reportan daños en todo el mundo y a menos que hagamos algo respecto de este dilema ecológico, no tendremos posibilidades de contar con una pesca sostenible ni para los países pobres ni para los ricos”. Evans afirma que la crisis tiene su origen en un hecho simple: “Actualmente extraemos peces a una rapidez que supera la tasa de reposición de las reservas existentes”. “Por ejemplo, siete de las principales especies comerciales sufren de sobreexplotación, lo cual significa que estamos perdiendo acceso a este tipo de pesca. En ese sentido, las reservas no son capaces de recuperarse debido a la presión que ejerce el ser humano”.
Cantidad y no calidad Evans afirma que, si bien el rendimiento de la pesca es similar todos los años, el problema es que las especies con un gran valor comercial han sido sobreexplotadas y se extraen especies cada vez más pequeñas, hecho que altera la cadena alimentaria. Según dice, “si bien extraemos la misma cantidad de peces, la calidad no es la misma, situación imposible de mantener a largo plazo”. De acuerdo con un nuevo informe publicado por el Banco Mundial en Nigeria, titulado Turning the Tide (Cambio de marea), la sobreexplotación de los peces implica mucho más que una simple pérdida ecológica. Efecto sobre los países en desarrollo El informe afirma que existe una relación directa entre la sobreexplotación de los peces y la pobreza, vínculo que tiene serias repercusiones para los países en desarrollo. Según afirma Evans, “implica mucho más que una pérdida ecológica. Son muchas las personas pobres en el mundo cuyos ingresos dependen de la pesca y, lo que es aún más importante, los peces constituyen su principal fuente de proteínas. En lugares como Bangladesh y Camboya, el agotamiento de las reservas representa una amenaza real para la salud de las familias pobres de las comunidades costeras e interiores, de manera que estamos hablando de un problema de desarrollo que tiene que ver con el desarrollo económico y el crecimiento a favor de los pobres”. Además, la sobreexplotación también reduce la tasa de empleo, aumenta el precio del pescado y puede dañar una importante fuente de ingresos para los países en desarrollo. La importancia de este recurso para los países en desarrollo se hace evidente en las cifras:
El sector de la pesca, la acuicultura y la producción de pescado emplea a unas 150 millones de personas en los países en desarrollo.
El crecimiento del empleo en el sector de la pesca ha ocurrido principalmente en la pesca a pequeña escala en el mundo en desarrollo.
Falta de estrategias eficaces Evans afirma que existe la necesidad evidente de aplicar un enfoque como el de PROFISH, ya que en general, los actuales mecanismos destinados a proteger la pesca no han funcionado. Según dice, “en muchos países simplemente no existen tales mecanismos. La gestión de la actividad pesquera se ve entorpecida por la mala gestión pública, la falta de reglamentos y de fiscalización y control”. “PROFISH es una asociación entre el Banco y muchos otros asociados importantes en la tarea del desarrollo, además de varios países en desarrollo, y su meta es intentar abordar los problemas relacionados con la gestión pública. Por otra parte, la iniciativa implica abordar también problemas relacionados con la capacidad institucional e impulsar a los países para que adopten la gestión de la pesca como una medida para luchar contra la pobreza”. Evans describe el enfoque PROFISH como una iniciativa mundial que “se traducirá en medidas concretas en terreno”. “No es un programa de inversiones, sino más bien un programa de apoyo para los países en desarrollo que les permita identificar y abordar los problemas más urgentes y lograr así producción pesquera sostenida”. Limitar el acceso es sólo uno de los varios componentes de la estrategia Evans afirma que limitar el acceso a la pesca es sólo una parte de la solución. Otro factor importante que se debe considerar es el nivel de subsidios. Según dice, “los actuales subsidios son perjudiciales para la pesca sostenible, ya que son las flotas pesqueras quienes los reciben, situación que genera la sobreexplotación del recurso en ecosistemas cruciales”. |