| GANSU, CHINA, 13 de octubre de 2005 -- El presidente del Banco Mundial, Sr. Paul Wolfowitz, elogió hoy los logros de las personas más pobres de China, y expresó su satisfacción por el hecho de que el Banco estuviera respaldando los esfuerzos de reducción de la pobreza en el país. Después de visitar algunas de las partes más pobres del país, incluso poblados remotos de la provincia de Gansu, el Sr. Wolfowitz afirmó que eran alentadores los esfuerzos realizados, con frecuencia con pocos recursos, por los pobres. Indicó que el Banco seguiría desarrollando actividades en China para ayudar a crear oportunidades para los 150 millones de personas que siguen subsistiendo con menos de un dólar diario. El Sr. Wolfowitz afirmó: "Es asombroso lo que han hecho con lo poco que cuentan. La casa que acabamos de visitar es bastante grande; la mujer se encarga del cuidado de la casa y del ganado (cinco ovejas y una vaca) y de toda una operación de cocina con biogás, mientras el esposo trabaja fuera de la casa para ganar el dinero necesario para que todo funcione". "Es muy impresionante. No puedo imaginarme haciendo lo mismo. Es de admirar que, con darles una pequeña oportunidad, las personas puedan mejorar su calidad de vida y la de sus hijos. Es realmente asombroso. Lo hemos visto en otros países; lo vemos aquí, en China, y es alentador".  |  |  | | 13 de octubre de 2005. El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz saluda a un alumno de la escuela primaria del poblado de Heping. |
|  | En el poblado de Lianxing se ha registrado un aumento del nivel de vida en los últimos años debido, en parte, a que sus habitantes han aunado su tesón y recursos, después de discutir y votar propuestas de proyectos específicos. Se entrega una patata a cada poblador y pobladora para que la ponga en un balde enfrente del proyecto que elija. El proyecto que tiene más patatas gana, y los pobladores entonces pueden obtener beneficios del trabajo conjunto en planes que abarcan a todo el poblado. El planteamiento se ha empleado en proyectos respaldados por el Banco en otras partes de Gansu y Mongolia Interior, y en la actualidad ha sido ampliamente adoptado como la manera más efectiva de lograr el desarrollo a nivel de los poblados. Uno de los resultados obtenidos en Lianxing ha sido el uso generalizado del biogás para cocinar, empleando el metano producido por los residuos de origen animal y humano en lugar de depender de la paja, el carbón o la leña, todos los cuales causan contaminación del aire y problemas respiratorios serios. Los comentarios del Sr. Wolfowitz fueron formulados después de su visita anterior en el mismo día a Heping (otro poblado pobre, habitado por la minoría de musulmanes de Dongxiang, situado en las colinas de Gansu) y a la zona cercana de Jiuzhaigou, donde los pobladores locales han ayudado a convertir algunas de las tierras más degradadas de China en terrazas de campos verdes de cultivo de maíz y frutales. La zona de Jiuzhaigou es parte de un proyecto más grande, que abarca un área del noroeste de China de aproximadamente el tamaño de Bélgica. Cuando esté terminado, habrá ayudado a aumentar los ingresos de 50 millones de personas, y habrá reducido mucho la erosión de los suelos de la cuenca del río Amarillo. Antes del proyecto, el río recibía unos 1.600 millones de toneladas anuales de sedimentos. El Sr. Wolfowitz dijo que la impresión que le dejó su visita a las zonas rurales empobrecidas fue principalmente cuán diferente era la costa rica de China de las zonas más pobres del oeste. "En los últimos cinco años he estado en Shanghai, en Beijing, Nanjing y Guangzhou. Hablamos –con razón– acerca de cuánto ha logrado China. Esto también demuestra cuánto más queda por hacer. Me enorgullece que el Banco esté participando en la labor". Afirmó que el principal mensaje que llevaría mañana a la reunión de los ministros de Hacienda del Grupo de los Veinte que se celebrará en Beijing es que "aún hay muchos pobres en el mundo, incluso en países prósperos como China". |