Enlaces: Anita Gordon (202) 473-1799 Agordon@worldbank.org Sergio Jellinek (202) 458-2841 Sjellinek@worldbank.org  LA ESPERANZA, HONDURAS, 20 de octubre de 2005. Hoy se marcó otro hito histórico para el mercado mundial del carbono, cuando la Junta Ejecutiva del Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL), del Protocolo de Kyoto, emitió por primera vez reducciones certificadas de emisiones (RCE) para dos pequeños proyectos del MDL emplazados en Honduras: el proyecto hidroeléctrico La Esperanza y el pequeño proyecto hidroeléctrico RÃo Blanco. Por medio del proyecto La Esperanza se están vendiendo reducciones certificadas de emisiones de gases de efecto invernadero al Fondo del Carbono para el Desarrollo Comunitario (FCDC) administrado por el Banco Mundial. En esta primera emisión de certificados de reducciones de emisiones, las 2,210 RCEs es un volumen pequeño pero históricamente muy importante.  La emisión de RECs es el paso final dentro del proceso que reconoce oficialmente al proyecto y sus reducciones de gases efecto invernadero bajo las reglas del MDL. Las RCEs que son emitidas pueden ser usadas por los paÃses para cumplir sus obligaciones de reducir emisiones de gases efecto invernadero establecidas por el Protocolo de Kyoto. Las empresas pueden también adquirir RCEs para cumplir sus obligaciones nacionales de reducción de emisiones, tales como el Mecanismo Europeo de Transacciones.  “Uno de los objetivos y compromisos de la administración del presidente Maduro ha consistido en promover el aumento de la producción de energÃa utilizando recursos renovablesâ€, dijo Gerardo Salgado, Subsecretario de Recursos Naturales y EnergÃa. “Esta meta se ha alcanzado con la puesta en marcha de nuevos proyectos, como la central hidroeléctrica de La Esperanza. Es un gran honor para Honduras ocupar una posición de vanguardia en el Mecanismo para un Desarrollo Limpio, lo que demuestra no sólo nuestro compromiso con el uso sustentable de los recursos naturales sino nuestra contribución, con medidas concretas, a la reducción de gases de efecto invernaderoâ€.  Es posible que la gente del pueblo de La Esperanza, en la zona central de Honduras, no tenga conciencia de que está haciendo historia, pero lo que sà sabe es que obtendrá beneficios directos en términos de desarrollo a través de los mecanismos innovadores de transacciones de bonos de carbono provistos por el FCDC.  El fondo del carbono funciona en el marco del Protocolo de Kyoto, el acuerdo que fue concertado en 1997 con la finalidad de limitar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que producen el cambio climático y entró en vigor en febrero de 2005. El Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) es un instrumento flexible del Protocolo que permite a los paÃses miembros de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) cumplir algunos de sus compromisos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a través de proyectos en el mundo en desarrollo.  El proyecto hidroeléctrico La Esperanza, implementado por Consorcio de Inversiones S.A. de Honduras, consiste en una pequeña central hidroeléctrica instalada en la zona montañosa más alejada de la región de Intibuca, en el centro de Honduras. Gracias a este proyecto, se venderá la electricidad generada a la Empresa Nacional de EnergÃa Eléctrica, ENEE, durante los próximos 15 años. La energÃa eléctrica generada por esta central hidroeléctrica de filo de agua y contención, que cuenta con una capacidad de 12,7 megavatios, permitirá garantizar, por primera vez, un abastecimiento confiable y constante de electricidad a la población de La Esperanza y a muchas de las comunidades vecinas (algo más de 40.000 habitantes).  La comunidad también recibirá beneficios adicionales provenientes de la venta al FCDC de reducciones de emisiones de dióxido de carbono, reducciones que resultarán del uso de energÃa limpia e inocua para el medio ambiente en vez de la generación de energÃa eléctrica con petróleo o carbón. Una parte del pago de US$1,4 millones por las reducciones de emisiones fue realizada al contado y contribuyó a proporcionar beneficios a las comunidades circundantes, como la electrificación.  "Consideramos que el hecho de haber emitido reducciones certificadas de emisiones para el proyecto La Esperanza será importante para América Centralâ€, dijo Ron Turner, Director General de Consorcio de Inversiones S.A. (CISA). “Ahora esas reducciones pueden considerarse como una fuente real de ingresos con posibilidades de contribuir, en el futuro, a que muchos proyectos dejen de ser una mera idea para convertirse en realidad. Pueden ser beneficiosas tanto para los paÃses en desarrollo como para los esfuerzos por reducir el calentamiento atmosféricoâ€.  La compañÃa se ha comprometido a ayudar a las comunidades de la cuenca del RÃo Intibuca que actualmente no disponen de electricidad en las solicitudes de donaciones para electrificación rural a entidades estatales y otras fuentes. Además, Turner señaló que CISA también plantará unos 25.000 plantones al año para ir reforestando las zonas degradadas de la cuenca aledañas al emplazamiento del proyecto.  El objetivo del FCDC, una asociación formada por ocho gobiernos y 16 empresas, consiste en ofrecer a las comunidades vulnerables de los paÃses en desarrollo, y especialmente de los paÃses menos desarrollados, la oportunidad de beneficiarse de nuevas inversiones en energÃa renovable y tecnologÃas no contaminantes orientadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar los efectos del cambio climático, a la vez que se generan mejoras cuantificables en el bienestar de las comunidades involucradas.   “Como participantes en este fondo especial administrado por el Banco Mundial, nos sentimos orgullosos de que uno de nuestros proyectos haga historiaâ€, dijo David Corregidor, presidente del Comité de Inversionistas del FCDC y subdirector de Medio Ambiente, Generación y Cambio Climático, de Endesa, España. “Mediante proyectos como el de La Esperanza, el Fondo del Carbono para el Desarrollo Comunitarioestá indicando claramente su voluntad de financiar, en paÃses en desarrollo, pequeños proyectos que puedan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero —y, por lo tanto, producir beneficios para el medio ambiente— y llevar consigo beneficios sociales y provecho para la comunidad. Esta es la manera concreta de demostrar nuestra genuina determinación de ayudar a construir un mundo más sustentableâ€.  Honduras es uno de los paÃses más pobres de América Latina. La mayorÃa de los sectores más humildes viven en zonas rurales, donde la incidencia de la pobreza alcanza casi el 75%. Solamente el 37% de la población rural tiene acceso a la electricidad. La Esperanza tiene un abastecimiento irregular de electricidad y los pueblos cercanos carecen totalmente de ella. La falta de energÃa ha paralizado el desarrollo económico y ha puesto en peligro la subsistencia de los habitantes.  “La emisión de las primeras RCE es otro paso decisivo en la implementación del Protocolo de Kyoto que demuestra la forma concreta en que los proyectos del MDL pueden contribuir (de manera eficaz en función de los costos) tanto a aliviar el cambio climático como al desarrollo sostenible de los paÃses donde se llevan a cabo esos proyectosâ€, dijo Warren Evans, Director de Medio Ambiente del Banco Mundial. “La Esperanza dice claramente a las comunidades pequeñas de todo el mundo en desarrollo que ahora tienen una oportunidad muy real de participar en este importante mercado. El Banco Mundial está orgulloso de haber contribuido a hacerlo realidad a través del FCDCâ€.  En La Esperanza, la fuente confiable de electricidad promoverá el crecimiento de las empresas, que podrán instalar motores trifásicos y otras maquinarias sin temor a que se quemen debido a las variaciones de voltaje. El proyecto también ofrecerá otros beneficios. Se conectarán a la red comunidades aledañas que tienen entre 250 y 400 habitantes y que actualmente no disponen de electricidad, y el proyecto dará empleo permanente a unas 30 personas de la zona. Se espera que La Esperanza venda aproximadamente 37,000 tons anuales de CERs por un plazo maximo de 21 años.
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