Comunicado de prensa No: 2006/138/S
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WASHINGTON, 30 de octubre de 2005 — Rodrigo de Rato, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, y Paul Wolfowitz, Presidente del Grupo del Banco Mundial, dieron a conocer hoy dÃa la siguiente declaración en relación con las negociaciones de la Ronda de Doha prevista por la Organización Mundial de Comercio.
"Los gobiernos miembros de la OMC tienen la oportunidad de avanzar en forma conjunta hacia mercados más abiertos para sacar a millones de personas de los paÃses en desarrollo de la pobreza y estimular el crecimiento de los paÃses ricos y pobres por igual. Esta oportunidad podrÃa perderse en los próximos dÃas a menos que los gobiernos clave enfrenten a los grupos de intereses que quieren perpetuar las altas barreras comerciales que benefician a unos pocos a costa de muchos. La inacción ensombrecerÃa el sistema de comercio multilateral y encorajarÃa más a los proteccionistas en estos momentos en que el mundo necesita cooperación en lugar de conflictos.
Está claro lo que se necesita hacer. La Ronda de Doha gira en torno a la agricultura y eso resulta apropiado. El sector sigue plagado de distorsiones al comercio que perjudican a los consumidores de todo el mundo y a una gran cantidad de pobres de los paÃses en desarrollo que se ganan la vida gracias a la agricultura. Una reducción general y drástica de los aranceles en los paÃses más grandes se traducirá en enormes beneficios en materia de desarrollo. También deben eliminarse los subsidios que distorsionan el comercio, y no simplemente a través de maniobras técnicas.
La agricultura reviste mucha importancia, pero no por eso deberÃa monopolizar esta Ronda. El potencial de crecimiento en otros sectores tiene, al menos, la misma importancia. Todos los paÃses pueden lograr grandes beneficios gracias a la eliminación de los altos aranceles que socavan su competitividad y a la reforma de los servicios ineficientes que frenan su propio desarrollo. Las negociaciones activas y fructÃferas en servicios y productos manufacturados no son simplemente una cuestión de interés personal, sino que resultan esenciales para mantener el equilibrio de intereses de todos los paÃses en las negociaciones.
La ambiciosa apertura del mercado en los sectores de agricultura, servicios y productos manufacturados debe ir acompañada por una ayuda al comercio considerablemente superior a fin de ayudar a que los paÃses más pobres aprovechen las nuevas oportunidades y hagan frente a cualquier costo de ajuste. El Banco y el Fondo están trabajando con los donantes y los beneficiarios para cerciorarse de que se disponga no sólo de más ayuda al comercio, sino de una ayuda más efectiva para apoyar el resultado de Doha.
Exhortamos a todos los participantes de Doha a recordar que la reforma del comercio no es un juego de suma cero. Es un paso hacia una mejor oportunidad y productividad que nos beneficia a todos y que puede contribuir en forma duradera a la reducción de la pobreza en todo el mundo.
Se ha logrado un importante avance en las últimas semanas. El éxito exige ahora que los principales protagonistas dejen de lado sus estrechos intereses y sean flexibles a fin de forjar el ambicioso resultado de Doha que el mundo espera y necesita. Lo que está en juego es demasiado grande como para contemplar un fracaso".
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