El PPG7 es una iniciativa multilateral del gobierno brasileño, la sociedad civil y la comunidad internacional que está orientada al desarrollo de herramientas y metodologÃas innovadoras para la conservación de la selva tropical del Brasil. Objetivo del programa: maximizar los beneficios ambientales que brindan las selvas tropicales a través de la ejecución de proyectos de vanguardia que contribuyan a la reducción actual de la tasa de deforestación del Brasil. El programa se lanzó en 1992 con el apoyo financiero de los gobiernos de Alemania, los PaÃses Bajos, Italia, Francia, Japón, Canadá, el Reino Unido y los Estados Unidos, al igual que de la Comisión Europea y el gobierno brasileño. Con miras a facilitar la ejecución del programa y la gestión financiera de los fondos, los donantes designaron al Banco Mundial como depositario del Fondo fiduciario para la selva tropical (RFT, por sus siglas en inglés). Desde el comienzo, los donantes pusieron $428 millones a disposición del programa piloto, tanto a través de cooperación bilateral como del Fondo RFT, que recibió por sà solo una entrada de fondos superior a los US$73 millones. Las principales lÃneas de acción del programa se focalizan en: Experimentar y demostrar formas de proteger la selva tropical del Brasil y explotarla en forma sostenible  Proteger y conservar los recursos naturales de la selva tropical  Fortalecer la sociedad civil y las instituciones públicas que participan en la protección ambiental de la selva tropical del Brasil  Apoyar la investigación cientÃfica y la difusión de sus resultados o conclusiones sobre la conservación de la selva tropical brasileña
Estos son los resultados hasta el momento: Demarcación de 45,4 millones de hectáreas de tierras autóctonas, establecimiento de 2,1 millones de reservas comunitarias de extracción, y la adopción cada vez más significativa de la gestión forestal certificada en toda la Amazonia legal.  Implementación de un enfoque participativo en lo que se refiere a la conservación de la biodiversidad a nivel local, y financiamiento de más de 200 proyectos comunitarios que experimentan con nuevos modelos de conservación de la selva tropical y el uso sostenible de los recursos naturales.  Instituciones públicas más sólidas con mayor capacidad en la gestión ambiental de la Amazonia. Modernización de centros de investigación importantes en la región.  Participación de la sociedad civil en el diálogo sobre polÃticas. Nuevos estamentos polÃticos y redes más fuertes de la sociedad civil que enlazan a más de 700 ONG. Entrenamiento de miles de lÃderes comunitarios en tareas de prevención y control de incendios.
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Financiamiento Costo: U$428 millones
Apoyo financiero: Gobiernos de Alemania, los PaÃses Bajos, Italia, Francia, Japón, Canadá, el Reino Unido y los Estados Unidos, al igual que de la Comisión Europea y el gobierno brasileño. |
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