Comunicado de prensa Nº 2005/225/LAC Contactos: En Washington: Alejandra Viveros (202) 473-4306 aviveros@worldbank.org En Brasilia: Mauro Azeredo (55-61) 329-1059 mazeredo@worldbank.org
São Paulo, 20 de diciembre de 2005 - El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, puso fin hoy a una visita de seis dÃas a Brasil con un llamado a tomar medidas más decididas para proteger el medio ambiente y crear alternativas energéticas que permitan impulsar el crecimiento económico y la lucha contra la pobreza. “Brasil trabaja en pos de obtener un posible doble dividendo: satisfacer las necesidades energéticas esenciales para el crecimiento económico y la lucha contra la pobreza, pero dejando menos huellas en el medio ambienteâ€, declaró en una sesión especial del Foro de Sao Paulo sobre Cambio Climático. “Pero es urgente hacer mucho más, tanto a nivel mundial como local, a fin de conservar un paÃs saludable para las futuras generaciones de brasileños. Por muchos motivos, esto es importante no sólo para los brasileños, sino también para todos nosotrosâ€. El Sr. Wolfowitz dedicó los últimos seis dÃas a visitar partes de Brasil, entre ellas la selva amazónica y las áreas semidesérticas del Noreste. Durante el foro, el Sr. Wolfowitz puso énfasis en los sucesos inesperados causados por el cambio climático, entre éstos la sequÃa en la región amazónica, y sus efectos devastadores para los más vulnerables: los pobres. “Sólo este último año hemos sido testigos de una gran sequÃa en el Amazonas que causó la muerte de peces y arruinó los cultivos, los cuales son el sustento de las comunidades indÃgenas. Cuando el desarrollo mal manejado daña el medio ambiente, los que más sufren suelen ser los pobres. Además, por lo general son pobres porque viven en ambientes frágiles que los hacen particularmente vulnerablesâ€. En su alocución, el Sr. Wolfowitz recalcó que los paÃses en desarrollo pueden usar más energÃa, pero dejando una huella ambiental considerablemente menor. Señaló asimismo que a medida que los paÃses en desarrollo crezcan, su demanda de energÃa también aumentará drásticamente, debido a lo cual el desarrollo de naciones como China, India, México y Brasil ya está dejando a su paso huellas en el medio ambiente. Brasil, como lÃder mundial en energÃa limpia, tiene mucho que compartir con el resto del mundo. “Brasil hace tiempo comprendió la importancia de mantener un equilibrio entre desarrollo y conservación y escogió el camino de la innovación para abordar el desafÃo. El paÃs está desarrollando formas innovadoras de convertir este doble desafÃo en un doble dividendoâ€, agregó. Hoy, 42% de la energÃa que usa Brasil proviene de fuentes renovables, en comparación con 6% en los paÃses de la OCDE. Alrededor de 90% de la energÃa eléctrica del paÃs proviene de fuentes hidroeléctricas. Por otra parte, Brasil es el principal productor y consumidor mundial de etanol combustible obtenido de la caña de azúcar y utilizado en los medios de transporte. Este logro fue posible porque el paÃs es el productor más eficiente de caña de azúcar, insumo que representa casi 60% del costo de la producción de etanol. El programa etanol de Brasil le está ahorrando al paÃs unos 180.000 barriles de gasolina al dÃa, cuyo valor asciende a unos US$4.000 millones al año. Esto significa además que la atmósfera recibe 24 millones de toneladas menos de CO2 cada año. Pese a estos logros y al enorme potencial de expandir las alternativas de energÃa renovable del paÃs, el Sr. Wolfowitz sostiene que es necesario hacer más para asegurar que la legislación ambiental no aleje a los inversionistas. Según señala el Sr. Wolfowitz, estos casos demuestran la necesidad de aplicar polÃticas ambientales amplias y coherentes que equilibren la necesidad de estimular el desarrollo con la protección de los recursos naturales, con el fin último de aprovechar los dividendos dobles que podrÃan presentarse. También comentó que el Banco Mundial podrÃa ayudar a través de tres medios: estimulando el intercambio de conocimientos y la asesorÃa en materia de polÃticas a nivel local y mundial; apoyando asociaciones en el tema de los bienes públicos mundiales; y proveyendo recursos financieros para el desarrollo. A modo de conclusión, dijo que para el Banco Mundial Brasil es más que un prestatario: se está transformando en un importante actor mundial en su calidad de donante, exportador de conocimientos y lÃder medioambiental. “El Banco Mundial puede continuar trabajando con Brasil, y asà lo hará, para despertar conciencia mundial respecto de la responsabilidad compartida que tenemos todos para con el medio ambiente. Tenemos esa deuda con los hijos y nietos de Brasil…y de todo el mundo: tenemos que demostrar que los siguientes decenios pueden ser diferentes, que podemos obtener el doble dividendo de un crecimiento sólido y estable en un planeta limpioâ€.  |