Un nuevo informe advierte que a menos que se preste asistencia a Afganistán en forma efectiva, el gobierno resultará afectado y se socavará su autoridad.
23 de enero, 2006 — Un nuevo informe del Banco Mundial insta a la comunidad internacional a dirigir una mayor parte de su asistencia por intermedio del gobierno de Afganistán, señalando que esto es crítico para el futuro del país a medio plazo. El llamamiento se efectúa a tan sólo unos días de una importante conferencia que tendrá lugar en Londres a fines de este mes, donde se dará a conocer un nuevo marco para el desarrollo del país, conocido como el "Acuerdo afgano". El presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Embajador Augustine P. Mahiga, ha dicho que la Conferencia de Londres, que se celebrará los días 31 de enero y 1 de febrero, lanzará el nuevo Acuerdo afgano que “proporcionará un marco sólido para la siguiente etapa de la reconstrucción". En vísperas de esta importante conferencia, el nuevo informe del Banco, titulado Afghanistan: Managing Public Finances for Development (Afganistán: Manejo de las finanzas públicas para el desarrollo) advierte que a menos que se proporcione la asistencia al país en forma eficaz, el gobierno resultará afectado y se socavará su autoridad. "Unas tres cuartas partes de la asistencia total a Afganistán van fuera de los canales gubernamentales", comenta William Byrd, economista del Banco y coautor del informe. "Nuestro informe subraya que este es un problema muy serio en lo que se refiere a la gestión y la eficacia de la asistencia, al igual que para el logro de resultados para los afganos. “En ciertos casos, la asistencia encauzada fuera de los canales gubernamentales se puede entregar con rapidez, pero a menudo a un costo muy alto e impidiendo, en cierta forma, que el gobierno fomente la capacidad de supervisar por sí mismo la prestación de los servicios".  |  |  | La estación hidroeléctrica de Naghlu bajo rehabilitación con el apoyo financiero del Banco Mundial. Foto: Palani Mohan |
|  | El director del Banco a cargo de Afganistán, Alastair McKechnie, también recalca este punto, diciendo que la experiencia demuestra que la canalización de la asistencia a través del gobierno es más eficiente y de costo más bajo. “Aún más, aumenta la credibilidad del gobierno ya que le permite demostrar su habilidad de supervisar los servicios y responsabilizarse de los resultados ante su gente y el Parlamento recientemente electo”, agrega McKechnie. El informe precisa que se están realizando enormes gastos en áreas críticas, tales como seguridad, fuera del control directo del gobierno. La seguridad sigue siendo una preocupación primordial en Afganistán, donde la reciente serie de ataques al sur del país fue motivo de condena por parte del Consejo de Seguridad de la ONU. “La seguridad tiene muchas ramificaciones. No es sólo lo que vemos en la televisión sobre grandes combates e insurrectos, sino también la criminalidad y la penetración de la industria de estupefacientes en la economía y en la sociedad afganas", dice Byrd. "Por supuesto que nos va a costar mucho luchar contra esto. Pero al igual que en otros aspectos del desarrollo de Afganistán, el informe propone que se debería recurrir mucho más a los canales oficiales y a su liderazgo en el sector de seguridad, porque esta es la única manera de que todos los gastos en materia de seguridad y otros gastos que se están realizando sea sostenibles con el transcurso del tiempo".  |  |  | Mujeres afganas en la escuela. Foto: Palani Mohan. |
|  | El informe, que analiza los desafíos que plantea la gestión de las finanzas públicas en Afganistán y sugiere un plan de acción, indica que para lograr una mayor eficacia de la asistencia debería profundizarse la asociación entre el gobierno y los donantes, a lo cual agrega que eso debería suceder en todos los aspectos de la estrategia de desarrollo nacional y del proceso presupuestario del país. El informe reconoce el gran progreso logrado y señala que es necesario que sigan mejorando todas las facetas del proceso presupuestario, indicando que el Parlamento recientemente electo debería desempeñar un papel firme. “El Parlamento juega un papel constitucional muy importante en virtud de la nueva constitución de Afganistán", dice Byrd. “El Parlamento debe revisar y aprobar el presupuesto, considerado por el gobierno como el principal instrumento de reforma y política para Afganistán. "En segundo lugar, el Parlamento tiene que ejercer vigilancia mediante una revisión de los informes de auditoría sobre la eficacia y el uso de los fondos del gobierno." El informe precisa asimismo la necesidad de que Afganistán reduzca su vulnerabilidad a la corrupción, sosteniendo que la mejora del sistema de gestión de las finanzas públicas, así como otras medidas preventivas, son más importantes que concentrase meramente en casos específicos.  |  |  | Solamente el 13 por ciento de la población de Afganistán de 23.5 millones tiene acceso a agua potable segura. Foto: Palani Mohan. |
|  | “Combatir la corrupción es cuestión de corregir los sistemas nacionales y asegurarse de que sean eficaces", dice Byrd. "Se hará frente a la corrupción, más bien previniéndola que persiguiendo casos individuales. Asimismo, no debería asumirse automáticamente que los fondos que se encauzan fuera de los canales gubernamentales son inmunes a la corrupción." En general, Byrd hace hincapié en que el resultado final de un sistema de gestión de las finanzas públicas eficaz es la prestación de servicios. "Es esencial para que los gastos públicos logren resultados y sumamente importante para la credibilidad y la legitimidad del estado". Al evaluar la capacidad de Afganistán en cuanto a la prestación de servicios, Byrd puntualiza que el país "comenzó con muy poco". "La situación que heredó a fines de 2001 era muy grave. Se ha logrado cierta capacidad, pero lo importante es que el gobierno fomente la capacidad de gestionar y dirigir los servicios, sin que necesariamente preste todos los servicios por sí mismo. Cabe citar que en el sector de la salud, el gobierno ha logrado éxito en la contratación de proveedores no gubernamentales, sobre una base competitiva, para el suministro de establecimientos sanitarios básicos en áreas rurales". |