En el Informe sobre seguimiento mundial de los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) se afirma que la disminución de la mortalidad en la niñez, el aumento de la matrícula escolar y la reducción de la pobreza señalan que se están recogiendo los frutos de la mejora de la gobernabilidad, el aumento de la ayuda y la intensificación de las responsabilidades mutuas Personas de contacto: Ciudad de Washington:Christopher Neal (202) 473-7229 Cneal1@worldbank.org Kavita Watsa (202)458-8810 Kwatsa@worldbank.org Radio y televisión: Nazanine Atabaki (202) 458-1450 Natabaki@worldbank.org CIUDAD DE WASHINGTON, 20 de abril de 2006. La disminución de la mortalidad en la niñez en nueve de los 10 países en desarrollo estudiados, el rápido aumento de la matrícula en la escuela primaria, y la disminución de las tasas de infección por VIH/SIDA en varios países demuestran que el sólido crecimiento económico, respaldado por políticas más adecuadas en los países en desarrollo y un mayor volumen de ayuda, está generando resultados en algunos países. El tercer Informe sobre seguimiento mundial de los ODM, titulado Intensificación de las responsabilidades mutuas: Asistencia, comercio y gobernabilidad, será presentado en las reuniones de primavera del Banco Mundial y el FMI que tendrán lugar esta semana. En el informe se hace hincapié en que el crecimiento económico, la mejor calidad de la ayuda y las reformas comerciales, así como la gobernabilidad, son elementos fundamentales para alcanzar los ODM. Los ocho ODM, que entre otras cuestiones propugnan que para el año 2015 se reduzca a la mitad la proporción de personas de todo el mundo que en 1990 subsistían con menos de US$1 dólar al día y que disminuya la mortalidad en la niñez y el VIH/SIDA, fueron aprobados en el año 2000 por 189 dirigentes mundiales. En el Informe sobre seguimiento mundial se examinan los progresos logrados en la aplicación de un pacto concertado en marzo de 2002 en Monterrey entre los países desarrollados y los países en desarrollo, por el cual estos últimos se comprometieron a mejorar sus políticas y la gobernabilidad, y los primeros prometieron incrementar y mejorar su ayuda, y proporcionar a los países en desarrollo un mayor acceso a sus mercados. “Faltan menos de 10 años para 2015, el año fijado como meta para alcanzar los ODM”, afirmó el presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz. “Estamos logrando progresos en muchos países, y ello demuestra que los esfuerzos en pos del desarrollo pueden generar resultados. No obstante, faltando sólo un decenio para alcanzar los objetivos, urge que tanto los países en desarrollo como la comunidad de donantes mejoren la gobernabilidad para que podamos obtener los resultados previstos. En este informe se presenta un marco que define la gobernabilidad y se proponen instrumentos para realizar su seguimiento”. En el Informe sobre seguimiento mundial se destaca que se ha logrado reducir la mortalidad en la niñez en nueve de los 10 países en desarrollo estudiados, a saber: Madagascar, Indonesia, Filipinas, Bolivia, Bangladesh, Burkina Faso, Marruecos, Mozambique y Camerún. También se destaca el rápido aumento de la matrícula en la escuela primaria —50 países han logrado la terminación universal del ciclo de educación primaria, cifra que representa un aumento respecto de los 37 países que se encontraban en esa situación en 2000—, y se menciona que existen señales de que, por primera vez, están disminuyendo las tasas de infección por el VIH/SIDA en países de alta prevalencia, como Haití, Uganda y Zimbabwe. No obstante, en el informe se indica que los avances siguen siendo desiguales. Un gran número de países, especialmente en África y América Latina, todavía no logran avances importantes en la lucha contra la pobreza, y el progreso en los indicadores de desarrollo humano en Asia meridional ha sido insuficiente. “La responsabilidad mutua es fundamental para lograr progresos en la consecución de los ODM”, afirmó François Bourguignon, primer vicepresidente y primer economista, Economía del Desarrollo, del Banco Mundial. “Los países ricos y pobres, y las instituciones internacionales, se han comprometido mutuamente a incrementar, armonizar e intensificar la eficacia de la ayuda, y a mejorar al mismo tiempo la gobernabilidad. El seguimiento del desempeño y de los progresos con respecto a estos compromisos es esencial para que todas las partes asuman la responsabilidad que les cabe”. En este informe, la gestión de los asuntos públicos se define como la manera en que el gobierno de un país adquiere y ejerce su autoridad para administrar los bienes y servicios públicos. Según el informe, los conocimientos técnicos especializados y las capacidades organizacionales del sector público no bastan para que exista un buen gobierno. También se precisan reglas y expectativas bien definidas, información transparente para hacer un seguimiento del desempeño, e incentivos y mecanismos de ejecución que retribuyan lo positivo y subsanen lo negativo. Para contribuir a lograrlo, en el informe se describe sucintamente un marco para el seguimiento, los principales actores de un sistema de gestión: los dirigentes políticos, las instituciones que sirven de frenos y contrapesos, la burocracia pública, y los ciudadanos y las empresas. “He hecho hincapié en la necesidad de combatir la corrupción”, afirmó Wolfowitz. “En este informe se demuestra que la corrupción es el resultado de una gestión de gobierno ineficiente. La incorporación permanente por todos los actores de mejoras en la gobernabilidad, sustentadas por un seguimiento periódico, es la mejor manera de poner freno a la corrupción”. Se precisan más inversiones para realizar el seguimiento de algunos aspectos de la gestión de gobierno, entre ellos la administración de las finanzas públicas, las prácticas de adquisiciones y las instituciones que sirven de frenos y contrapesos. Dicho seguimiento no sólo permite determinar los progresos logrados en los indicadores correspondientes a la consecución de los ODM, sino que también aumenta la rendición de cuentas y genera mayores exigencias en materia de buen gobierno. En el Informe sobre seguimiento mundial también se insta a los países y las instituciones que proporcionan ayuda a los países en desarrollo a cumplir los compromisos que asumieron en 2005 de incrementar las transferencias y el alivio de la deuda, que comprenden ayuda adicional por valor de US$25.000 millones por año destinada a África para el año 2010, y otros US$50.000 millones por año para todos los países en desarrollo. “La asistencia debe ser más previsible y menos fragmentada, y es preciso que esté mejor compaginada con las necesidades de cada país y se destine a aquellos sectores en los que se usará productivamente para alcanzar los ODM”, señaló Mark Sundberg, principal autor del Informe sobre seguimiento mundial. “Estas medidas incluyen permitir que los receptores de ayuda la utilicen para cubrir gastos ordinaris, como los salarios de los docentes y los trabajadores de la salud, con el propósito de acelerar y mantener los progresos en la consecución de los objetivos relativos al aumento de la matrícula escolar, la mortalidad materna y en la niñez, y el VIH/SIDA”. En el informe también se insta a redoblar los esfuerzos por acelerar las negociaciones comerciales de la Ronda de Doha para el Desarrollo de la Organización Mundial del Comercio.
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