20 de abril de 2006—Un nuevo informe elaborado por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), exhorta a que se realicen mayores inversiones para ayudar a los paÃses en desarrollo a combatir la corrupción y mejorar la gobernabilidad – la manera en que los gobiernos ejercen su autoridad para proporcionar servicios públicos a sus pueblos.
El informe GMR 2006 exhorta asimismo a los donantes a que cumplan sus promesas de aumentar la ayuda a los paÃses en desarrollo, pero sostiene que la ayuda debe ser más flexible y mejor destinada a fin de que dichos paÃses puedan utilizar los fondos para pagar sus gastos ordinarios, como sueldos del personal docente y de proveedores de servicios de salud.
Progreso en la reducción de la pobreza
El informe de 2006 examina los avances logrados en la consecución de los objetivos de desarrollo del milenio – el conjunto internacional de metas concertadas para reducir la pobreza y mejorar la salud y la educación en el mundo en desarrollo.
“Los ocho Objetivos de desarrollo del milenio (ODM) – que abarcan desde la reducción de la pobreza extrema a la mitad hasta la detención de la propagación del VIH/SIDA y el logro de una educación primaria universal para el año 2015 – conforman un plan acordado por todos los paÃses y todas las principales instituciones de desarrollo del mundo entero.
“Aunque todavÃa se carece de datos de las encuestas, se estima que, en base al aumento total de los ingresos, entre 2000 y 2005, la pobreza pudo haber disminuido nada más y nada menos que el 10%", dice Sundberg. "Pero el desempeño de las regiones no ha sido parejo – Asia oriental y meridional han logrado los mayores avances, mientras que Ãfrica se encuentra a la zaga".
Sundberg señala que aunque se han realizado progresos en la reducción de la pobreza, el panorama es “mucho más sombrÃo†para los paÃses abocados al logro de las metas de reducir las tasas de mortalidad en la niñez y la mortalidad materna, mejorar el acceso a la educación y detener la propagación del VIH/SIDA.
“Las recientes señales de progreso citadas en el informe comprenden:
• Evidencia de una disminución de la mortalidad infantil en nueve de los 10 paÃses en desarrollo encuestados – más de la mitad de ellos a un ritmo bastante acelerado –desde Burkina Faso (3,6% anual) hasta Madagascar (5,6% anual).
• Los avances en la reducción de la mortalidad infantil son compartidos por los pobres, ya que la mortalidad infantil disminuyó con mayor rapidez en los hogares de menores ingresos en cuatro de los paÃses encuestados.
• Un aumento significativo del número de paÃses que han alcanzado o están en vÃas de alcanzar el objetivo de que todos los niños y niñas finalicen la escuela primaria.
• Se están observando los primeros indicios de una disminución de las tasas de infección del VIH/SIDA en los paÃses con alta prevalencia, como HaitÃ, Uganda y Zimbabwe.
Esta es una conclusión que ilustra uno de los principales temas del informe –los paÃses pueden lograr firmes avances si cuentan con polÃticas acertadas, programas coherentes y coordinados y un mejor destino de los fondos de ayuda.
Mejor seguimiento
El informe presenta un marco para el seguimiento de la gobernabilidad, pero no llega a postular que la ayuda se proporcione únicamente a los paÃses con buena gobernabilidad.Â
Sundberg comenta que el informe examina la forma en que podrÃa realizarse el seguimiento del desempeño de un paÃs en todas sus diferentes dimensiones y propone 14 indicadores para medir la gobernabilidad en los paÃses en desarrollo.
Necesidad de prestar ayuda
El informe señala que los paÃses en desarrollo se verán impedidos de producir un gran avance en la reducción de la pobreza y mejora de la salud y la educación, a menos que cuenten con una ayuda más flexible.
Por otra parte, el informe indica que la principal necesidad de muchos paÃses es cubrir los gastos ordinarios, como sueldos de los trabajadores de la salud y del personal docente, pero, en este momento, sólo un tercio de la ayuda bilateral proporcionada a los paÃses de ingreso bajo es flexible y se puede utilizar para cubrir los gastos ordinarios y de inversiones en los sectores de salud y educación.
El informe exhorta asimismo a los donantes para que cumplan con sus compromisos de aumentar la ayuda, incluyendo US$25.000 millones adicionales de ayuda a Ãfrica para el año 2010 y US$50.000 millones más por año a todos los paÃses en desarrollo.