El Banco Mundial estima que una pandemia grave de gripe aviar entre humanos le costarÃa a la economÃa mundial aproximadamente 3,1% del producto interno bruto mundial, es decir, unos US$1,25 a US$2 billones en un PIB mundial de US$40 billones.
Brahmbat agregó que el impacto de la gripe aviar a nivel macroeconómico ha sido relativamente limitado en la mayorÃa de los paÃses hasta la fecha, principalmente por la incidencia relativamente pequeña del sector avÃcola en la economÃa mundial.
“Pero, por otra parte, las repercusiones han sido bastante graves en el sector avÃcola mismoâ€, advirtió, “en parte debido a la muerte de las aves o su sacrificio como medida para controlar la enfermedad.
“En segundo lugar, en muchos lugares ha disminuido fuertemente la demanda de carne de ave debido al miedo exagerado del público de contraer la infección (aun cuando no hay riesgo de esto si se consume carne bien cocida), hecho que ha afectado a los productores de aves de manera bastante graveâ€.
Brahmbatt dice que en Rumania, por ejemplo, donde han ocurrido más de 100 brotes en los últimos meses, la venta de aves de corral ha caÃdo 80%, situación que ha llevado a muchos productores al borde de la quiebra.Â
Agrega que un caso similar ocurre en Francia, uno de los principales productores de carne de ave de la Comunidad Europea. Incluso en Brasil, donde no se han presentado brotes de la enfermedad, la caÃda en la demanda mundial y los bajos precios llevaron a que los principales proveedores redujeran la producción en 15% este año.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), más de 200 millones de aves de corral han muerto o han sido sacrificadas desde fines de 2003, principalmente en Asia oriental. Brahmbatt explica que las disminuciones más significativas ocurrieron en Vietnam y Tailandia, donde las cifras equivalen a entre 15% y 20% de las existencias de aves.
Sin embargo, agrega que Tailandia es un ejemplo de recuperación debido las sólidas polÃticas adoptadas en respuesta a estos acontecimientos. El paÃs, que es el único gran exportador neto de aves de corral de Asia oriental, sufrió una brusca caÃda de 40% en sus productos avÃcolas durante 2004 debido a las restricciones a las importaciones que impusieron los mercados extranjeros a sus exportaciones de productos no cocidos.
Sin embargo, pruebas concluyentes indican que los brotes han afectado más a la población pobre de algunos paÃses. En Vietnam, por ejemplo, Brahmbatt señala que los hogares más pobres dependen hasta tres veces más del ingreso generado por las aves que los hogares más ricos.
En Vietnam, el grueso de la producción de carne de ave está en manos de productores artesanales. Brahmbatt afirma que una estrategia que se ha analizado es la de simplemente prohibir la producción artesanal de carne de ave. Pero el análisis sugiere que esto reducirÃa el ingreso de la población pobre de manera desproporcionada.
“En economÃas como Tailandia, por otra parte, donde una porción mayor de la producción está en manos de grandes productores comerciales e industriales, es probable que la conmoción económica generada por la gripe aviar afectará más a estos grandes productoresâ€, declaró.
Brahmbatt comenta que al enfrentar la gripe aviar, se necesita evaluar cuidadosamente los resultados de las diversas estrategias que se aplican en la actualidad para ver si efectivamente cumplen con las expectativas.
Cita las estrategias de control como el sacrificio y vacunación de las aves. “Una cuestión relacionada es determinar el nivel adecuado de compensación para hacer que el sacrificio sea útil", señala. “Si la compensación es demasiado pequeña, los productores tienen desincentivos económicos para cumplir con el sacrificio; si es muy grande, no tienen incentivo para tomar medidas de bioseguridad para sus aves. Incluso podrÃan tener el incentivo de infectar deliberadamente a sus aves de corralâ€.
“Finalmente, quiero decir que hay mucho trabajo cientÃfico que hacer: desarrollar mejores medicamentos, vacunas y antivirales e investigar cómo producir los anteriores más rápido y a menor costo.
“Solo una vez que se desate la pandemia podremos saber cómo es precisamente el virus y sólo entonces podremos formular la vacuna correcta. Tradicionalmente, la formulación de una vacuna correcta toma entre seis y nueve meses, lapso en que ya habrá muerto muchÃsima gente, asà que será necesario realizar grandes esfuerzosâ€.