La matricula escolar aumenta a medida que las naciones africanas reforman el sistema de educación, pero se necesita más ayuda para enviar a otros 40 millones de niños a la escuela

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6 de julio, 2006—Después de decenios de fracasos en educación, hoy los países de África al sur del Sahara envían a más niños a la escuela y toman medidas para mejor la calidad de la educación. Sin embargo, la región todavía necesita recibir ayuda de las naciones más prósperas para lograr la meta de educación universal de aquí al año 2015, señala una asociación mundial entre países donantes y países en desarrollo.

“Hemos constatado que es posible avanzar si se conjugan la voluntad política y los recursos necesarios”, indica Desmond Bermingham, el nuevo jefe del pacto mundial para la educación, conocido como Iniciativa vía Rápida de Educación para Todos (IVR).

“Nuestro desafío es ayudar a los países pobres a seguir aumentado la matrícula, mejorar la calidad y asegurar que todos los niños y niñas completen la escolaridad”, agrega.

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Las tasas de matrícula de África al sur del Sahara aumentaron de 83% en 2000 a 95% en 2002, lo cual significa que otros 17 millones de niños asisten hoy a la escuela, sostiene la IVR.

Sin embargo, sólo alrededor de 65% de los niños en edad de cursar la enseñanza primaria fueron matriculados en escuelas primarias en 2004, afirma el Instituto de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Por otra parte, sólo 56% de los niños que asisten a la escuela primaria (grados uno a cinco) completan este nivel de enseñanza, declara la IVR.

Reforma de la educación en Madagascar

La nación isla de Madagascar, ubicada en África, calificó en mayo de 2005 para recibir financiamiento de la Iniciativa vía Rápida (IVR) de Educación para Todos. Sin embargo, el país ya había comenzado a restablecer un sistema educativo que venía debilitándose desde los años ochenta y noventa.

La reforma de la educación se inició en serio en 2002 con la elección de un nuevo gobierno “muy comprometido con la educación primaria”, señala Sajitha Bashir, economista superior especializada en educación para la región de África del Banco Mundial.

Las tasas de matrícula en enseñanza primaria aumentaron de manera decidida hasta llegar a 98% luego de que en 2002 se eliminaran los cobros a los usuarios. Hoy, la matrícula escolar alcanza a los 3,6 millones de estudiantes y el porcentaje de niños y niñas que terminan la escuela primaria aumentó de 47% en 2004 a 60% en 2006.

Con la ayuda de fondos de un proyecto del Banco Mundial de siete años de duración que finalizó en marzo de 2005, el gobierno entregó donaciones a 90% de las escuelas, distribuyó material didáctico básico a 3,4 millones de estudiantes primarios de escuelas públicas y privadas y otros materiales a más de 47.000 maestros durante 2003 y 2004.

El gobierno ha utilizado los fondos de los programas del Banco y de otros donantes para construir 1.200 salas nuevas, entregar subsidios a maestros comunitarios y capacitar a casi 50.000 docentes.

A pesar de estos esfuerzos, 272.000 niños en edad escolar primaria todavía no asisten a la escuela y 136.000 de ellos son niñas.

Además, sólo 31 de cada 100 estudiantes sigue estudiando en la enseñanza secundaria. A principios de 2005, el gobierno comenzó a preparar una estrategia integral y a largo plazo para la educación con miras a obtener financiamiento de la Iniciativa vía Rápida (IVR) y acelerar los avances.

El año pasado, el Fondo Catalítico de la Iniciativa vía Rápida desembolsó US$6 millones de la donación de US$10 millones destinada al primer año para, entre otras cosas, apoyar los salarios de los maestros y las innovaciones en el ámbito local tendientes a mejorar el acceso y la calidad de la educación primaria.

Madagascar recibirá otros US$50 millones de la IVR durante los próximos dos años. Además, el país está revisando su programa educacional a fin de incorporar reformas importantes a la educación primaria que permitan ampliar el acceso, modificar los planes de estudio, adoptar nuevos materiales didácticos y contratar y formar maestros. El programa revisado considerará el uso de los fondos adicionales de la IVR y de otros donantes.

Según Bashir, el financiamiento de la Iniciativa vía Rápida implica que Madagascar obtendrá más financiamiento en calidad de donaciones y que estos fondos llegarán en dos años, mucho más rápido que los siete años que tardarían en el marco del proyecto del Banco Mundial.

También significa que los donantes esperan ver resultados positivos más rápido, lo que implica mayor responsabilidad del gobierno al respecto, indica.

Además de inyectar el dinero directamente al programa gubernamental para el sector educación, el Fondo Catalizador de la IVR reúne los recursos de varios donantes que, de no mediar este mecanismo, se destinarían a pequeños proyectos individuales. De este modo evita la fragmentación frente al desarrollo de la educación que “afectaría la formación de capacidades a nivel del Ministerio”, señala Bashir.

“Los donantes pueden entregar apoyo técnico, pero en todo lo demás el dinero es gestionado por el Ministerio lo cual permite al personal aprender de esa experiencia”, afirma.

En este sentido, se calcula que unos 40 millones de niños de África al sur del Sahara no asisten a ningún tipo de establecimiento escolar.

La comunidad internacional considera que la educación es un factor fundamental para lograr crecimiento económico, reducir la pobreza y luchar contra enfermedades como el SIDA; sin embargo, todavía queda mucho por hacer para acelerar el progreso en este campo, sostiene la IVR.
 
Si pretendemos cumplir el objetivo de desarrollo del milenio de conseguir educación primaria universal de aquí al año 2015, tanto los países donantes como los países en desarrollo deben incrementar drásticamente sus niveles de asistencia financiera, política y técnica”, señala Bermingham.

La educación en África y en otras regiones en desarrollo del mundo será un tema candente en el programa de la Cumbre del Grupo de los Ocho que se discutirá entre el 15 y el 17 de julio en San Petersburgo, Rusia.

En la cumbre del año pasado sostenida en Gleneagles, Escocia, los países del G8 se comprometieron a ayudar a África en su tarea de acelerar los avances hacia educación obligatoria gratuita, libre y de buena calidad, con el fin último de promover el crecimiento económico y romper el círculo de la pobreza que afecta al continente.
 
El apoyo del G8 a la educación universal es “muy sólido en principio”, ya que todos los países del grupo están “plenamente comprometidos” a respaldar el esfuerzo, indica Bermingham, que en el pasado pertenecía al Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido (DfID).

“El desafío que enfrentamos ahora es transformar las promesas en acción”, agrega Bermingham.

A principios de abril, el Reino Unido anunció la entrega de un aporte adicional de US$15.000 millones para el sector educación en el transcurso del siguiente decenio.
 
Por su parte, la Comisión Europea ha prometido contribuir con US$76 millones a la Iniciativa vía Rápida lanzada en 2002, la cual pretende coordinar las donaciones y la asistencia técnica para la elaboración de planes de fortalecimiento del sistema de educación de los países más pobres.

Hace poco, Rusia se comprometió a entregar US$7 millones a la IVR, la primera contribución financiera realizada por este país para iniciativas de educación mundial, y está considerando hacer aportes financieros adicionales, afirma Bermingham.

Otros donantes, como los Países Bajos y Noruega, han entregado grandes sumas a la Iniciativa y/o a programas complementarios.

Sin embargo, la Iniciativa necesita US$10.000 millones anuales para cumplir con el objetivo de enviar a la escuela a 100 millones de niños de todo el mundo de aquí al año 2015.

No obstante, la necesidad más inmediata son los US$2.300 millones para ayudar a varios países que están prácticamente listos para integrarse a la Iniciativa.

Es más, se requiere apoyo previsible y de largo plazo de parte de los donantes para que la IVR sea una fuente confiable de ayuda y para apoyar a más países, dice Bermingham. Si no se dispone de financiamiento seguro, advierte la IVR, podrían revertirse las reformas con cierto riesgo político adoptadas por los países.

“Disponer de financiamiento previsible es de máxima prioridad”, señala Bermingham. “Por ejemplo, es difícil contratar maestros si de un año a otro no sabemos con exactitud de cuánto dinero dispondremos”.

Planes educacionales convincentes

Para recibir apoyo de la IVR y reunir las condiciones necesarias para obtener financiamiento, los países pobres deben contar con planes “convincentes” para enviar a más niños a la escuela y mejorar la calidad de la educación. El respaldo de la IVR estimula la autoría de los países en la preparación de planes educacionales propios, además de promover la responsabilidad presupuestaria y mayor compromiso de recursos financieros y políticos, todo con el objetivo de acelerar el avance hacia la consecución de educación primaria universal.
 
La asociación para la Iniciativa vía Rápida coordina los esfuerzos de los países donantes y los países pobres en torno a la educación como objetivo común y permite que los países elaboren planes educacionales de largo plazo. Además, intenta atraer y movilizar recursos para financiar escuelas y caminos, maestros, textos de estudio y otras mejoras.

La Iniciativa ha aportado directamente US$90 millones a aquellos países que reciben apoyo para enviar a más niños a la escuela.

Cálculos estimativos indican que hoy hay 20 millones más de niños y niñas en las escuelas de África al sur del Sahara respecto de los años ochenta. Además, un estudio de los países que cuentan con el respaldo de la IVR constató que algunas de estas naciones han duplicado las tasas de matrícula escolar desde el año 2000.

“En Kenya, por ejemplo, la matrícula aumentó en un millón prácticamente de la noche a la mañana después de que se derogaran los derechos de matrícula en 2003”, comenta Bermingham.

La matrícula en educación primaria aumentó alrededor de 14% en Ghana luego de que se eliminaran los cobros a los usuarios en 2005.

En Níger, la contratación de 2.500 maestros cada año generó un aumento de 61% en la cantidad de alumnos matriculados en la escuela primaria entre 1998 y 2003.
 
Hasta la fecha, la Iniciativa ha aprobados los planes de educación de 20 países, incluidos 12 países africanos —Burkina Faso, Djibouti, Etiopía, Gambia, Ghana, Guinea, Kenya, Lesotho, Madagascar, Mauritania, Mozambique y Níger. Además, se espera la aprobación de otros siete países africanos en el transcurso de los próximos seis meses.

Si la IVR recibe suficientes aportes, podría ayudar hasta 60 países en la preparación de sus planes integrales de educación universal en beneficio de más de 70 millones de niños, afirma la IVR.

 




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