16 de septiembre de 2006—El Banco Mundial está preparando una donación de US$15 millones para Indonesia, en el marco de un amplio esfuerzo de los donantes por combatir la gripe aviar de manera más eficaz en ese país.
Esta iniciativa surgió a raíz del llamamiento formulado por David Nabarro, coordinador de las Naciones Unidas sobre las cuestiones relacionadas con la gripe aviar, en favor de un compromiso político sostenido de los líderes mundiales para combatir este mal. En su apelación afirmaba lo siguiente: “En algún momento se va producir otra pandemia de gripe, pero no sabemos cuándo”.
En una conferencia de prensa convocada con ocasión de las reuniones anuales del Banco y el FMI, Jim Adams, jefe del equipo de trabajo del Banco sobre la gripe aviar, declaró que una pandemia grave podría representar para la economía mundial una pérdida de más de US$1 billón y, en el peor de los casos, de hasta US$2 billones.
En la misma conferencia, el Ministro de Salud de Lao y el Jefe de Epidemiología del Gobierno tailandés revelaron también que sus países encontraban dificultades para combatir la propagación del virus entre los animales.
Nabarro y Adams, que es también vicepresidente del Banco para Asia oriental y el Pacífico, manifestaron asimismo su preocupación por la extensión del virus en África, y solicitaron que se asignaran mayores recursos para que los países más necesitados tuvieran acceso a lo que les hace falta.
Adams declaró que mediante estudios de laboratorio se había confirmado la presencia de esta plaga en aves silvestres o aves de corral en 55 países, con un total estimado de 220 millones de aves muertas y significativos daños para los medios de subsistencia rurales.
“En la actualidad, el número de personas fallecidas es de 144 de un total de 244 infecciones que se han identificado en 10 países. Prácticamente todos los casos humanos se han atribuido al estrecho contacto con aves de corral, pero aun así creo que hemos tenido la enorme fortuna de que las infecciones hayan sido relativamente excepcionales, habida cuenta de que son millones las personas que quizá han estado expuestas al virus H5N1”.
Adams observó que, a escala mundial, se habían comprometido ya US$1.200 millones de los casi US$2.000 millones prometidos por la comunidad internacional en Beijing en el mes de enero para establecer en los países programas contra la gripe aviar.
“Por lo que se refiere al Banco, hemos trabajado prácticamente en todos los países en desarrollo que se han visto afectados por un brote de gripe aviar, ofreciendo asesoramiento y medios financieros para la formulación de proyectos encaminados a responder a este desafío. Se ha comprometido un total aproximado de US$150 millones para proyectos en 11 países”.
“En nuestra labor, insistimos en particular en el desafío que ello representa para el desarrollo. No nos proponemos hacer frente a la inminente crisis que se anuncia sino reconstruir los sistemas veterinarios, realizar la labor de vigilancia que corresponde y conseguir el fortalecimiento de los sistemas de salud para poder disponer de la capacidad necesaria a fin de resolver los problemas que se presenten”.
El ministro de Salud de Lao, Dr. Ponmeck Dalaloy, declaró en la conferencia de prensa que su país debía realizar un enorme esfuerzo para combatir la propagación del virus.
“Como ustedes saben, nuestro país es pequeño, pero tenemos cinco naciones vecinas y más de 5.000 km de frontera. La labor que nos espera es gigantesca, ya que nuestro sistema de salud, lo mismo que el de Viet Nam, se encuentra todavía en un nivel muy bajo”.
El jefe de Epidemiología de Tailandia, Dr Kumnuan, manifestó que su país había pensado inicialmente que sería fácil acabar con la gripe aviar, pero había comprobado que no era así.
“En Tailandia, llevamos combatiendo la gripe aviar casi tres años y tenemos que reconocer que la tarea no es fácil. En un primer momento creíamos que sería muy sencillo erradicarla, pero el tiempo ha demostrado que estábamos en un error. Debemos continuar nuestra lucha”.
“Hasta ahora hemos combatido con muy pocos medios y hemos registrado 24 casos humanos: 17 en 2004, cinco en 2005 y dos en lo que va de este año. No podemos controlar por completo la gripe aviar, pero lo hemos intentado. El Gobierno tailandés ha hecho todo lo posible”.
David Nabarro, de las Naciones Unidas, declaró en la conferencia que era obvio que los países estaban esforzándose por hacer frente a la gripe aviar, pero añadió que la comunidad internacional estaba coordinada en su deseo de acabar con el virus.
“Desearía enviar este mensaje a los contribuyentes de todos los países del mundo que financian organizaciones como el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud o la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Lo que hemos hecho en relación con la gripe aviar demuestra que las organizaciones que ustedes están financiando con sus impuestos pueden apoyar en forma coordinada a los países”.
Nabarro señaló también la necesidad no sólo de compromiso desde los niveles más altos a los más bajos sino también de comunicación e información al público.
“Una observación muy importante es que cuando las personas pierden sus aves, sus medios de subsistencia se ven gravemente afectados: los jornaleros que trabajan en las granjas avícolas se quedan de repente sin trabajo; las personas que intervienen en la elaboración de la carne para el mercado pierden su empleo. Debemos prestar atención a esos medios de subsistencia y ofrecer una compensación”.
“Hagan lo posible para que África, Indonesia y otros países con grandes necesidades consigan tener acceso a los recursos que precisan”.
Adams señaló en la conferencia su preocupación por la rápida propagación del H5N1 en África.
“Tengo que reconocer que nos sorprendió la rápida extensión del virus por África, a partir de Nigeria, al parecer mediante la importación de aves de otro continente”.
“Dentro del continente africano nos preocupa no tener acceso todavía al mismo nivel de recursos que el disponible para Asia oriental y para Europa oriental; eso es un problema”.
Observó que éste sería el tema de una reunión que se celebraría en Bamako este mismo año.