26 de octubre de 2006— La cantante sudafricana Yvonne Chaka Chaka, conocida como la Princesa de África, hizo un llamado hoy a todas las naciones africanas a luchar contra el robo o desvío de los fondos destinados a combatir el paludismo.
La estrella hizo este llamado durante el lanzamiento de una campaña de sensibilización pública celebrada en la sede del Banco Mundial en Washington DC con la presencia de más de 20 embajadores africanos y que fuera organizada por la Alianza para Hacer Retroceder el Paludismo como parte de los esfuerzos mundiales en pos de la “Unión contra el paludismo”.
El paludismo es la principal causa de muerte infantil en África. El Presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, contó a los asistentes que, cada año, la enfermedad cobra la vida de un millón de personas, 90% de las cuales son niños.
“Sólo detengámonos por un minuto a sacar cuentas. Son 3.000 personas al día. Un World Trade Centre todos los días; y estamos hablando de una enfermedad que se puede prevenir”.
South African singer Yvonne Chaka Chaka, performed as part of a global effort to “Unite Against Malaria" at World Bank headquarters in Washington DC.
Chaka Chaka, quien además es embajadora de buena voluntad de UNICEF en la lucha contra el paludismo, instó a donantes y naciones africanas a cumplir sus promesas de luchar contra el paludismo y asegurar transparencia en el uso de los fondos.
“Me gustaría que todos los gobiernos pudiesen garantizar total transparencia; que el dinero se use a conciencia, que no se malgaste; que no se destine a adquirir buenas viviendas; que no se deposite en algún banco en Suiza. Me gustaría que no se lo robaran. Me gustaría que se le dieran buen uso”, señaló.
La transparencia en el gasto fue un tema clave en la reunión que celebraron 28 embajadores africanos y miembros de la Alianza para Hacer Retroceder el Paludismo después del lanzamiento, en la que analizaron los pasos a seguir en la campaña contra el mal.
“Los países africanos que forman parte de esta iniciativa no son receptores. También son actores y quieren formar parte de la solución”, indicó la Secretaria Ejecutiva de la Alianza, profesora Awa Marie Coll-Seck.
La Alianza para Hacer Retroceder el Paludismo es una asociación que sirve de marco para otras sociedades y el evento de hoy forma parte de una campaña de sensibilización pública plurilingüe patrocinada por ella.
Esta campaña incluye mensajes en televisión y radio que se transmitirán a toda África, en los que aparecerán artistas y estrellas del fútbol africano, como el delantero del Chelsea Ivorian Didier Drogba y Wilson Oruma de Nigeria, jugador del Marsella. Ellos advierten sobre los peligros del paludismo e instan a padres y comunidades a proteger a los niños de la enfermedad.
“Este mal, el paludismo, es algo terrible. Ahora, para no contagiarse, un mosquitero es el medio de prevención más seguro”, dice el mensaje de Drogba.
“Protéjase contra el paludismo. Proteja a sus hijos, porque son el futuro de África”.
Los anuncios de servicio público de los futbolistas contra el paludismo se mostrarán en la Cumbre Mundial de Naciones Unidas para líderes juveniles, quienes se reunirán durante tres días, entre el 29 y el 31 de octubre, en Nueva York, y en el salón de la Asamblea General de las Naciones Unidas durante el concierto Jóvenes unidos contra el paludismo, organizado para el día 29 de octubre.
Aunque no existe vacuna contra esta enfermedad, sí se puede prevenir y existe tratamiento para enfrentarla. Aun así, se cree que este mal cobra la vida de un niño africano cada 30 segundos.
El Banco Mundial y otros miembros de la Alianza para Hacer Retroceder el Paludismo, como la Organización Mundial de la Salud, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se han asociado con 20 países africanos para luchar contra el paludismo.
Por su parte, el Banco ha dado inicio a sus propios esfuerzos a través del Programa de refuerzo para el control del paludismo en África, por un total de US$500 millones.
El programa, iniciado hace un año, ayuda a los países a solventar medidas preventivas tales como desinfectar el interior de los hogares o usar mosquiteros tratados con insecticidas, además de medicamentos para prevenir y tratar el paludismo.
El objetivo es reducir a la mitad las 850.000 muertes por paludismo en África antes de 2010 y volver a disminuir la cifra a la mitad antes de 2015.
Por su parte, Wolfowitz señaló que en ocasiones le preocupa la poca atención que se le da al tema, porque se trata de una enfermedad infrecuente en países como Estados Unidos.
“A veces pienso que no le hemos prestado la debida atención al paludismo porque es un mal que no afecta a Estados Unidos o a Europa, ni tampoco a otros países ricos”, sostuvo. “Pero igual afecta a las personas que lo sufren y quienes sobreviven a él suelen verse debilitados de por vida, pierden valiosos años de educación y muchos, muchos días de trabajo. Los costos son realmente enormes”.
Sin embargo, Wolfowitz señaló que era posible controlar el paludismo en África y que “hacerlo es un deber”.