Los agricultores pobres, las viudas y otras personas que no podÃan pedir dinero a sus familias o amigos se veÃan forzados a recurrir a usureros que cobraban intereses anuales de 80% o incluso muy superiores.
"Contribuye de manera importante a que las personas evalúen sus opciones de sustento y su participación en la economÃa, en especial las mujeres", señala Stephen Rasmussen, Especialista en asuntos de microfinanciamiento del Banco Mundial.
Las nuevas instituciones de microfinanciamiento son el primer testimonio de un sector financiero formal que la mayorÃa de los afganos han visto en muchos años, comenta Rasmussen.
Las instituciones han ayudado a iniciar negocios y a asistir a los agricultores que buscan formas de sustento distintas al cultivo de amapolas para opio. Y lo que es más importante, el microfinanciamiento comienza a crear una sensación de vigor y habilitación entre las personas que usan sus servicios.
“Contribuye de manera importante a que las personas evalúen sus opciones de sustento y su participación en la economÃa, en especial las mujeresâ€, añade Rasmussen.
“Creo que el Nóbel realmente subraya que el microfinanciamiento ha dejado de ser un nicho en el ámbito del desarrollo y que forma parte de la integración sistemática del aspecto financieroâ€, señala Syed Hashemi, especialista superior en microfinanciamiento en el Grupo Consultivo de Ayuda a la Población más Pobre.
El CGAP, un consorcio de 33 organismos de desarrollo públicos y privados acogido en el seno del Banco Mundial, representa el 95% del dinero que hoy se destina al microfinanciamiento.
Una de nuestras prioridades más claras es concentrarnos en Ãfrica y es ahà donde necesitamos crear capacidades en terrenoâ€.
Unos 3.000 millones de personas podrÃan salir beneficiadas con los servicios de microfinanciamiento, pero son sólo 500 millones las que tienen acceso a estos servicios, según el CGAP. La “cuna del microfinanciamiento†es Asia meridional, donde vive cerca de 45% de la población que usa este tipo de servicios.
Organizaciones como Grameen Bank y BRAC en Bangladesh y Self Employed Women's Association (SEWA) en India han proporcionado recursos financieros a grandes cantidades de pobres durante decenios.
En India, el Banco brindó su apoyo a Andhra Pradesh Indira Kranti Pratham, que moviliza a mujeres para formar grupos de auto ayuda, forma su capital social y facilita su acceso a financiamiento.
Hoy, seis millones de mujeres pobres están aprovechando los beneficios del programa. El dinero no es la “limitante más importante en el microfinanciamiento y tampoco es el instrumento más poderoso del Banco Mundial para mejorar el acceso de los pobres al financiamientoâ€, indica la Directora del CGAP, Elizabeth Littlefield.
La función de la CFI es ayudar a las instituciones de microfinanciamiento para que se puedan convertir en empresas viables y duraderas que no necesiten ser financiadas por los donantes, señala Laude.
“Plantamos la semilla, pero con el tiempo los derivamos a los mercados de capital para que puedan recabar suficiente financiamiento. No puede haber crecimiento real sin una integración más estrecha con los mercados de capital. Esa es la esencia de nuestra estrategiaâ€.
En Afganistán, el Banco entregó dinero semilla para que el sector financiero formal comenzara “sin deudasâ€, comenta Rasmussen.
“No es necesario ser el mayor donante en cada paÃs para marcar la diferencia y estoy convencido que el Banco sà ha sido primordial no sólo por la cantidad de dinero que ponemos, sino por nuestro nivel de compromiso. ¿Fijamos las normas correctas? ¿Seguimos las polÃticas adecuadas para crear instituciones duraderas y sostenibles? ¿Ayudamos a crear un entorno regulador propicio? “Es probable que uno de nuestros mayores logros sea que fuimos capaces de crear una buena institución —una institución afgana que fija estándares elevados— y que estaremos aquà por un buen tiempoâ€, señala Rasmussen.
Aunque el microfinanciamiento tiene efectos menores en la economÃa incluso en paÃses como Bangladesh donde ha existido por unos 30 años, llega a muchas personas y marca una gran diferencia en sus vidas, en especial cuando más pobres tienen acceso a un amplio abanico de servicios financieros, señala Rasmussen. “No es sólo cuestión de recursos financieros.
Se trata más bien de la gran cantidad de personas previamente excluidas que ahora vislumbran nuevas oportunidades y sienten confianza en lo que hacen, de la cantidad de energÃa que crea: ese tipo de sensación inconmensurable de habilitación e inclusiónâ€.