
En el contexto de una situación posterior a un conflicto, donde la entrega rápida de un "dividendo de paz " es fundamental para establecer o mantener la credibilidad del nuevo gobierno, el desafío era:
- generar empleo y rehabilitar la infraestructura en zonas rurales devastadas por dos décadas de conflicto y graves sequías, y
- fortalecer el buen gobierno local para promover alternativas al “reinado de jefes militares”.

- El Programa Nacional de Solidaridad (NSP, por sus siglas en inglés) es una iniciativa masiva emprendida por el gobierno para llegar a las comunidades rurales de todo Afganistán y abordar sus necesidades a través de un enfoque participativo.
- Ejecutado por el Ministerio de Desarrollo y Recuperación Rural a través de una amplia red de ONG, el NSP en un inicio era un componente del Proyecto de emergencia de habilitación de la comunidad y obras públicas, financiado por la AIF e iniciado en 2002. Posteriormente, se convirtió en un programa de prioridad nacional en el marco del desarrollo de Afganistán y se ha transformado en el programa estrella de desarrollo rural del gobierno.
- Los Consejos de desarrollo comunitario (CDC) elegidos a nivel de poblados, donde las mujeres desempeñan una función clave, construyen consenso respecto de las prioridades del desarrollo, formulan propuestas de inversión y usan donaciones y mano de obra local para satisfacer sus necesidades.

Cerca de 13 millones de habitantes de zonas rurales en las 34 provincias de Afganistán han cosechado los beneficios de los proyectos de mejoramiento de agua y caminos y de otros pequeños proyectos de infraestructura.
Aspectos destacados:
- En enero de 2007, se habían elegido más de 15.000 consejos de desarrollo comunitario, de los cuales 11.000 habían recibido dotaciones globales de financiamiento para más de 20.000 proyectos comunitarios, prácticamente 9.000 de los cuales se completan ahora.
- Ahora nuevos caminos y puentes enlazan a poblados que se encontraban aislados, obras de riego impulsan la agricultura, por primera vez en la historia los poblados cuentan con energía proveniente de recursos renovables, como energía hidroeléctrica y solar, hay bombas para extraer agua en los poblados que ahorran muchas horas de trabajo al día a las mujeres y nuevas escuelas permiten que miles de niños reciban educación básica.
- El análisis económico de una muestra de subproyectos del NSP mostró tasas de rendimiento económico de 26,3% a 60,8%.
- A su vez, las inversiones en infraestructura rural han beneficiado a la agricultura y el desarrollo de pequeñas empresas y brindan nuevas oportunidades para acceder a información sobre precios, educación, atención de salud y comunicaciones.
- Más de 80% de la mano de obra de estas iniciativas proviene de las propias comunidades, genera salarios para los pobres y mantiene bajos los costos. La inversión a través del NSP cuesta en promedio un tercio menos que la contratación de un contratista comercial. Además, la participación de la comunidad crea mayores incentivos para el buen mantenimiento de la infraestructura construida.
- La movilización social aumentó la confianza en el gobierno, habilitó a las personas, incluso a las mujeres, fortaleció la cultura democrática a nivel de la comunidad y mejoró la cohesión social y la solución de conflictos.
- Los Consejos de desarrollo comunitario, que ahora son reconocidos por ley, ayudan al gobierno a coordinar sus programas en diferentes sectores como educación, salud y agricultura.

- El NSP nació de la visión del nuevo liderazgo afgano tras la caída de los talibanes. La AIF se sustentó en la experiencia que ha acumulado en el diseño de programas de desarrollo comunitario eficaces en otros países, como el programa de desarrollo de subdistritos (kecamatan) en Indonesia.
- Una donación inicial de la AIF (en el marco del Proyecto de emergencia para habilitación de la comunidad y obras públicas de la AIF) financió un componente de habilitación comunitario por un total de US$27 que sirvió como precedente para el NSP.
- Desde entonces, el NSP ha recibido otros US$482 millones, principalmente a través de financiamiento de la AIF (60%), el Fondo fiduciario para la reconstrucción de Afganistán administrado por el Banco Mundial (35%) y el Fondo japonés para desarrollo social (5%).

- Entre los contribuyentes bilaterales del NSP se encuentra el Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Canadá y la Unión Europea, quienes conjuntamente financiaban a través del Fondo fiduciario para la reconstrucción de Afganistán (ARTF, por sus siglas en inglés) un total de US$133 millones a enero de 2007.
- Dinamarca y Noruega también aportan conjuntamente US$9 millones y US$1,6 millones, respectivamente, de financiamiento directo. El gobierno japonés apoya al NSP a través de una contribución de US$26 millones del Fondo japonés para desarrollo social.
- Muchos donantes adoptaron la estrategia del NSP para el desarrollo rural de Afganistán y la vincularon a otras intervenciones.

- La creación de Consejos de desarrollo comunitario en todos los poblados de Afganistán en los próximos tres años serviría para cumplir con las condiciones para la democracia local establecidas en la nueva constitución afgana y para seguir entregando resultados notorios.
- No obstante, aún quedan desafíos complejos por solucionar. La creciente inseguridad en varias provincias impide el funcionamiento normal y la demanda por el programa excede el financiamiento disponible, lo que retarda el despliegue del programa y genera frustración en las comunidades ansiosas por conseguir apoyo del NSP.