Centro de información en línea para la prensa

Centro de información en línea para la prensa (i)
Noticias bajo embargo y otros materiales sólo para periodistas acreditados.
Ingreso/ Registro

Los flujos de capital privado al mundo en desarrollo ascendieron a US$647.000 millones durante un período de crecimiento sostenido y de amplia base sin precedentes

Disponible en: العربية, Français, 中文, English

29 de mayo de 2007—Según el informe Global Development Finance (GDF) 2007 (Flujos mundiales de financiamiento para el desarrollo 2007) publicado hoy por el Banco Mundial, los flujos netos de capital privado a países en desarrollo alcanzaron en 2006 la cifra récord de US$647.000 millones, continuando una tendencia de crecimiento económico elevado y de amplia base.

En el informe se señala que, si bien 2006 fue el cuarto año consecutivo en que los países en desarrollo crecieron más del 5% —un logro sin precedentes en los últimos 50 años de la historia del desarrollo—, el ritmo de los flujos financieros se está comenzando a desacelerar.

“Lo que estamos observando ahora es una estabilización del aumento de estos flujos de capital y, en la esfera de la macroeconomía, una probable disminución del ritmo de crecimiento tanto mundial como de los países en desarrollo durante los próximos dos años”, señala Mansoor Dailami, el autor principal del informe.

Anualmente, el Banco Mundial publica el informe Global Development Finance, que contiene el examen de las tendencias recientes y las perspectivas en materia de flujos financieros destinados a países en desarrollo. Estos flujos de capital contribuyen al desarrollo y, a menudo, producen resultados visibles, como nuevos caminos, maquinarias, mejoras tecnológicas y empresas manufactureras que tienen el efecto de incrementar el empleo y el crecimiento económico en los países en desarrollo.

Los temas que se abarcan especialmente en la edición de este año —el acceso de los países de ingreso bajo a los mercados de deuda comercial y el rápido crecimiento del sector empresarial en los países en desarrollo— destacan dos esferas que cada vez son más importantes para el futuro crecimiento y la estabilidad financiera de las economías de mercados emergentes.

Según el informe, la economía mundial creció aproximadamente un 4% en 2006 y los países en desarrollo crecieron 7,3%. Se prevé que, en general, el ritmo de crecimiento económico de los países en desarrollo disminuirá levemente durante los próximos dos años, pero de todos modos se ubicará en alrededor del 6,7% en 2007 y el 6,2% en 2008. 

Dailami advierte que la desaceleración prevista del crecimiento mundial, impulsada en parte por una fase descendente en los Estados Unidos y reforzada por una política monetaria más restrictiva en los países de ingreso alto, podría dar lugar a que las condiciones del financiamiento al alcance de países en desarrollo sean menos favorables en los próximos años.

El panorama del financiamiento para el desarrollo se está transformando

Los autores del informe señalan que el capital accionario sigue representando la mayor parte de los flujos. En 2006, los flujos de capital accionario ascendieron a US$419.000 millones y representaron casi las tres cuartas partes del total de flujos de capital (privados y oficiales), mientras que en 2004 representaban las dos terceras partes.

Las inversiones de cartera aumentaron de tan sólo US$6.000 millones en 2001-02 a la cifra récord de US$94.000 millones en 2006, lo que constituye un salto notable. El firme interés de los inversionistas quedó ampliamente demostrado en oportunidad de las primeras ofertas públicas realizadas por dos bancos chinos (el Industrial and Commercial Bank of China y el Bank of China) por un valor total de US$21.000 millones. Estas megaofertas dominaron la escena en 2006.

La inversión extranjera directa (IED) destinada a países en desarrollo aumentó a US$325.000 millones en 2006, cifra que representa aproximadamente la cuarta parte de los flujos mundiales de IED (US$1.200 billones).

“Las empresas y los bancos de mercados emergentes están aprovechando las condiciones favorables y las reglamentaciones financieras que son mucho más liberales para incorporarse a los mercados en forma masiva”, señala Dailami, gerente de financiamiento internacional en el Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo del Banco.

La mayoría de las empresas pertenecen a los sectores de las telecomunicaciones, el petróleo y el gas. Los bancos de la India, Kazajstán, Rusia, Turquía y otros países recurren a los mercados internacionales de capital donde pueden obtener mejores condiciones, lo que a su vez les permite apuntalar su cartera de préstamos internos.

“El acceso a los mercados mundiales de capital permite a estas empresas diversificar sus fuentes de financiamiento, mejorar la gestión de riesgos a través de instrumentos de financiamiento más complejos, tomar préstamos con vencimientos más prolongados y reducir sus costos de capital”, asevera Dailami.

Los gobiernos toman menos préstamos

Al mismo tiempo, el endeudamiento de los gobiernos en los mercados financieros se ha reducido marcadamente, debido a que muchos países grandes de ingreso mediano tienen abundantes reservas y déficits fiscales más pequeños, y sus mercados de productos básicos atraviesan un período de auge.

“Los países en desarrollo han adoptado varias medidas para poner su casa en orden: han emprendido importantes reformas en materia institucional y macroeconómica y han abierto sus fronteras a los flujos de capital internacional”, explica Dailami.

Los mercados privados funcionan, pero no en el caso de los países
sumamente pobres

Otra firme tendencia es que, hoy en día, los flujos de capital privado superan ampliamente a la asistencia para el desarrollo, pero ese dinero no llega a los países más pobres. En los últimos años, en realidad, tan sólo 20 de los 135 países en desarrollo incluidos en el análisis del Banco Mundial recibieron el 82% de los flujos de capital privado destinados a países en desarrollo.

“Los 51 países más pobres recibieron sólo el 8% de los flujos de capital, una proporción muy exigua cuando se la compara con el total. África al sur del Sahara recibió solamente el 6% de los US$4.900 billones de capital privado que ingresaron a las economías en desarrollo entre 1990 y 2006”, señala Dailami.

Los períodos de auge no son eternos

Los autores del informe consideran que se está gestando un nuevo equilibrio mundial y recomiendan a las autoridades normativas de los países en desarrollo aprovechar el actual período propicio para crear las instituciones necesarias que les permitirán resistir las crisis futuras y evitar los efectos de una disminución del crédito o problemas bancarios sistémicos.
 

 




Permanent URL for this page: http://go.worldbank.org/AAGXNWLKS0