El libro destaca las diferencias, a menudo enormes, entre las niñas de los grupos minoritarios y mayoritarios en lo que hace a matriculación y finalización del ciclo escolar -un fenómeno previamente descuidado-, comenta Maureen A. Lewis, economista principal interina de la red para el desarrollo humano del Banco.
“Con todos los que hablamos sobre esto, quedaron muy sorprendidos, porque no está en la pantalla de radar", dice Lewis, coautora del libro junto con la ex directora sectorial de educación Marlaine E. Lockheed.
A nivel mundial, el número de niñas que no recibe una enseñanza formal se ha reducido de 60 millones a alrededor de 43 millones en 2006, pero el problema persiste en aquellos paÃses donde las minorÃas están marginadas a nivel económico y social, y las mujeres están aisladas.
En Guatemala, un paÃs de ingreso mediano bajo, el 62% de las niñas hispanohablantes finaliza el ciclo primario, mientras que sólo lo hace el 26% de las niñas indÃgenas no hispanohablantes.
Sólo el 9% de las niñas romanÃes en la República Eslovaca, un paÃs de ingreso intermedio, van a la escuela secundaria, frente al 54% de las niñas eslovacas.
“Dadas sus repercusiones positivas en el desarrollo socioeconómico, los paÃses no deberÃan descuidar la educación de las niñas", opinan Lewis y Lockheed.
Pero, con frecuencia, los padres de las niñas de las minorÃas tampoco han ido a la escuela y no suelen considerar que la escuela es importante, especialmente en aquellos lugares donde la calidad de la educación es deficiente, las escuelas están en malas condiciones o los maestros faltan con frecuencia a clase, puntualiza Lewis.
"En algunos casos ellos no desean ser parte de la sociedad mayor, mientras que en otros casos, ellos son discriminados", agrega.
Soluciones a medida
"Si se desea llegar a este grupo, no se puede hacer más de lo mismo. Hay que adaptar mejor las cosas, y eso significa más caro y más difÃcil", dice Lewis.
Una solución para disminuir el miedo entre los romanÃes de Europa oriental es permitir que las madres asistan a la escuela con sus hijos pequeños.
En la India, las escuelas en Rajasthan han contratado a trabajadores de jornada parcial para escoltar a las niñas de los grupos marginados de camino a la escuela y de regreso a su casa.
Modificar las polÃticas educativas y abordar la discriminación.
Ampliar las opciones de escolarización, como escuelas informales y aprendizaje a distancia.
Mejorar la calidad y la relevancia de las escuelas y las aulas.
Apoyar programas preescolares compensatorios y programas dentro de la escuela.
Crear incentivos para que las familias envÃen a las niñas a la escuela.
Pero ir a la escuela no es suficiente, indica Lewis.
"¿Están aprendiendo algo en realidad? ¿Está el maestro en la clase? Esas cosas son tan importantes como ir a la escuela".
Según el libro, una vez en la escuela, las niñas marginadas tienden a rendir tan bien como los varones marginados, y a menudo suelen superarlos en las pruebas de aprendizaje.