Contactos: En Washington: Mauricio RÃos (202) 458-2458 mrios@worldbank.org En Ulaanbaatar: Sunjidmaa Jamba (976 11) 312647 ext. 207 sjamba@worldbank.org  WASHINGTON, D.C., 5 de septiembre de 2007 — Al menos 20 millones de personas de alrededor de 50 paÃses del mundo se dedican a la pequeña minerÃa artesanal, mientras que unas 100 millones de personas dependen de esta actividad para su sustento. Por lo general, estas personas trabajan en condiciones ambientales y sociales deplorables, según revela la iniciativa Comunidades y pequeña minerÃa artesanal (CASM, por sus siglas en inglés), un programa mundial de múltiples donantes que cuenta con el apoyo del Banco Mundial.  La conferencia internacional anual de CASM se celebrará entre el 7 y el 12 de septiembre en Ulaanbaatar, Mongolia, donde expertos en pequeña minerÃa artesanal de todo el mundo evaluarán la situación de los mineros del sector. El tema principal de análisis de este año es: "Asociación eficaz para la sostenibilidad de la pequeña minerÃa artesanal".  Arshad M. Sayed, director de paÃs del Banco Mundial, afirma que "es un honor para el Banco copatrocinar esta conferencia en Mongolia, donde la pequeña minerÃa artesanal influye en la vida de miles de personas. Se trata además de un acontecimiento oportuno ya que el Congreso se prepara para analizar una ley sobre pequeña minerÃa, por lo que esperamos poder sostener un diálogo constructivo y fructÃfero con los principales interesados".  Un total de 650.000 mujeres de 12 de los paÃses más pobres del mundo se dedica a la minerÃa artesanal y entre 1 y 1,5 millones de niños participan también de esta actividad. La gama de productos que explotan los mineros artesanales es variada e incluye piedras preciosas, oro, cobre, cobalto, coltan, carbón y otros minerales para fines industriales.  Gotthard Walser, especialista principal en minerÃa y director del programa CASM señala que "el número de mineros artesanales aumenta en consonancia con los mayores precios y la demanda por minerales de los paÃses de la OCDE y las economÃas emergentes, como China e India. La minerÃa artesanal podrÃa hacer grandes aportes al crecimiento económico si existen las condiciones e incentivos apropiados, en especial mediante asociaciones más eficaces entre los gobiernos y las compañÃas mineras".  Las caracterÃsticas sociales y económicas de la pequeña minerÃa reflejan a cabalidad los desafÃos de los Objetivos de desarrollo del milenio (ODM), incluidos salud, medio ambiente, género, educación, trabajo infantil y erradicación de la pobreza.  Por ejemplo, las comunidades que dependen de la pequeña minerÃa son muy vulnerables a enfermedades contagiosas como el paludismo, la tuberculosis, la gripe, el cólera, la fiebre amarilla, las enfermedades de transmisión sexual y el VIH/SIDA.  Por otra parte, es común que la gran minerÃa llegue a zonas donde ya existe un sector tradicional de pequeña minerÃa artesanal. Esta situación genera conflictos en torno a temas como derechos de propiedad y formas alternativas de sustento, en especial en estados frágiles que recién salen de un conflicto y que experimentan altos niveles inherentes de tensión social y económica.  Para abordar algunos de estos problemas, la iniciativa CASM ayuda a forjar relaciones positivas y productivas entre las comunidades locales, las grandes compañÃas mineras y los organismos gubernamentales en un marco jurÃdico equitativo y eficaz. El programa de trabajo de CASM involucra a unas 35 organizaciones de 25 paÃses de distintas regiones y podrÃa generar beneficios para miles de personas.  La iniciativa CASM busca además fomentar el desarrollo social y económico integrado, lo que incluye el uso de técnicas de explotación minera ambientalmente responsables. Por otra parte, ayuda a todos los interesados a cumplir las normas internacionales sobre leyes laborales y de salud y seguridad ocupacional.  Según el director del programa CASM, es igualmente importante proporcionar a los mineros artesanales ingresos aceptables mediante prácticas mineras productivas que mejoren la infraestructura y los servicios locales y permitir la extracción eficaz de los recursos a largo plazo con acceso a mercados justos y fuentes de crédito. Â
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