Contactos:  En Washington: Sergio Jellinek sjellinek@worldbank.org 202-4582841 Gabriela Aguilar (202) 473-6768 gaguilar2@worldbank.org  Washington, DC, 17 de octubre de 2007.-  La calidad de la educación en los paÃses de América Latina y el Caribe puede tener un impacto mayor en el desarrollo económico que la cantidad de años de estudio por alumno; por ello, mejorar el nivel de aprendizaje de los estudiantes es el mayor desafÃo en materia educativa que enfrenta la región que en lo últimos años ha mostrado avances significativos en términos de acceso.  Asà lo indica un nuevo estudio del Banco Mundial presentado hoy Mejorar el aprendizaje de los estudiantes en América Latina: El desafÃo del siglo XXI, que asegura que casi todos los paÃses de América Latina y el Caribe han logrado que la mayorÃa de los niños ingresen a la escuela primaria y han aumentado la matrÃcula de la secundaria y la educación superior. De igual forma, el gasto promedio en ecuación en la región pasó de 2,7% del Producto Interno Bruto (PIB) en 1990 a 4,3% en 2003.  Sin embargo, pese a estos avances, advierte el informe algunos paÃses de la región se han quedado atrás en relación a otras naciones de ingreso medio y alto.  En 1960, América Latina, Asia Oriental, los paÃses escandinavos y España tenÃan niveles de instrucción similares, pero en 2005 América Latina se encontraba a la zaga en cuanto a la cantidad de niños que completaban 12 años de educación. Si en 1960 la proporción de adultos que habÃa completado la educación secundaria  de ciclo superior de forma satisfactoria  era de 7% en América Latina y de aproximadamente 11% en Asia Oriental, a comienzos del decenio de 2000 las cifras eran de 18% en América Latina y 44% en Asia Oriental.  “En América Latina los niveles de desigualdad a nivel educativo no son tan altos como la inequidad social o la diferencia de ingresosâ€, aseguró Pamela Cox, Vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. “Si bien los paÃses de la región han ampliado su educación y brindan acceso equitativo a las oportunidades de aprendizaje a la mayorÃa de los niños ello no se refleja en una disminución importante de las desigualdades en los ingresosâ€, agregó.  De acuerdo con el estudio, en sus esfuerzos por alcanzar la matrÃcula universal para la primaria —que es sólo el primer paso para ampliar la educación—, algunos paÃses han dejado atrás otras metas vinculadas a la excelencia educativa. El informe subraya  que son varias las razones por las cuales el nivel de aprendizaje de los estudiantes es el desafÃo clave para la educación en la región.  - Los paÃses de la región se encuentran entre los que tienen los puntajes más bajos en las evaluaciones internacionales de las competencias de los estudiantes en materias claves como matemáticas.
- También tienen un alto porcentaje de estudiantes que alcanzan niveles de competencia por debajo del mÃnimo en todas las materias.
- En muchos paÃses de la región, la disparidad de logros entre un estudiante y otro son un indicador de la gran desigualdad en los resultados del aprendizaje que se produce entre estudiantes provenientes de diferentes sectores sociales.
- Son pocos los estudiantes que finalizan sus estudios con una educación internacionalmente competitiva. Si bien los estudiantes más humildes o aquellos pertenecientes a minorÃas  tienen más probabilidades de obtener puntajes inferiores a los de niveles socioeconómicos más altos, lo cierto es que las mayorÃas étnicas/raciales y económicamente favorecidas de la región obtienen resultados inferiores a aquellos de los estudiantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en las evaluaciones internacionales. Esta situación hace desvanecer el mito de que los estudiantes más privilegiados de la región obtienen una educación de excelencia.
 Por ello, es importante que los paÃses de la región se enfoquen en hacer más equitativo el acceso a la educación secundaria y terciaria, reduciendo las desigualdades socioeconómicas y étnicas, y, sobretodo, concentrando sus acciones en el propósito fundamental de la educación: asegurar que todos los niños adquieran los conocimientos y habilidades necesarios para tener éxito en la vida.  Destaca que la calidad de la educación puede influir mucho más en el crecimiento que la cantidad de años estudiados, pues distintos análisis y datos apuntan cada vez más a que la calidad de la educación, y no sólo la cantidad, puede ser la responsable de perpetuar las desigualdades en los ingresos y que, a la inversa, también podrÃa mitigarlas. Los efectos de la calidad de la educación, evidenciados por las calificaciones obtenidas en evaluaciones internacionales, son mucho más marcados desde el punto de vista de la equidad social que los efectos que produce  la cantidad de alumnos matriculados, si bien el acceso constituye un primer paso necesario, aunque no suficiente.  Según el documento, para que la calidad de la educación se traduzca en mayores ingresos a nivel de los individuos y en mejores tasas de crecimiento económico para los paÃses, es necesario además un entorno económico y laboral apropiado.  “Debido a que las aptitudes cognitivas s influyen en la habilidad de los trabajadores para adoptar nuevas tecnologÃas, y por ende, en su capacidad para obtener mayores ingresos, las economÃas que fomentan la innovación tienden a mostrar una tasa de retorno económico mayor de la calidad de la educaciónâ€, explicó Emiliana Vegas, Economista en Educación Senior del Banco Mundial y autora del estudio.  El estudio sostiene que asegurar el aprendizaje de todos los estudiantes requiere tener una visión respecto de los resultados que el sistema educativo debe producir y una clara armonización de los papeles  y responsabilidades de todos los participantes en el sistema educacional (educadores, padres, etc.)  para garantizar la calidad de la educación.  El reto para América Latina y el Caribe—concluye el estudio— parece ser la adopción de una visión institucional adaptada a los retos del siglo XXI  y que sea consistente  con el contexto polÃtico, histórico y social de cada paÃs, de manera tal  que todos los estudiantes alcancen su potencial máximo. Â
|