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Los flexibles mecanismos del Protocolo de Kyoto (el mecanismo de desarrollo limpio y la aplicación conjunta) pueden ayudar a movilizar nuevas inversiones en la mitigación del cambio climático y, en particular, a respaldar inversiones en energía limpia. Por ejemplo, desde 2002 hasta fines de 2006 se movilizaron US$2.700 millones en créditos de reducción de emisiones de carbono resultantes de proyectos de energía limpia (energía renovable y recuperación de metano, sustitución de combustibles y uso eficiente de la energía), lo que ha generado inversiones por valor de US$16.000 millones en esas áreas. Situación del mercado de carbono Una investigación llevada a cabo por el Banco Mundial en su examen anual de la situación del mercado del carbono revela que en 2006 dicho mercado creció hasta alcanzar la cifra estimada de US$30.000 millones, triplicando así los US$10.000 millones registrados en 2005. El Régimen para el comercio de derechos de emisión, de la Unión Europea, siguió dominando el mercado con transacciones que rondaron los US$25.000 millones. Otros datos estadísticos: - Las transacciones basadas en proyectos, sobre todo a través del mecanismo de desarrollo limpio, alcanzaron la cifra aproximada de US$5.000 millones, lo que equivale al doble del valor registrado en 2005.
- En 2006, los países en desarrollo suministraron alrededor de 450 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalentes a créditos del mecanismo de desarrollo limpio por valor de US$4.800 millones; China impone su liderazgo, con el 61% del volumen de transacciones.
- Entre 2002 y 2006 se comercializaron alrededor de 920 millones de toneladas de créditos de reducción de emisiones en el marco del mecanismo de desarrollo limpio, lo que representa un valor acumulativo de US$7.800 millones y la movilización de unos US$21.600 millones en inversiones (74% para proyectos relacionados con la energía limpia).
- En 2006, los compradores mostraron un interés creciente en los proyectos de aplicación conjunta de las economías en transición: se comercializaron 16,3 millones de toneladas (45% por encima de los niveles de 2005) por un valor de US$141 millones. Más del 60% de los volúmenes negociados corresponden a Rusia, Ucrania y Bulgaria.
- Fuera del marco del Protocolo de Kyoto, se han registrado importantes avances regulatorios en América del Norte y Australia en los últimos meses, con iniciativas destinadas a la gestión de las emisiones de gases de efecto invernadero al menos en los planos regionales. Asimismo, se ha incrementado la actividad en el mercado voluntario.
Estas cifras demuestran que los mercados de carbono pueden fomentar la reducción de emisiones con eficacia en función de los costos. Junto con las políticas y medidas para los sectores que no tienen fácil acceso al mercado de carbono, estos mercados podrían contribuir al enorme esfuerzo de mitigación necesario para evitar los peligros que trae aparejados el cambio climático. El Banco Mundial y el financiamiento del carbono El financiamiento del carbono en el Banco Mundial tiene hoy un mayor alcance, ya que ha dejado de ser un modelo típico de compromiso en el incipiente comercio de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para convertirse en una actividad cada vez más institucionalizada que apunta a respaldar el desarrollo sostenible. El Banco Mundial fue uno de los precursores del mercado de carbono. Sus actividades operativas en la esfera del financiamiento comenzaron con el establecimiento del Fondo tipo para reducir las emisiones de carbono, por valor de US$180 millones, en 1999. A esto le siguió la inmediata creación de otros fondos y mecanismos al tiempo que se ratificaba el Protocolo de Kyoto. Actualmente, el Banco Mundial administra más de US$2.000 millones distribuidos entre 10 fondos de carbono y mecanismos. Estos fondos han recibido aportes financieros de 16 gobiernos y 66 empresas privadas de varios sectores. Los fondos y mecanismos son los siguientes: - El Fondo Tipo para Reducir las Emisiones de Carbono concluyó su cartera de actividades en 2007.
- El Fondo del Carbono para el Desarrollo Comunitario otorga financiamiento del carbono a proyectos realizados en las zonas más pobres del mundo en desarrollo que combinan desarrollo comunitario con inversiones en energía limpia.
- El Fondo de Biocarbono se centra en proyectos que secuestran o conservan carbono de los bosques y los ecosistemas agrícolas, y promueven al mismo tiempo la conservación de la diversidad biológica y la reducción de la pobreza.
- El Servicio de los Países Bajos para el Mecanismo de Desarrollo Limpio respalda proyectos en países en desarrollo que generan créditos potenciales en el marco del mecanismo de desarrollo limpio.
- El Servicio de los Países Bajos para el Mecanismo de Aplicación Conjunta adquiere reducciones de emisiones resultantes de proyectos de aplicación conjunta llevados a cabo en países con economía de transición.
- El Fondo Italiano del Carbono respalda proyectos que generan una reducción de emisiones eficaz en función de los costos y una transferencia de tecnología no contaminante.
- El Fondo Danés del Carbono compra reducciones de emisión en el marco del mecanismo de desarrollo limpio y el de aplicación conjunta.
- El Fondo Español del Carbono promueve la ejecución de proyectos que contribuyan considerablemente al desarrollo sostenible de los países en desarrollo y los países con economías en transición.
- El Fondo General del Carbono es un mecanismo adicional destinado a mancomunar fondos de carbono administrados por el Banco Mundial y otros participantes a fin de adquirir reducciones de emisiones resultantes de proyectos de gran magnitud.
- El Fondo del Carbono para Europa, una asociación con el Banco Europeo de Inversiones, se puso en marcha en marzo de 2007.
Si bien en un principio el Banco cumplía la función de promover el mercado mundial de reducciones de emisiones de carbono, hoy ha comenzado a incorporar el financiamiento del carbono en sus programas de asistencia a los países clientes. Se trata de uno de los instrumentos clave de que dispone el Banco en su Marco de inversiones en energía limpia y desarrollo y en el Marco estratégico sobre cambio climático y desarrollo para incentivar a sus países miembros a iniciar la transición a una economía con bajo nivel de emisiones de carbono. La faceta humana del financiamiento del carbono Desde Argentina hasta Kenya, con iniciativas que van desde vertederos hasta proyectos hidroeléctricos de pequeña escala, las comunidades locales de todo el mundo están recogiendo los beneficios generados por los proyectos de financiamiento del carbono. Ésta es la faceta humana del financiamiento del carbono en el Banco Mundial, es decir, los beneficios en términos de desarrollo que se miden en función de la mejora de las condiciones laborales, el acceso al agua potable, la posibilidad de recibir por primera vez ciertos beneficios en materia de salud y los medios de subsistencia que no existían antes del proyecto. Tal es el caso de los recolectores de residuos en un vertedero en la ciudad argentina de Salta (proyecto de gestión de residuos en Salta, del Fondo del Carbono para el Desarrollo Comunitario), que hoy trabajan con mayor seguridad y ganan más dinero con la recolección de un mayor volumen de material reciclable, o de una comunidad de Nigeria (proyecto de cogeneración en Aba, del Fondo del Carbono para el Desarrollo Comunitario) que hoy cuenta con un centro de salud gracias a los beneficios comunitarios derivados de un proyecto de cogeneración de financiamiento del carbono. El Fondo del Carbono para el Desarrollo Comunitario se centra específicamente en los beneficios comunitarios. Sus proyectos benefician tanto al medio ambiente mundial como a las comunidades pobres que participan en el proyecto. El fondo ha comprometido casi US$5 millones para, entre otras cosas, la ampliación de las redes cloacales a los barrios pobres (captura de gas proveniente de aguas servidas en las zonas urbanas de Santa Cruz, Bolivia); la construcción de un sistema de abastecimiento de agua potable, la rehabilitación de tres pequeños puentes y la construcción de un centro social (pequeños proyectos hidroeléctricos en Georgia), y la mejora de los caminos rurales con miras a facilitar el acceso a los servicios (proyecto geotérmico 11 en Olkaria, Kenya). Otros fondos de carbono administrados por el Banco Mundial también generan beneficios a nivel comunitario. Por ejemplo, cada uno de los proyectos del Fondo de Biocarbono incluye un plan comunitario de beneficios sociales en el acuerdo de compra. |
La próxima etapa: mayor escala y visión a más largo plazo Durante los primeros 10 años de su actividad en el mercado de carbono, el Banco se dedicó al fortalecimiento institucional; en los próximos 10 años deberá cumplir sus compromisos y atender la imperiosa necesidad de mitigar las emisiones. Hay una gran diferencia entre comercializar toneladas de carbono y encarar la tarea, mucho más difícil, de modificar el rumbo del desarrollo mundial, cambiar tecnologías y hábitos que perduran y dieron resultado durante un siglo, o incluso más, pero que actualmente ponen en peligro el futuro de la especie humana. Para superar este desafío, se deberá aumentar la escala y el alcance de los mercados de carbono a fin de producir un impacto en las inversiones a largo plazo que conllevan un alto nivel de emisiones y adoptar gradualmente nuevas tecnologías más limpias que, en definitiva, apunten a "desviar" el recorrido de las emisiones que, de otro modo, la mayoría de los países del mundo seguiría. En septiembre de 2007, el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial aprobó la propuesta de establecer dos nuevos fondos del carbono destinados a respaldar a los países en desarrollo mientras emprenden el camino hacia un desarrollo con niveles reducidos de carbono. Ambos fondos apuntan a intensificar la lucha contra el cambio climático mediante la adopción de un enfoque más amplio y a más largo plazo sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, y la proyección, a modo experimental, del financiamiento del carbono a nuevas esferas, como la deforestación evitada. Según lo previsto, el Servicio de asociación para el carbono se utilizará en áreas como desarrollo del sector energético, eficiencia energética, quema de gas, transporte y desarrollo urbano, incluidos los sistemas integrados de gestión de residuos. Por ejemplo, en lugar de adquirir reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero resultantes de un proyecto por vez (como la reducción de las emisiones de metano provenientes de un vertedero), el servicio podrá trabajar estratégicamente en numerosos proyectos en cualquier parte del país o región de que se trate. Este servicio permitirá al Banco Mundial ampliar considerablemente sus operaciones de financiamiento del carbono —en lo que respecta al alcance y eficacia— e integrarlas de manera más sistemática en los programas de asistencia a los países. El Banco ha realizado numerosas consultas acerca de este Servicio y actualmente está dando forma final a su diseño. Se espera que el Servicio comience a recibir contribuciones a partir de finales de junio y esté en pleno funcionamiento en la segunda mitad de 2008. El novedoso Servicio de asociación para el carbono forestal tiene por objetivo evitar la deforestación compensando a los países en desarrollo por el costo de las reducciones de dióxido de carbono que implica la conservación de sus bosques. La mayoría de los países ricos en bosques son, a su vez, los más pobres del mundo. El Servicio de asociación para el carbono forestal respaldará programas que se concentren en los verdaderos causantes de la deforestación y llevará a cabo actividades concretas para llegar a la población pobre que depende de los bosques para mejorar sus medios de subsistencia. También ayudará a los países en desarrollo a fortalecer la capacidad técnica, normativa y forestal sostenible necesaria para reducir las emisiones provenientes de la deforestación y la degradación de los bosques. Hoy en día, estas emisiones representan entre el 18% y el 25%, aproximadamente, de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo. El Servicio se puso en marcha durante la Conferencia sobre el Cambio Climático celebrada en Bali en diciembre de 2007, en la que 10 países desarrollados y una organización no gubernamental asumieron compromisos financieros por un total de US$165 millones. Ambos fondos constituirán una asociación única entre compradores y vendedores de reducciones de emisiones y tendrán por objetivo adquirir emisiones de gases de efecto invernadero mucho después de 2012, lo que ayudará a despejar, en cierta medida, el actual clima de incertidumbre que se ha generado en torno al período post Protocolo de Kyoto. - ### - Para más información sobre el Banco Mundial y el financiamiento del carbono, visite el sitio web: www.carbonfinance.org i Actualizado en marzo de 2008 Contactos: Anita Gordon, (202) 473-1799 Agordon@worldbank.org Roger Morier, (202) 473-5675 Rmorier@worldbank.org |