Ministros, directivos de bancos de desarrollo regionales y de organizaciones clave, entre otros el presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, se reunirán en Ginebra el 20 y el 21 de noviembre para realizar la primera revisión global de la iniciativa conocida como “Ayuda para el comercio†de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
La conferencia de Ginebra revisará lo que ha sucedido en el mundo en este ámbito e identificará la forma en que la entrega de más ayuda pueda servir para que los paÃses de bajo ingreso formen su capacidad para integrarse a los mercados mundiales y aprovechar sus beneficios.
Zoellick presentará la estrategia del Grupo del Banco Mundial para ampliar la labor en el comercio, incluido los esfuerzos para enfrentar problemas como falta de infraestructura, marcos reguladores deficientes y acceso inadecuado a financiamiento para el comercio.
Zoellick destacará el hecho de que el Grupo del Banco está preparado para apoyar a los paÃses que consideren la competitividad como una columna fundamental de su estrategia de crecimiento.
La falta de maquinaria básica para el comercio ha contribuido a impedir que los paÃses menos adelantados aprovechen los beneficios de la enorme expansión del comercio mundial ocurrida en los últimos 10 años.
A modo de ejemplo, cálculos del Banco Mundial señalan que la participación de Ãfrica al sur del Sahara en el mercado mundial de las exportaciones no relacionadas con el petróleo cayó de 3,4% hace unos 25 años a cerca de 1% hoy dÃa.Â
Algunos acontecimientos cruciales en Ayuda para el comercio de la OMC
2005 La Unión Europea, EE.UU. y Japón se comprometen a entregar US$15.000 millones en ayuda para el comercio en la Conferencia Ministerial de la OMC en Hong Kong, China.
2007 El 1 de mayo de 2007, se crea el Marco integrado mejorado, con un proceso manejado por los paÃses para ayudar a que los PMD amplÃen el comercio y se integren a los mercados mundiales.
2007 Se compromete la entrega de US$100 millones para el nuevo fideicomiso del Marco integrado mejorado.
2007 En noviembre se realiza la primera revisión anual mundial de Ayuda para el comercio en Ginebra.
“Esto no significa necesariamente que los paÃses se encuentren hoy dÃa en situación de retroceso, sino que están en peligro de quedar rezagados en relación con los paÃses que han destacado en su desempeño. Y lo que es más importante, su participación en el mercado mundial podrÃa estar disminuyendo en un momento en que sus necesidades de crecimiento y de lucha contra la pobreza van en incrementoâ€, señala Uri Dadush, director del Departamento de comercio internacional del Grupo del Banco Mundial.
Uno de los objetivos principales de la reunión de Ginebra es desarrollar un guÃa de los pasos a seguir para implementar la ayuda para el comercio y analizar formas de lograr un mejor seguimiento y evaluación de los avances en los paÃses donantes y asociados.
Es necesario reponer los recursos de la AIF
Los paÃses en desarrollo recibieron la elevada suma de US$21.000 millones anuales en ayuda para el comercio durante el perÃodo de 2002 a 2005, de acuerdo con la definición que se utiliza ahora en los cálculos de la OMC/Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Estos cálculos incluyen todas las inversiones en infraestructura para transporte, energÃa y telecomunicaciones. El Banco está trabajando con la OMC y la OCDE para mejorar la medición de esta ayuda.
“El Grupo del Banco Mundial es el mayor donante multilateral de Ayuda para el comercio a los paÃses de ingreso bajo, pero creo que podemos y debemos hacer másâ€, señaló Zoellick en su discurso del 1 de octubre al dirigir la palabra al foro de Ayuda para el comercio en Ãfrica celebrado en Dar Es Salaam, TanzanÃa.
No obstante, la capacidad de ayuda del Banco “depende de manera vital†de una reposición adicional de recursos financieros de la AIF, comenta Zoellick. Para este fin, el Grupo del Banco Mundial aportará a la AIF cerca de US$3.500 millones de sus propios recursos y pide a los donantes que aumenten sus contribuciones.
“Si las negociaciones pueden abrir oportunidades en el mercado para los paÃses en desarrollo, eso contribuirá a elevar la calidad de vida, el crecimiento económico y el alivio de la pobreza en esas nacionesâ€, agrega.
En los últimos 20 años se han reducido los aranceles y los obstáculos al comercio de muchos productos, pero la protección de los productos agrÃcolas, que representan una importante fuente de exportación en muchos paÃses en desarrollo, sigue siendo elevada.
Los altos aranceles en los paÃses en desarrollo perjudican a sus propios consumidores, a sus exportadores (cuya competitividad en los mercados del mundo se ve perjudicada por insumos más caros) y a sus asociados comerciales en paÃses en desarrollo, que representan cerca de la cuarta parte de las exportaciones de estos paÃses.