Contactos: Roger Morier +1-202-473-5675 Rmorier@worldbank.org Kristyn Schrader +1-202-458-2736 Kschrader@worldbank.org CIUDAD DE WASHINGTON, 19 de noviembre de 2007― Dado que los países pobres dependen en mayor medida que los países ricos de los recursos naturales como bienes económicos, los cambios normativos que influyen en el medio ambiente natural -en particular, en relación con los hogares- son cruciales para reducir la pobreza, según se indica en un nuevo informe del Banco Mundial, titulado Poverty and the Environment: Understanding Linkages at the Household Level (La pobreza y el medio ambiente: Análisis de los elementos que los vinculan en el nivel de los hogares). “La reducción de la pobreza puede considerarse como un programa que consta de tres partes”, señaló Warren Evans, director del Departamento de Medio Ambiente del Banco Mundial . “Supone evitar que los hogares caigan aún más en la pobreza, posibilitar la salida de la pobreza y cerciorarse de que los que no son pobres no se conviertan en tales. Reducir la vulnerabilidad es tan importante como reducir la pobreza. En cada una de estas áreas, la gestión ambiental (incluidas las reformas normativas) juega un papel importante. | Indicadores generales seleccionados que vinculan la pobreza, los recursos naturales y la mortalidad de niños menores de 5 años | | Países de ingreso bajo | Países de ingreso alto | | Proporción de recursos naturales en la riqueza total (en porcentaje) | 29 | 2 | | Población por km2 de bosques | 324 | 104 | | Tasa de deforestación (porcentaje anual) | 0.5 | -0.1 | | Acceso a fuentes de agua más confiables (porcentaje de la población) | 75 | 99 | | Acceso a mejores servicios de saneamiento (porcentaje de la población) | 36 | -- | | Mortalidad de niños menores de 5 años cada 1.000 nacidos vivos | 122 | 7 | Fuente: World Development Indicators, Where is the Wealth of Nations? (Indicadores del desarrollo mundial. ¿Dónde está la riqueza de las naciones?) Nota: Los datos de la proporción respecto del total de la riqueza corresponden al año 2000; los otros datos corresponden a 2004. |
Según el informe, es esencial comprender el modo en que los países dependen del medio ambiente. Por ejemplo, en los países de ingreso bajo, la relación entre cantidad de habitantes y superficie de tierra forestal asciende a más del triple de la que se registra en las naciones de ingreso alto. Esto da una idea de la presión que se ejerce sobre los bosques; los resultados se ven con claridad en el cuadro adjunto. Mientras que las tierras forestales están extendiéndose a un ritmo del 0,1% al año en los países de ingreso alto, en los de ingreso bajo se reducen a una tasa del 0,5% anual. Una diferencia similar se observa en el acceso a la “infraestructura ambiental”, específicamente a mejores servicios de abastecimiento de agua y saneamiento. Como resultado de esta situación, la tasa de mortalidad de los niños menores de cinco años es casi 18 veces más alta en los países de ingreso bajo que en los de ingreso alto. Según Kirk Hamilton, economista principal especializado en asuntos ambientales y uno de los autores de la publicación: “Al observar la distribución de los resultados en materia de salud y del acceso a la infraestructura ambiental en las diversas clases dentro de los países en desarrollo, se registra el mismo panorama general: los hogares más pudientes tienen mayor acceso a la infraestructura ambiental y mejores resultados en materia de salud ”. Los hogares pobres cuentan con una cantidad limitada de bienes para hacer inversiones; tienen menos oportunidades de generar ingresos, están más expuestos a riesgos sanitarios y disponen de menos capacidad para afrontar las crisis económicas y sanitarias. De acuerdo con el informe, los cambios normativos que influyen en el medio ambiente natural pueden generar impactos directos e indirectos en el bienestar de los hogares. Entre dichos efectos se incluye la reducción de la pobreza y el aumento del bienestar económico de la familia así como mejores resultados en materia de nutrición y salud. Según se indica en el informe, las reformas que generan impactos positivos en el medio ambiente y en el bienestar de las familias no siempre se originan en el sector ambiental. Algunas, como la formulación de derechos de propiedad común, los incentivos para una mejor gestión de los recursos naturales o la creación de nuevos mercados para servicios ambientales, se relacionan en forma directa con el ámbito de los recursos naturales. En otras ocasiones, las políticas sectoriales o generales diseñadas para mejorar otros aspectos de la economía pueden acarrear también beneficios para el medio ambiente y el bienestar de las familias. Tal es el caso de las reformas para consolidar el derecho a la propiedad privada. En particular, durante las dos últimas décadas, se han puesto en marcha reformas en la gestión ambiental que se fijaban como metas primordiales lograr la participación de la comunidad y el desarrollo económico. En el informe se indica que la descentralización de la gestión de los recursos naturales está comenzando a dar buenos resultados en ciertas comunidades. Así, se lograron beneficios mediante reformas que fortalecieron los derechos de las comunidades, crearon mayores incentivos para la gestión de los recursos y desarrollaron nuevos mercados que facilitaron los pagos por servicios ambientales. También se obtuvieron resultados positivos con reformas que no provenían del sector de medio ambiente y que fortalecieron los derechos de propiedad y ampliaron el acceso a los servicios. “La falta de agua potable y de servicios de saneamiento y la mala calidad del aire en el interior de las viviendas son importantes causas de muerte entre los niños”, indicó Evans. “Una comprobación significativa es que el acceso de las comunidades a agua potable y servicios de saneamiento contribuye en gran medida a la salud infantil. Esto implica que si se dirigen los esfuerzos a ampliar el acceso de las comunidades pobres a los servicios de agua y saneamiento, se pueden lograr beneficios reales ”. Según se indica en el informe, los pobres están dispuestos a participar en una amplia variedad de programas de gestión de los recursos, algunos de los cuales generan importantes mejoras en el bienestar de la población. En la publicación se recomienda continuar realizando inversiones prudentes en proyectos que generen nuevos incentivos y consoliden los derechos de propiedad, y se sugiere incrementar los esfuerzos para recopilar datos confiables que ayuden a analizar y evaluar las inversiones en medio ambiente que brindan beneficios a los hogares pobres. Para mayor información, por favor visite: www.worldbank.org/environment |