18 de diciembre de 2007 — Un nuevo estudio del Banco Mundial desafÃa la impresión de que la capacidad empresarial de las mujeres en Oriente Medio y Norte de Ãfrica consiste en iniciativas con escasa tecnologÃa a micro o pequeña escala.
“La percepción habitual es que las empresas propiedad de mujeres son pequeñas y de carácter informal, que son menos sofisticadas y que se aglutinan en ciertos sectoresâ€, señala Nadereh Chamlou, principal autora de The Environment for Women's Entrepreneurship in the Middle East and North Africa. “Lo que estamos descubriendo desafÃa estas percepcionesâ€.
De hecho, hay muy poca diferencia entre las empresas que pertenecen a hombres y mujeres en Oriente Medio y Norte de Ãfrica. Uno de los principales hallazgos del estudio es que las empresas propiedad de mujeres en la región están tan bien establecidas, tecnológicamente preparadas y conectadas con los mercados globales, y son tan productivas como las empresas que son propiedad de hombres.
Una diferencia es que, en promedio, el porcentaje de negocios que emplea a más de 100 trabajadores es mayor entre las empresas propiedad de mujeres (31%) que de hombres (24%). Además, según el estudio, hay un mayor porcentaje de trabajadores cualificados y profesionales en las empresas que pertenecen a mujeres.
En el estudio se han utilizado datos de las encuestas de empresas del Banco Mundial (Enterprise Surveys) de miles de establecimientos en todo el mundo. En las encuestas se pide a las empresas que valoren el clima para la inversión en su paÃs en función de 18 categorÃas, calificando las restricciones entre menores, moderadas, serias o muy serias. Las empresas encuestadas en la región de Oriente Medio y Norte de Ãfrica incluyen unas 4.832 firmas de Egipto, Jordania, LÃbano, Marruecos, Arabia Saudita, Siria, la Ribera Occidental y Gaza y Yemen.
Según el informe Doing Business de 2008 del Banco Mundial, las graves barreras en el ambiente empresarial en general constituyen un mayor desincentivo para las mujeres que para los hombres. Además, en el informe se señala que el trato diferente de acuerdo con las leyes ajenas al mundo empresarial, asà como las normas sociales y las actitudes negativas con respecto a las mujeres trabajadoras, desalientan aún más la iniciativa empresarial de las mujeres.
Según los datos de Doing Business, la salida de un negocio tarda unos tres años y medio y el empresario suele retener tan sólo alrededor del 30 por ciento del capital inicial.
“Con estas grandes dificultades para entrar y salir de un negocio, es posible que te preguntes si realmente debes hacerlo o es mejor trabajar de manera informalâ€, señala Chamlou.
Por ejemplo, los códigos laborales incluyen disposiciones que prohÃben trabajar a las mujeres durante ciertas horas y exigen el permiso del esposo para poder trabajar. Los códigos laborales de Yemen, Egipto, Kuwait, LÃbano e Irán prohÃben trabajar a las mujeres durante las últimas horas del dÃa o la noche. En la mayorÃa de los paÃses, las mujeres tienen que obtener permiso legal de su marido para viajar o conseguir un pasaporte, que son cuestiones esenciales para los negocios.
De hecho, en esta región, participan menos mujeres en las esferas económica y polÃtica que en cualquier otra región. Según el estudio, a pesar del fuerte crecimiento de la economÃa y el empleo desde el año 2000, y los importantes avances en la educación de las niñas, el desempleo femenino es elevado y creciente, y las mayores tasas de desempleo se registran entre las mujeres más instruidas.
“Las mujeres todavÃa no tienen un acceso equitativo a las oportunidades económicasâ€, señala Mustapha K. Nabli, primer economista del Banco Mundial para la región de Oriente Medio y Norte de Ãfrica. “Del mismo modo que se enfrentan a más obstáculos en el mercado laboral a pesar de los avances educativos, las mujeres tienen barreras adicionales en el ambiente empresarial a pesar de sus capacidades y visión para los negociosâ€.
Se necesitan mujeres empresarias
“Está claro que las mujeres empresarias desempeñan un papel mucho más importante en la región de lo que se pensabaâ€, señaló Daniela Gressani, vicepresidenta del Banco Mundial para la Región de Oriente Medio y Norte de Ãfrica. “Pero todavÃa sigue habiendo muy pocas de ellasâ€.
Hacen falta más mujeres empresarias en la región para ayudar a diversificar la economÃa y crear 54 millones de empleos para una fuerza laboral estimada de 174 millones de trabajadores para 2030.
“Las mujeres empresarias pueden convertirse en un motor de crecimientoâ€, señala Chamlou. “La iniciativa empresarial de las mujeres puede contribuir a que la región enfrente sus retos, porque el empoderamiento de las mujeres y la diversificación de la economÃa pueden ir de la mano, y ayudar a que la región supere el crÃtico desafÃo de crear más y mejores empleosâ€.