
Durante un cuarto de siglo, imágenes de sequÃas severas e inanición generalizada se han vinculado de manera inexorable con EtiopÃa. Hoy en dÃa, la inseguridad alimentaria continúa siendo una caracterÃstica distintiva de la pobreza en la áreas rurales del paÃs y que, de hecho, ha empeorado en años recientes. Las familias más vulnerables practican la agricultura de subsistencia en pequeñas parcelas de tierra degradada, sujetas a las vicisitudes del clima. DÃa tras dÃa hacen frente al hambre, dificultades extremas y numerosas fuentes de incertidumbre.

El Programa de red de protección social productiva (PRPSP), financiado por la AIF, se puso marcha en 2005 para ayudar al paÃs a pasar de un sistema de ayuda de emergencia a un programa social más efectivo con miras al desarrollo. La segunda fase de este, del 2007 al 2009, se llevó a cabo para consolidar los logros alcanzados en la primera etapa. Ambos proyectos fueron diseñados para proporcionar cada vez más flujo de efectivo en lugar de apoyo alimentario. El primer paso fue crear obras públicas que requieren el uso intensivo de mano de obra para que la gente pudiera ganar dinero y resolver su propia inseguridad alimentaria. Luego se identificaron los hogares en riesgo -incluyendo huérfanos, embarazadas, ancianos y contagiados con VIH/SIDA-, y se les otorgaron donaciones. El proyecto se diseñó para ser enlazado con el Programa de creación de activos de los hogares llevado a cabo por el Gobierno de EtiopÃa.

El proyecto benefició a 5 millones de personas con inseguridad alimentaria crónica en 2005, se expandió a más de 7 millones en 2006 y actualmente cubre a 7,6 millones de habitantes de áreas rurales. Se han generado hasta 192 millones de dÃas de empleo remunerado a través de iniciativas comunitarias que atienden algunas de las causas de la inseguridad alimentaria por medio de la rehabilitación de tierras severamente degradadas y de la creación de bienes comunitarios productivos como bancales, caminos de acceso y sistemas de irrigación a pequeña escala. El proyecto jugó un papel vital en la prevención de la hambruna en 2008.
Aspectos destacados:
- La seguridad alimentaria mejoró entre los hogares participantes según la ingesta de calorÃas que los mismos participantes reportaron.
- Los activos individuales crecieron conforme los beneficiarios del proyecto utilizaron sus transferencias en efectivo para invertir en ganado y medios de labranza.
- La productividad agrÃcola aumentó, de acuerdo con la evaluación de impacto que demostró que el proyecto reforzó el Programa de creación de activos de los hogares del Gobierno al permitirles a los participantes correr riesgos como acceder a crédito para aumentar la producción. Las familias que se beneficiaron con ambos programas experimentaron un aumento del 38% en su producción de maÃz.
- El abastecimiento de agua para la comunidad mejoró a través de la implementación de medidas de conservación que redujeron el derramamiento superficial, aumentaron la infiltración y elevaron los niveles de aguas subterráneas mejorando asà los arroyos y elevando flujos basados en las corrientes naturales. En muchas comunidades, los arroyos permanecen más tiempo aún durante la temporada de sequÃa. El abastecimiento de agua doméstica se ha duplicado.
- La salud familiar se benefició en dos frentes. Hasta un 87% de los hogares reportó tener mejor salud gracias al acceso a un suministro más seguro, mientras que aproximadamente un 73% informó contar con un ingreso más alto que le permitió utilizar los servicios sanitarios con más frecuencia que en el año anterior.
Prueba de fuego: En 2008, EtiopÃa enfrentó una crisis potencialmente devastadora debido a un cÃrculo vicioso de sequÃa, escasez de comida y precios altos de los alimentos. Se estima que 12 millones de personas se vieron afectadas. El PRPSP fue una parte principal de la respuesta gubernamental en las áreas rurales. El proyecto utilizó su presupuesto de contingencia de US$40 millones para proporcionar asistencia urgente a casi 1,5 millones de personas fuera del proyecto, permitiéndole a la gente sobrevivir hasta la siguiente cosecha. En una emergencia extrema, el nuevo enfoque se comprobó efectivo al proporcionar medidas de protección social para los millones de habitantes pobres de las áreas rurales de EtiopÃa.

La primera fase del Programa de red de protección social productiva (PRPSP) se inició en 2005. La AIF contribuyó con US$113,7 millones (US$70 millones en nuevo financiamiento, más US$43,7 millones en ahorro de costos redistribuidos del Proyecto de Emergencia de Desmovilización y Reintegración de EtiopÃa).
La segunda fase se inició en 2007. Del costo total de US$1.040 millones, la AIF aportó US$200 millones. El proyecto aprovechó la experiencia global del Banco en el diseño de programas de protección social y colaboró con el Gobierno para adaptar la información al contexto de EtiopÃa.

El Programa de red de protección social productiva (PRPSP) se financió con un gran consorcio de donantes internacionales. Los socios de la segunda fase incluyen al Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (US$ 138,5 millones), la Comisión Europea (US$187,8 millones), la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (US$72,5 millones), Asistencia Irlandesa (US$44,2 millones), el Organismo Sueco de Desarrollo Internacional (US$23 millones), la Real Embajada de los PaÃses Bajos (US$ 34,8 millones), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (el equivalente a US$314,2 millones) y el Programa Mundial de Alimentos (US$25,1 millones). El Gobierno de EtiopÃa proporcionó contribuciones en especie a través de la supervisión del programa y apoyo administrativo.

La tercera fase, pendiente de aprobación, se enfoca en la integración del PRPSP con otros programas claves del Gobierno para avanzar más aún en la reducción de la inseguridad alimentaria.

Proyecto de Red de Protección Social Productiva – Primera fase (2004-06), Segunda fase (2007-2010)
Documentos del proyecto: Primera fase, Segunda fase