La utilización de petróleo, gas y recursos minerales puede promover el desarrollo sostenible y equitativo en países de ingreso bajo con abundancia de recursos. Ahora es el momento. El precio de los productos básicos aumentó 75% en términos reales desde 2000, se están realizando nuevos descubrimientos, el sector privado se muestra cada vez más interesado en el tema y los gobiernos están manifestando su voluntad de fomentar la transparencia y la rendición de cuentas en el sector de los recursos naturales.
El alza pronunciada del precio de los productos básicos observada actualmente ofrece, a los gobiernos de los países en desarrollo, en particular de África al sur del Sahara, una oportunidad única de movilizar la riqueza generada en el país a partir de recursos naturales y destinarla al desarrollo sostenible. El impacto que los ingresos provenientes del petróleo y la minería producirán en términos de desarrollo exige atención especial a la totalidad del proceso de extracción y utilización de los recursos naturales.
Casi la mitad de la población de África al sur del Sahara vive en países con gran riqueza de petróleo, gas o minerales duros. Esas naciones representan, en conjunto, alrededor del 70% del producto interno bruto de África y reciben el grueso de la inversión extranjera directa dirigida al continente.
La Iniciativa sobre transparencia en las industrias extractivas (EITI, www.eitransparency.org) i se puso en marcha en 2002 con el objeto de mejorar la gestión de gobierno de los países ricos en recursos; para ello se exhorta a la verificación y publicación completa de los pagos de las empresas y los ingresos públicos provenientes del petróleo, el gas y la minería. La EITI ha evolucionado hasta convertirse en una coalición internacional de gobiernos, el Grupo del Banco Mundial, empresas de petróleo, gas y minería, órganos del sector, inversionistas y organizaciones de la sociedad civil, como Transparencia Internacional, Oxfam y Global Witness. De los 22 países que están aplicando la EITI en la actualidad, 15 se encuentran en África. La EITI++ no reemplazará a la EITI, sino que la perfeccionará.
Las empresas privadas constituyen un eslabón crucial de la cadena de valor de la EITI++, ya que, por lo general, son las compañías privadas las que extraen los recursos naturales y proporcionan ingresos a los gobiernos. La labor contemplada por la EITI++ mejoraría las condiciones para que el sector privado pueda invertir en países con abundantes recursos naturales.
¿Qué es la EITI++?
En un contexto de alza de los precios de los productos básicos, nuevos descubrimientos, gran interés del sector privado y compromiso de las autoridades públicas, muchos países ricos en recursos advierten la necesidad de adoptar una estrategia integral para aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece el actual período de auge. Toda la cadena de gestión de los recursos de las industrias extractivas es importante, desde la forma en que se otorga el acceso a tales recursos, las operaciones de seguimiento, la recaudación de impuestos, la gestión macroeconómica y la distribución de los ingresos, hasta la utilización eficaz de los recursos para favorecer el crecimiento sostenible y la reducción de la pobreza.
Concebida para ampliar el objetivo principal de la EITI -la transparencia en los ingresos- la EITI++ abarcará la totalidad de la cadena de recursos, desde la extracción hasta otras etapas tales como el procesamiento, la gestión de los ingresos y la promoción del uso sostenible y eficiente del acervo de recursos. La EITI++ procurará ayudar a los gobiernos comprometidos, especialmente de África, a implementar políticas y prácticas recomendadas en todo el proceso de aprovechamiento de los recursos naturales.
Relaciones de colaboración
El Banco Mundial se ha empeñado en facilitar una amplia colaboración en apoyo de la EITI++; a tal fin trabajará con diversos asociados para ayudar a los países a afrontar las dificultades que implica la gestión sostenible de las riquezas derivadas de los recursos naturales. La EITI++ se financiará mediante la creación de un fondo fiduciario de varios donantes que pueda responder rápidamente a las necesidades de los países en materia de desarrollo de la capacidad y análisis a lo largo de la cadena de valor. Para la organización del fondo fiduciario, el Banco colaborará con asociados regionales y bilaterales; en África, por ejemplo, trabajará con el Banco Africano de Desarrollo. Los primeros pedidos de asistencia podrían centrarse en áreas tales como el otorgamiento de concesiones y la negociación de contratos. Hay planes de reunir un comité asesor de partes interesadas, incluidos los gobiernos de los países clientes, los principales asociados en el desarrollo y académicos de renombre, para orientar el avance de la labor en estos ámbitos.