La banca móvil todavÃa se usa fundamentalmente para realizar pagos, no para otros servicios bancarios.
Recurrir a agentes que gestionen el efectivo para cubrir el “último kilómetro” de la prestación de servicios permite llevar servicios bancarios a zonas distantes y pobres.
Creación de redes de agentes de gestión de efectivo (como oficinas de correo o comerciantes locales) que puedan trabajar con muchos proveedores, en lugar de las redes cerradas que hoy existen en paÃses como Brasil.
En particular, los operadores de telefonÃa móvil prefieren promover los servicios de pago y no la capacidad de guardar dinero virtualmente, porque los servicios de pago se ajustan mejor a su modelo tradicional de ingresos (por minuto o mensaje). Algunos de estos operadores sostienen que si promocionaran la capacidad de sus servicios bancarios móviles para tomar depósitos, entrarÃan en conflicto con las aprobaciones recibidas de los reguladores del sector bancario.
“Cuando se trata de llegar a los pobres que están fuera del alcance del sector financiero formal, la realidad de la banca telefónica móvil no se ajusta al potencial. Mucho menos a la publicidad exagerada, al menos no todavÃa", dijo Ignacio Mas, asesor del CGAP y coautor del informe.
"Vemos que hay oportunidades para los proveedores de servicios que actúen con rapidez para crear nuevos productos, en especial si logran establecer redes compartidas de agentes de gestión de efectivo para cubrir el 'último kilómetro' de la prestación de servicios”.
Oportunidades de crecimiento
Una alternativa para desarrollar la banca sin sucursales se basa en recurrir a redes de agentes compartidos, medida que permitirÃa a los bancos dejar atrás las restricciones que impone la ubicación y les darÃa la posibilidad de competir por la captación de clientes en cualquier lugar sobre la base del diseño del producto, la comercialización y la marca.
En lugar de utilizar agentes exclusivos para gestionar las necesidades de liquidez de los clientes, se agruparÃa la liquidez de todos los agentes de un mismo lugar para que presten servicios a cualquier cliente. De esta manera, este modelo de banca serÃa más eficiente y requerirÃa un mÃnimo apoyo crediticio.
Sin este nivel adicional de beneficios, es poco probable que la banca sin sucursales sea viable para los proveedores, en especial en las zonas rurales, donde existen pocos agentes y el transporte de dinero tiene un alto costo.
Sin embargo, para que esta posibilidad pueda concretarse, es necesario cambiar las regulaciones bancarias, los modelos comerciales de la industria y las estrategias comerciales utilizadas por los diversos proveedores de servicios financieros.
“Ello dificulta la labor de los gobiernos y donantes que desean focalizar los servicios financieros en los pobres”, en su empeño por mejorar las condiciones de vida mediante un mayor acceso al financiamiento.