21 de mayo de 2008 — La creciente riqueza e influencia del mundo en desarrollo en la economÃa mundial implica que estos paÃses “comparten la responsabilidad” por la estabilidad del sistema financiero mundial, dice el Informe sobre crecimiento.
Actualmente, no existe una institución internacional que permita a los paÃses en desarrollo “ejercer adecuadamente esta responsabilidad”, según el informe. Dada la creciente importancia de los nuevos actores mundiales, el informe aboga por un equilibrio renovado en la representación y responsabilidades globales.
“A medida que aumenta la cantidad de paÃses que influye en la economÃa mundial, se torna tanto más importante instaurar un mecanismo para coordinar sus polÃticas”, según el informe.
Con US$3,2 billones, la economÃa de China representa ahora alrededor de 20% de la economÃa de EE.UU. Por su parte, la economÃa de India está llegando a US$1 billón. A mediados de 2007, las reservas en manos de los bancos centrales sumaban unos US$4.500 millones, de los cuales China por sà sola acaparaba US$1,6 billones e iba en aumento.
Al mismo tiempo, las tasas de ahorro de EE.UU. se encuentran en un nivel bajo, mientras que la acumulación de reservas de China continúa al mismo ritmo y su superávit comercial aumenta rápidamente. Las monedas que siguen al dólar (o al yuan) han acompañado de cerca a la moneda americana en su caÃda, haciendo caso omiso de los fundamentos implÃcitos.
La economÃa mundial ha superado nuestra capacidad para administrarla
Varios mercados han perdido su transparencia y se han vuelto difÃciles de regular, tal como lo ilustra la actual crisis crediticia en EE.UU. y Europa, según el informe. Las responsabilidades de los bancos centrales “ahora van mucho más allá de inflación y crisis de liquidez, desaceleración del crecimiento, burbujas inmobiliarias y, en algunos casos, tipos de cambio”.
Una institución internacional que haya entregado lo justo a las economÃa emergentes vigilarÃa tensiones, desequilibrios y fragilidades financieras en el sistema, permitiendo asà la acción oportuna para reducir la posibilidad de que se produzcan ajustes abruptos y para “convocar una respuesta oportuna y coordinada ante aquellas crisis que no pudo prever, como la creciente carestÃa en los precios de los alimentos”.