CIUDAD DE WASHINGTON, 10 de julio de 2008. De acuerdo con un nuevo informe del Banco Mundial, China, India y unos pocos Estados del Golfo de Oriente Medio están financiando un número sin precedente de proyectos de infraestructura en Ãfrica al sur del Sahara. Los compromisos de inversión en Ãfrica concertados por estos financistas de economÃas emergentes aumentaron de menos de US$1.000 millones al año antes de 2004 a US$8.000 millones en 2006 y US$5.000 millones en 2007, indicando una tendencia creciente en la cooperación entre economÃas en desarrollo (cooperación sur-sur).
En el informe titulado “Tendiendo puentes: El papel cada vez más importante de China en el financiamiento de infraestructura en Ãfrica al sur del Sahara”, se señala que están surgiendo nuevas asociaciones en la esfera de infraestructura, impulsadas por el sólido crecimiento económico de la región, las condiciones más propicias para los negocios y el aumento de la demanda de petróleo y otros productos básicos en China e India.
“El aumento de la cooperación sur-sur obedece a la sólida complementariedad de los aspectos económicos entre China y Ãfrica”, señaló Vivien Foster , economista principal del Banco Mundial y coautora del informe. “En el caso de China, su creciente demanda de recursos naturales coincide con las importantes reservas de petróleo y minerales, a menudo subdesarrolladas, de Ãfrica, mientras que la urgente necesidad de infraestructura de Ãfrica coincide con la industria de la construcción de China, que es competitiva a nivel mundial”.
El Banco Mundial trabaja en estrecha colaboración con los paÃses africanos, China y otros asociados en la tarea del desarrollo para difundir las experiencias recogidas a fin de que las inversiones tengan el mejor impacto posible en el desarrollo.
“Si bien el aumento de la cooperación sur-sur respaldada por fuertes inversiones en infraestructura marca una tendencia positiva”, señala Chuan Chen , coautor del informe y ex profesor de ingenierÃa civil en la Universidad Tsinghua de China, “el principal desafÃo consiste en mantener el impulso para lograr resultados de desarrollo perdurables”.
Conclusiones detalladas del informe
Los financistas no tradicionales están concertando importantes compromisos de inversión en infraestructura en Ãfrica al sur del Sahara, contribuyendo asà a satisfacer las necesidades anuales que, según estimaciones de la Comisión para Ãfrica, ascienden a US$22.000 millones.
China comenzó a financiar inversiones en Ãfrica a partir de una base pequeña (menos de US$1.000 millones al año antes de 2004), que aumentó a más de US$7.000 millones en 2006 y luego se redujo a US$4.500 millones en 2007.
Casi el 70% de las inversiones chinas está concentrado en Angola, Nigeria, EtiopÃa y Sudán.
Las condiciones de financiamiento varÃan de un paÃs a otro pero generalmente entrañan un elemento de donación del 33%, que se aproxima al nivel de referencia para el financiamiento en condiciones concesionarias.
Unos 35 paÃses africanos han recibido financiamiento chino para proyectos de infraestructura. Muchos de los proyectos ascienden a menos de US$50 millones cada uno.
“La asociación del PPIAF se dedica a ayudar a los paÃses en desarrollo a mejorar su capacidad para integrar diversas fuentes de financiamiento destinado a infraestructura en sus prioridades de desarrollo”, señala Jyoti Shukla , gerenta de programas del PPIAF.