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CIUDAD DE WASHINGTON, 20 de julio de 2008. En vÃsperas de la Reunión Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que se celebrará en Ginebra (Suiza) la semana próxima, el presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, instó a los ministros de Comercio a alcanzar un acuerdo respecto del Programa de Doha para el Desarrollo:
Nunca antes habÃa sido tan importante que los miembros de la OMC avanzaran con el Programa de Doha para el Desarrollo. Es ahora o nunca. Un logro contundente en la Ronda de Doha infundirÃa confianza en una economÃa mundial golpeada por los altos precios de los alimentos y la energÃa, y por las tensiones financieras.
Los avances en la esfera de la agricultura son primordiales. Un sistema abierto y justo originarÃa oportunidades para que los agricultores de paÃses en desarrollo ampliaran su producción, los consumidores de todos los paÃses accedieran a precios más bajos y los gobiernos se ahorraran el costo de los subsidios y mejoraran los presupuestos.
Tanto las economÃas en desarrollo como las desarrolladas tienen la posibilidad de beneficiarse de la eliminación de las barreras a la comercialización de bienes y productos agrÃcolas. También existen grandes oportunidades de ampliar el comercio entre economÃas en desarrollo (el llamado comercio sur-sur, que crece velozmente). Un acuerdo de Doha sólido deberÃa impulsar los mercados de servicios -que constituyen una parte cada vez más importante del PIB mundial- y de facilitadores de obras de infraestructura y desarrollo nacional, además de complementar las medidas necesarias para posibilitar el comercio. Asimismo, aclararÃa las “reglas†que obstaculizan la actividad comercial.
Es imprescindible lograr avances contundentes en la Ronda de Doha para resistir a los actuales pedidos de proteccionismo. Si regresáramos al aislamiento económico, cosecharÃamos las pérdidas -y no las ganancias- de la globalización.
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