Fondos para ayudar a los paÃses a satisfacer sus necesidades alimentarias inmediatas y a más largo plazo.
Programas para suministrar semillas y fertilizantes, ofrecer protección social y abordar cuestiones normativas.
Un total de 21 paÃses recibirá US$200 millones al mismo tiempo que se están asignando US$695 millones adicionales para abordar las necesidades inmediatas derivadas de la crisis de los alimentos en 13 naciones.
24 de octubre de 2008. El rápido aumento del precio de los alimentos constituye una carga para los pobres de los paÃses en desarrollo, que gastan en ese rubro alrededor de la mitad de los ingresos del grupo familiar. El vertiginoso encarecimiento de alimentos básicos tales como el arroz, el maÃz y el trigo se ha visto agravado por el alza de precios en los surtidores, lo que motivó pedidos de ayuda alimentaria de urgencia en muchos paÃses del mundo.
“Nuestra respuesta al doble desafÃo que representa el explosivo incremento de los precios de los alimentos y los combustibles será prueba del compromiso del sistema mundial para ayudar a los más vulnerablesâ€, dijo Robert B. Zoellick, presidente del Banco Mundial, en el transcurso de las actividades paralelas a la Cumbre del Grupo de los Ocho celebrada recientemente en el Japón. “Es una prueba en la que no podemos permitirnos fallarâ€.
En el marco del programa, los paÃses pueden escoger, entre una serie de medidas e inversiones, las que mejor se adapten a sus respectivas circunstancias, como programas para abordar polÃticas de precios, protección social y nutrición, y el suministro de semillas y fertilizantes.
Hasta la fecha, el Banco ha aprobado y comenzado a desembolsar US$200 millones en 21 paÃses. Se encuentran pendientes de aprobación tres programas por un total de US$159 millones. Asimismo, se están asignando US$536 millones adicionales para programas en otras 10 naciones.