Lilongwe, 8 de agosto de 2008-- Rodeados por agua y con suelos arenosos, los pobladores de las islas de Likoma y Chizumulu, ubicadas al norte del lago Malawi, nunca pensaron que podrÃan cultivar frutas y hortalizas. Durante años dependieron del maÃz y de otros productos agrÃcolas de Malawi continental y de su paÃs vecino Mozambique.
No obstante, desde 2006, gracias al Fondo para la sociedad civil (FSC) del Banco Mundial, alrededor del 80% de los 17.000 isleños puede disfrutar de frutas y verduras cultivadas en las dos islas.
LPM estima que antes de 2006, sólo el 15% de los isleños cultivaba hortalizas según las estaciones. En 2007, además de esos cultivos, se registró una producción importante de maÃz en Likoma debido al proyecto de horticultura, comenta Alfred Phiri, director de proyecto de LMP.
El Banco Mundial ha financiado LMP desde 2006 con el objetivo de mostrarles a los habitantes de estas islas la forma en que pueden crear y mantener sus propias huertas durante todo el año.
Horticultores de Likoma y Chizumulu cultivan hojas de calabaza.
Por otra parte, se les enseña a cuidar y plantar intercaladamente trefhosia, un arbusto fijador de nitrógeno cuyas hojas se utilizan asimismo para hacer un insecticida que controla los insectos nocivos en las huertas. Los lugareños lo llaman mtetezi, que significa "protector”.
Alimentos para consumo y venta
La mayorÃa de las familias de las islas cultiva frutas y hortalizas no sólo para su propio consumo, sino para generar ingresos que a su vez les ayudan a satisfacer sus necesidades diarias.
Un inspector examina los cultivos de una huerta.
"Con el poco dinero que obtengo de la venta de frutas puedo comprar pescado, maÃz, pan y jabón", dice John Themba, de 76 años, que vive en la aldea de Mbungo en Likoma, quien optó por especializarse en fruticultura. Está muy orgulloso de la mermelada que hace con sus tomates.
"La experiencia de Likoma es un microcosmos de lo que deberÃa suceder en todo Malawi", dice Timothy Gilbo, gerente del Banco Mundial a cargo de Malawi. "Es necesario transferir conocimientos a la gente y alentarla a hacer las cosas de otro modo. La especialización en un cultivo de alto valor y su posterior comercialización es una buena manera de salir de la pobreza”. El progreso que ha experimentado la isla demuestra que con poco dinero, buenas ideas y mucha voluntad para cambiar se pueden lograr grandes cosas.
Premios a la mejor huerta
Personal del Banco Mundial visita la huerta de una joven isleña.
Lake Malawi Projects ha entregado a los isleños cerca de US$5.000 del FSC del Banco Mundial durante el perÃodo 2006-08. Este fondo apoya las ideas innovadoras que dotan a los grupos pobres y marginados de los medios necesarios para hacerse cargo de los procesos de desarrollo.
LMP es una de las siete organizaciones de la sociedad civil (OSC) de Malawi que cuenta con el apoyo del Banco Mundial en 2008. Las OSC están ejecutando proyectos en los sectores de la agricultura, el VIH/SIDA y la gobernabilidad por un monto que asciende a US$35.000.