En HaitÃ, una reciente ola de secuestros por parte de grupos organizados es un recordatorio de tensiones pasadas. "Uno se pone contento porque cree que las cosas están mejorando, pero luego se deterioran otra vez", comenta Peter Holland, miembro del personal del Banco en Port-au-Prince.
Este año la escalada de violencia en Afganistán ha cobrado el doble de vidas de civiles, entre ellos integrantes de organizaciones no gubernamentales (ONG) que trataban de prestar servicios y ayuda humanitaria, según la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en ese paÃs.
Mil millones de personas viven en estados que se desmoronan o se ven gravemente afectados por conflictos. Con frecuencia estos paÃses son pobres o tienen grandes focos de pobreza. Por lo general, sus gobiernos son ineficientes o están poco dispuestos a proporcionar servicios básicos o suficiente seguridad para mejorar la vida de la gente.
En momentos en que conmemoramos el DÃa Internacional de la Paz el 21 de septiembre, se estima que mil millones de habitantes viven en estados frágiles o afectados por un conflicto, cifra que incluye 340 millones de personas de las que son consideradas más pobres del mundo. Estos paÃses representan casi dos quintas partes de toda la mortalidad infantil, y un tercio de los niños de 12 años que no terminaron la escuela primaria en 2005. La mitad de los niños que mueren antes de los cinco años nacen en estados frágiles.
Garantizar el desarrollo
Hace un año, Robert Zoellick designó a los estados frágiles como uno de los seis desafÃos mundiales del Banco. En Ginebra, recalcó la necesidad de "garantizar el desarrollo", lo cual supone consolidar la seguridad, la legitimidad, la gestión de gobierno y la economÃa en dichos estados a efectos de facilitar la transición del conflicto a la paz.
"Las raÃces de las medidas que adoptemos alcanzarán la profundidad suficiente para quebrar el ciclo de fragilidad y violencia, únicamente si logramos garantizar el desarrollo", dijo el presidente.
Esbozó un enfoque que exhorta a aumentar las fuerzas de paz y a mantenerlas más tiempo en el lugar a fin de posibilitar la reconstrucción, la recuperación económica y la estabilidad.
"La consolidación de las instituciones es crÃtica", dice Alastair McKechnie, director del Grupo de PaÃses Frágiles y Afectados por Conflictos del Banco Mundial.
"Ayudar a crear un ministerio de finanzas que funcione no es quizás la tarea más glamorosa y visible que hacemos, pero es muy importante para darle capacidad y reforzar la credibilidad del gobierno en lo que hace a la administración de fondos de los donantes y la prestación de servicios".
Al mismo tiempo, aumentó los proyectos de desarrollo de base y recurrió a las ONG para que la ayuda llegue con rapidez a las comunidades locales.
Consolidar el Estado y la paz
Este desafÃo cobra mayores proporciones por el hecho de que muchos estados frágiles han sido relativamente olvidados por la comunidad internacional. "No reciben mucha ayuda per cápita", dice McKechnie, "en parte porque se piensa que carecen de capacidad institucional o de una gestión de gobierno eficaz para que la ayuda produzca resultados".
En abril, el Banco fusionó los dos en el Fondo para la consolidación del Estado y la paz i, y acordó asignar US$100 millones del presupuesto administrativo de la institución durante los tres próximos años.
Cerca de 20 paÃses recibirán donaciones de una primera asignación de US$33 millones del presente ejercicio, dice McKechnie.
En el ejercicio de 2007, que terminó en junio de ese año, los fondos para situaciones posteriores a los conflictos y LICUS habÃan aprobado 254 donaciones que oscilaban entre US$25.000 y varios millones —un total de aproximadamente US$154 millones— para volver a establecer los servicios sociales y sanitarios luego de una guerra, o bien para poner a prueba programas que puedan ampliarse más adelante con otro financiamiento.
"Es un factor de enorme influencia para que los niños vayan a la escuela", dice Holland, que lidera un nuevo proyecto ampliado de alimentación escolar denominado "Educación para todos" en HaitÃ.
"El dinero se utiliza en forma eficaz", según McKechnie, ex director del Banco Mundial para Afganistán. "Llega a los pobres, transforma sus vidas y les da una participación en el futuro. Los rebeldes no se han atrevido a destruir las escuelas que pertenecen a la comunidad".
Con frecuencia, las donaciones se utilizan para financiar los servicios proporcionados por las organizaciones no gubernamentales que conocen bien el terreno y pueden operar en regiones alejadas o inseguras muy pobres, agrega McKechnie.
No obstante, añade que es importante que se fortalezca la capacidad de las autoridades de gobernar lo más rápido posible, "porque lo que queremos ver en realidad es un estado capaz de prestar servicios, que sea considerado legÃtimo por su gente y sostenible a largo plazo", dice.
En realidad, los gobiernos fomentan su capacidad haciendo cosas, asumiendo la responsabilidad de proporcionar servicios a sus ciudadanos. "A menudo cuando los servicios son proporcionados en forma paralela por las ONG, la ONU y otros organismos, se retrasa la consolidación del Estado y se vacÃa la administración pública ya que los funcionarios abandonan sus puestos en busca de mejores sueldos en las organizaciones que proporcionan aquellos servicios públicos básicos que normalmente serÃan responsabilidad del Estado".
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, califica a los estados frágiles como el desafÃo de desarrollo más difÃcil de nuestra era. Estas son las 10 prioridades que mencionó para superar dicho reto.
Desarrollar la legitimidad del Estado.
Ofrecer seguridad.
Consolidar el Estado de derecho y el ordenamiento jurÃdico.
Fortalecer la identificación nacional y local.
Garantizar la estabilidad económica, como base para el crecimiento y las oportunidades.
Prestar atención a la economÃa polÃtica.
Atraer al sector privado.
Coordinar instituciones y actores.
Considerar el contexto regional.
Reconocer el compromiso a largo plazo.
En la República Centroafricana, donde los servicios gubernamentales se deterioraron tras años de agitación polÃtica, el Banco llevó especialistas en adquisiciones y otros profesionales para capacitar a un equipo de funcionarios relacionados con el despacho del primer ministro en cuanto a la administración de las donaciones con las que se financian servicios sociales y sanitarios muy necesarios.
"Muchos de los problemas de violencia, ya sea guerra civil o violencia criminal, son causados por los jóvenes que no tienen un futuro. Puede ser de gran ayuda, si ellos consiguen trabajo y tienen enfrente un mañana más brillante".