Altos precios de los alimentos tienen un impacto de largo plazo en hogares pobres.
Falla del mercado es un elemento de esta crisis.
Se requiere restablecer la confianza en los mercados de granos en el mundo.
11 de octubre de 2008 - Si bien los precios de los cereales y las semillas oleaginosas han disminuido bruscamente durante las últimas semanas -debido a un crecimiento económico más lento, una reducción del precio del petróleo y un mejor abastecimiento- millones de familias pobres sentirán por largo tiempo el impacto del alza de los alimentos registrado en 2007-08.
Un nuevo informe (pdf) i sobre desnutrición revela que los altos precios de los alimentos y del combustible, que prevalecieron hasta hace poco tiempo, aumentará la cifra de personas mal alimentadas en alrededor de 44 millones, alcanzando un total de 967 millones en todo el mundo. Los niños que no reciben una nutrición apropiada en los primeros años de su vida sufrirán las consecuencias en la adultez.
Por otra parte, muchas familias pobres se han visto forzadas a reducir sus gastos en educación para poder comprar vÃveres. En Bangladesh, cerca de la mitad de todas las familias encuestadas gasta menos en educación para poder hacer frente a estas alzas, según indica un reciente estudio.
Es evidente que el mundo en desarrollo -donde 1.400 millones de personas viven en la extrema pobreza y muchas más apenas se mantienen sobre la lÃnea internacional de US$1,25 al dÃa- no puede afrontar estos severos cambios para la adquisición de los comestibles.
La crisis alimentaria se atribuye, entre otras causas, al incremento de los costos de producción debido a los altos precios del combustible y los fertilizantes, la desvalorización del dólar, el marcado aumento de la demanda de biocombustibles, las sequÃas en los paÃses productores y la caÃda del valor de las acciones.
Falla en el mercado
El economista principal del Banco Mundial, Justin Yifu Lin, i apuntó a una falla en el mercado como un elemento de esta crisis, debido a crecientes expectativas, acaparamiento, especulación y restricciones en la exportación de cereales. El experto participó recientemente en una mesa redonda realizada en el Centro para el Desarrollo Global, en Washington DC.
“La crisis alimentaria pone de relieve la necesidad de recuperar la confianza en los mercados mundiales de cerealesâ€, dijo Lin. “Las recientes fluctuaciones en los precios refleja una caÃda de la confianza, no un mero desequilibrio temporal en la oferta y la demandaâ€. Lea los comentarios de Lin. (pdf)i
Cuando se produjo el aumento vertiginoso de los precios de los cereales en 2007, la mayorÃa de los paÃses habÃa reducido sus reservas públicas a casi cero y, por lo tanto, carecÃan de medios para estabilizar dicho mercado. Las pocas naciones que tenÃan buenas reservas decidieron guardarlas para proteger a los consumidores internos, aunque la venta de algunos millones de toneladas al exterior hubiera evitado el alza de precios.
Esta situación se agravó cuando los gobiernos de los paÃses exportadores adoptaron varias medidas tendientes a restringir las ventas al exterior, entre ellas altos impuestos y prohibiciones, con el fin de estabilizar sus propios precios internos.
Respuesta mundial
Hasta ahora, el Grupo del Banco Mundial ha respondido a esta crisis con asesoramiento polÃtico, rápida ayuda financiera, la creación de un fondo fiduciario de donantes múltiples, una mayor inversión en cadenas de suministro en el sector de la agroindustria y el uso de productos de seguro del mercado financiero y estrategias de gestión de riesgos, tales como seguros por Ãndices basados en el clima.
Lin exhortó a realizar más esfuerzos a largo plazo a nivel internacional para estabilizar los mercados mundiales de cereales y lograr que la infraestructura internacional existente de ayuda humanitaria -como la que proporciona el Programa Mundial de Alimentos (PMA)- sea más eficaz.
Marco para restaurar la confianza en los mercados de cereales del mundo
En respuesta a los altos precios de los productos alimenticios y la escasez de granos, los paÃses han redoblado sus esfuerzos para lograr la autosuficiencia y reponer sus reservas públicas.
“Aunque la motivación que tiene cada paÃs para aprovisionarse de cereales es justificable, esto conducirá a un sistema global de producción ineficaz y un mercado mundial muy reducidoâ€, dijo Lin. “Para evitar otra crisis alimentaria, necesitamos coordinar estos esfuerzos entre todosâ€.
El experto sugirió la posibilidad de hacer un acuerdo bajo los auspicios de las Naciones Unidas, por el cual cada paÃs tendrÃa una cierta reserva de cereales -probablemente una modesta fracción de la demanda interna anual- además del inventario mantenido a nivel privado.
Al mismo tiempo, se podrÃa establecer un mecanismo mundial para liberar estas reservas individuales en el mercado internacional cuando futuros impactos en la oferta y la demanda provoquen un aumento de los precios por encima de un cierto lÃmite.
“La gestión virtual de una red de reservas públicas de granos estabilizará el mercado y evitará otras subidas vertiginosas de los precios debido al acaparamiento y la especulaciónâ€, agregó Lin. “Esta clase de acuerdo serÃa una solución beneficiosa tanto para los consumidores y productores como para las naciones exportadoras e importadorasâ€.
La coordinación internacional podrÃa reforzarse si todos los paÃses exportadores de cereales se comprometieran incondicionalmente a no aplicar las prohibiciones o impuestos prohibitivos a las ventas al exterior.
Mejora de la eficacia de la actual infraestructura internacional
Actualmente, existe una sólida infraestructura institucional a nivel de ayuda humanitaria. El PMA anticipa que su personal compuesto por más de 10.000 empleados alimentará a 70 millones de personas durante 2008, distribuyendo 4,3 millones de toneladas de alimentos por un valor de US$3.300 millones.
“Dentro de la compleja serie de iniciativas para ayuda alimentaria, existen posibilidades de mejorar la eficacia de los programas actualesâ€, añadió Lin. “El PMA necesita un financiamiento más estable y las organizaciones humanitarias requieren ayuda en perÃodos de grandes demandas imprevistasâ€.
Es de conocimiento mundial que el cambio climático y la escasez de agua afectarán la oferta y la demanda de granos en los próximos años. Ante esto, cobra mucha más importancia la adopción de un sólido marco global para protegerse frente a futuras crisis alimentarias.
“No hay excusas para la falta de acción cuando sabemos cuales son los efectos de una crisis alimentaria en la salud, la educación y la pobreza, y cuando sabemos que habrá más inundaciones y sequÃas en el futuroâ€, concluyó Lin.