30 de octubre de 2008— A pesar de que cada vez se desplaza más gente a las ciudades, ¿será posible convertir los desoladores barrios de tugurios en lugares más limpios, agradables y verdes?.
Esa es la pregunta clave para los responsables de elaborar polÃticas, profesionales del desarrollo y organizaciones no gubernamentales que buscarán soluciones sostenibles a los dilemas que plantean las ciudades en el Foro Urbano Mundial que se celebrará en Nanjing, China, del 3 al 6 de noviembre.
Si bien las ciudades se han convertido en motores del crecimiento para los paÃses en desarrollo y un imán para aquellas personas que buscan mejores oportunidades económicas, uno de cada tres habitantes de las ciudades de esas naciones vive actualmente en barrios de tugurios. Ãfrica al sur del Sahara tiene la incidencia más alta de estos pobladores (62%), según un nuevo informe del ONU-Hábitat, titulado State of the World’s Cities 2008/9: Harmonious Cities  (Estado de las ciudades del mundo 2008-09: Ciudades armoniosas).
Mil millones de personas en barrios de tugurios
"En la actualidad, 1.000 millones de personas viven en barrios de tugurios en el mundo, y ese hecho en sà es alarmante", dice Abha Joshi-Ghani, jefa del grupo de urbanización del Banco Mundial. "La calidad de vida y habitabilidad de estas áreas es realmente desgarradora".
"La mayorÃa de la gente de estos barrios marginales carece de agua potable, saneamiento, servicios de salud o educación. Mientras que el Ãndice de pobreza es, por lo general, más alto en las zonas rurales, la cifra real de pobres es más alta en las zonas urbanas", agrega Joshi-Ghani.
El problema podrÃa empeorar si, según lo previsto, tres cuartas partes de la población mundial estarÃa viviendo en las ciudades para 2013. Se espera que los paÃses en desarrollo experimenten un crecimiento urbano cercano al 90%.
La pobreza es un fenómeno cada vez más urbano
Debido a la migración de la gente a las ciudades 1,62 millones de personas se sumaron a la población de Manila en sólo siete años.
"La pobreza es un fenómeno cada vez más urbano", dice Chii Akporji, oficial de comunicaciones de la Alianza de Ciudades, una coalición de ciudades y asociados del desarrollo, incluyendo las Naciones Unidas (ONU) y el Banco Mundial, cuya secretarÃa se encuentra en la sede de esta institución.
Akporji dice que las ciudades están bajo una enorme presión con la llegada de gente de las zonas rurales o de otros paÃses por razones económicas y culturales, o bien debido a desastres naturales o conflictos.
En lugar de fingir que no ven a los habitantes de los barrios de tugurios o expulsarlos, las ciudades deberÃan planear con antelación para un crecimiento natural, al igual que para la gente que emigra del campo a la ciudad, y mejorar estos barrios cuando están surgiendo en lugar tratar de erradicarlos, agrega Akporji.
"Defendemos a los habitantes de estos barrios porque ellos son ciudadanos y deberÃan ser integrados adecuadamente en la planificación urbana".
Los barrios de tugurios deberÃan convertirse en lugares habitables donde los residentes tengan la oportunidad de construir un "techo decente sobre su cabeza", con servicios básicos como agua y saneamiento.
Hemos visto avances en las megaciudades de El Cairo, Ekurhuleni, Lagos, Manila, Mumbai y São Paulo, que albergan colectivamente a más de 70 millones de personas. Estas seis ciudades han adoptado enfoques innovadores para la recuperación de los barrios de tugurios, según un nuevo libro titulado Slum Upgrading Up Close: Experience of Six Cities (Primer plano del mejoramiento de barrios de tugurios: Experiencia de seis ciudades), publicado conjuntamente esta semana por la Alianza de Ciudades y el municipio de São Paulo.
La meta del foro es que los participantes aporten ideas para hacer frente a este crecimiento urbano y para convertir los retos en oportunidades.
"Es una reunión de colegas donde todos hablan sin miramientos, donde nadie teme decir lo que piensa y donde podemos aprender de las experiencias de los demás", dice Joshi-Ghani.
El Banco Mundial proyecta recopilar información y comentarios para su nueva estrategia urbana, la cual ofrecerá una nueva forma de mirar las ciudades desde una óptica económica, asà como ecológica, agrega.