Centro de información en línea para la prensa

Centro de información en línea para la prensa (i)
Noticias bajo embargo y otros materiales sólo para periodistas acreditados.
Ingreso/ Registro

Energía para el desarrollo en beneficio de los pobres

Nueva iniciativa energética
Disponible en: English, 中文, Français, العربية
  • Iniciativa intenta ayudar a los pobres a adaptarse al impacto y reducir su vulnerabilidad ante los precios volátiles del combustible.
  • Un componente proporcionaría redes de seguridad social a los pobres de los países más afectados.
  • El otro componente aumentaría el financiamiento para proyectos de energía.

13 de noviembre de 2008— Las naciones donantes se reunirán en París la próxima semana para convenir sobre una nueva iniciativa destinada a ayudar a los países en desarrollo a aliviar la situación de su población pobre que sufre las consecuencias de los precios elevados y volátiles de la energía.

El Departamento de Energía, Transporte y Agua (ETW, por sus siglas en inglés) del Banco, dentro del marco de la Red de desarrollo sostenible, ha liderado la formulación de la Iniciativa de Energía para los Pobres desde que el gobierno de Arabia Saudita convocó en junio pasado a una conferencia internacional de energía en Jeddah, donde se debatió este tema.

Esta iniciativa recibió un nuevo impulso en las Reuniones Anuales cuando el Comité para el Desarrollo, en su comunicado final, expresó: "Hemos alentado al Banco y a sus asociados a avanzar con un nuevo programa —Energía para los Pobres— que permitiría apoyar rápidamente los esfuerzos de los países por reforzar las redes de protección social para poner a los pobres a salvo de las consecuencias del aumento del gasto en combustible".

http://www.bancomundial.org habló con Jamal Saghir, director del ETW, para enterarnos más sobre el trabajo que se está realizado.

¿Cuáles son las características de la situación actual?

El mundo enfrenta una triple crisis: alimentaria, energética y financiera. Esta iniciativa busca afrontar el segundo de estos desafíos, así como a principios del año se creó el Programa para hacer frente a la crisis mundial de alimentos que se ocupó del primero.

El alza del combustible, y sus repercusiones en bienes y servicios, ha reducido las ganancias reales de las familias de bajos ingresos. En particular, el aumento del petróleo produjo un incremento del costo del transporte de mercancías, encareciendo prácticamente todos los productos básicos, como los alimentos. A su vez, esto se tradujo en una mayor inflación y desempleo, agravando los problemas de los hogares de escasos recursos.

Incluso hoy, que el barril está a aproximadamente US$60 (muy por debajo del pico de US$147 alcanzado en julio de 2008), los precios siguen siendo el doble que en 2005. Se prevé que esta alta volatilidad continúe por un tiempo y que sus repercusiones negativas se acumulen a nivel de países y de hogares a medida que se desarrolla el impacto macroeconómico de la actual crisis financiera.

¿Cuáles son los objetivos de esta iniciativa?

El objetivo de Energía para los pobres es ayudar a que las personas de escasos recursos de los países en desarrollo se adapten a los impactos y reduzcan su vulnerabilidad a los precios altos y volátiles del combustible. Consiste en dos componentes. El primer componente a corto plazo financiaría las redes de seguridad social para la población más pobre de los países más afectados mediante el establecimiento de un fondo fiduciario de donantes múltiples, llamado Respuesta a la crisis de precios de la energía.

Un segundo componente a mediano plazo aumentaría el financiamiento de los proyectos energéticos para que los países no sean tan vulnerables a los precios elevados y volátiles del crudo a más largo plazo. Este incremento se logrará por medio del financiamiento paralelo y conjunto con los donantes para aprovechar sus recursos limitados en forma más eficaz.

¿Por qué el enfoque es doble?

Los dos componentes son complementarios. La mayoría de los países requiere asistencia a corto plazo a fin de poder emprender aquellas políticas e inversiones necesarias a mediano y largo término que les permitan disminuir su gran dependencia en las fuentes tradicionales de energía. Si no respondemos con rapidez a los problemas que experimentan los pobres en este momento, es posible que se produzcan efectos duraderos que minen nuestros esfuerzos por reducir la vulnerabilidad a mediano plazo.

¿Qué quiere decir con eso?

Cuando se disparan los precios de la energía, los pobres se ven obligados a buscar más dinero. ¿Cómo hacen? Comen menos o compran alimentos más baratos y menos nutritivos, eliminan los gastos en la escuela o en fertilizantes, venden algunos bienes de su hogar de los cuales suelen depender para su sustento o cambian a combustibles más baratos, pero que a su vez son más perjudiciales para salud o el medioambiente.


Jamal Saghir, director del departa-
mento de Energía, Transporte
y Agua del Banco Mundial

Si la comunidad internacional es capaz de movilizar y desembolsar rápidamente el apoyo previsto, podremos ayudar a los pobres a evitar las consecuencias inmediatas de su vulnerabilidad, al tiempo que posibilitamos que se consoliden los esfuerzos a más largo plazo.

¿Cómo funcionará cada componente?

El componente a corto plazo funcionará en forma simultánea con el componente de protección social de la Respuesta a la crisis de precios de los alimentos, dentro del marco del Programa para hacer frente a la crisis mundial de alimentos. El fondo fiduciario de donantes múltiples de la Respuesta a la crisis de precios de la energía financiará programas de redes de seguridad social a través del financiamiento de proyectos o de apoyo presupuestario directo.

Los programas se adaptarán a las necesidades de cada país con miras a tratar de reducir la caída de los ingresos familiares debido, directa e indirectamente, a los precios exorbitantes y volátiles del petróleo. Las medidas que estamos contemplando incluyen transferencias en efectivo para fines específicos, programas de prestaciones sociales condicionales, medidas focalizadas que reducen los gastos de los hogares pobres y asesoramiento técnico para establecer mecanismos asociados de ejecución.

Con respecto al mediano plazo, trabajaríamos con otros donantes bilaterales y multilaterales, así como con países beneficiarios, ya sea a través de convenios de cofinanciamiento o financiamiento paralelo, con vistas a aumentar los préstamos para proyectos relacionados con la energía. El financiamiento ayudaría a elaborar e implementar los programas multianuales (proyectos de inversión energética y políticas de apoyo al sector) de las naciones beneficiarias.

¿Cómo ejecutará el Banco el segundo componente?

Creemos que el programa podría movilizar el apoyo de un enfoque programático en varios países. Por ejemplo, se podría planear el financiamiento durante un período de tres años con el objeto de:

  • Ampliar el acceso de los pobres a servicios de energía sostenible,
  • Desplegar sistemas alternativos de energía renovable donde el encarecimiento del combustible sugiere que un cambio en las opciones de suministro es económicamente prudente y
  • Desarrollar intervenciones de eficiencia energética que sean económicamente atractivas bajo los precios más altos del petróleo.

Por ejemplo, podríamos hacer uso de la tecnología de energías renovables, como la hidroeléctrica, lo cual incrementaría el acceso a la energía (mediante la extensión de la red, pero también a través de aplicaciones fuera de la red y miniredes). A su vez, esto serviría para diversificar las fuentes de suministro de energía. También podríamos considerar el apoyo a cambios intermodales en el transporte, la promoción del comercio transfronterizo de energía y la complementación de mejoras del uso eficiente de la energía entre usuarios finales.




Permanent URL for this page: http://go.worldbank.org/OTUGGCULI0