Personas de contacto En la ciudad de Washington: Ãngela Furtado (202) 473-1909 Afurtado@worldbank.org Amy Stilwell (202) 458-4906 astilwell@worldbank.org TV/Radio: Camille Funnell (202) 458-9369 cfunnell@worldbank.org Ciudad de Washington, 10 de diciembre de 2008. El Grupo del Banco Mundial anunció ayer la creación de un mecanismo de financiamiento rápido dotado de US$2.000 millones destinado a acelerar la concesión de donaciones y préstamos a largo plazo y sin interés con el fin de ayudar a los paÃses más pobres a hacer frente al impacto de la crisis financiera mundial.  El Mecanismo de desembolso rápido en respuesta a la crisis financiera, creado por la Asociación Internacional de Fomento (AIF) y aprobado por el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial el martes, permitirá al Grupo del Banco brindar financiamiento rápido dirigido a redes de protección social, infraestructura, educación y salud.  “Los más pobres serán los más afectados por esta crisis, que probablemente se agrave durante el año próximo. En el informe del Banco titulado Perspectivas económicas mundiales se prevé para los paÃses en desarrollo un crecimiento del 4,5% en el próximo año, lo que representa una disminución respecto del 7,9% registrado en 2007. Queremos ayudar a los paÃses a abordar esta contracción otorgándoles un financiamiento rápido que les permita minimizar los impactos y asistiéndolos en la elaboración de polÃticas de apoyo", dijo el presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert B. Zoellick.  Mediante el mecanismo, se otorgará financiamiento rápido por un monto inicial de US$2.000 millones. Esta suma se extraerá de los recursos de la decimoquinta reposición de la AIF, que ascienden a US$42.000 millones y que se destinarán a 78 de los paÃses más pobres del mundo durante los próximos tres años.  “No podemos darnos el lujo de seguir trabajando como siempre. Necesitamos un programa de rescate humano, no sólo de rescate financiero. Y necesitamos contar con un mecanismo de respuesta rápida para asegurarnos de que el dinero llegue sin demoras a donde más se lo necesita. Son ya 100 millones las personas que han sido arrojadas a la pobreza como resultado de la suba de los precios de los alimentos y los combustibles, y estimamos que una disminución de un 1% en el crecimiento de los paÃses en desarrollo llevará a la pobreza a otros 20 millones de personasâ€, afirmó Zoellick.  El mecanismo permitirá al Banco responder con celeridad ante las acuciantes necesidades de los paÃses prestatarios de la AIF, sobre la base de un análisis más expeditivo de esas necesidades. Con este mecanismo se financiarán los gastos que se requieren para mantener la estabilidad económica y sostener el crecimiento, hacer frente a la volatilidad y proteger a los pobres. En el ámbito de las operaciones, las respuestas incluirán el financiamiento de gastos presupuestarios destinados a servicios de infraestructura, educación, salud y redes de protección social.  “Esperamos que nuestros asociados en la tarea del desarrollo también se beneficien con las evaluaciones que realizamos tempranamente acerca de lo que necesitan estos paÃses para adelantarse a la crisis, anticiparla y manejarlaâ€, dijo la directora gerente del Banco, Ngozi Okonjo Iweala. “Lo que es más importante, esperamos que este mecanismo contribuya a movilizar recursos adicionales de otros asociados, a fin de hacer frente a esta crisisâ€.  El nuevo mecanismo de la AIF se suma al Programa de respuesta a la crisis mundial de los alimentos, creado este año en apoyo a los paÃses más afectados por la crisis de los alimentos. El mes pasado, el Grupo del Banco anunció la puesta en marcha de otras tres iniciativas que ayudarán a hacer frente a la crisis financiera, a saber: el incremento de los fondos del Programa mundial de financiamiento para el comercio, que se duplicarán hasta llegar a los US$3.000 millones; la creación de un fondo mundial de inversión de capital respaldado por el Gobierno del Japón y destinado a recapitalizar a los bancos en dificultades, y la conformación de un nuevo mecanismo de financiamiento rotatorio para proyectos de infraestructura existentes, viables y solventados por el sector privado que atraviesen dificultades financieras.   Antecedentes: En los paÃses prestatarios de la AIF, el impacto pleno de la crisis financiera mundial se hará sentir más tarde que en los de ingreso alto, pero en aquéllos, los costos para el desarrollo serán más elevados. En los paÃses de ingreso bajo, el sector financiero está menos integrado a los mercados internacionales; en consecuencia, el efecto directo en dicho sector sólo será significativo en los paÃses que tengan planes para acceder a los mercados y aquéllos con mayor presencia de bancos extranjeros.  El impacto en los otros paÃses, mayormente indirecto, se reflejará en una disminución de las inversiones, menor cantidad de remesas, caÃda en los ingresos derivados del turismo, menor disponibilidad de créditos (como el financiamiento para el comercio), deterioro en la relación de intercambio y menor crecimiento de las exportaciones (se prevé que en 2009 el comercio mundial disminuirá por primera vez desde 1982). El impacto de la crisis en los paÃses desarrollados también puede dar lugar a una reducción de los flujos de ayuda bilateral, con lo cual las economÃas que ya eran frágiles estarán en peores condiciones para hacer frente a sus debilidades internas y a sus necesidades en materia de desarrollo.  Los paÃses prestatarios de la AIF y aquéllos que reciben financiamiento combinado podrán acceder a los fondos de este mecanismo siempre que puedan demostrar que la crisis ha provocado en ellos consecuencias significativas. El mecanismo se basará en sólidos análisis de los paÃses, que se centrarán en: a) el impacto de la crisis financiera en el bienestar de los hogares, el crecimiento, los flujos de capital, el sector financiero, el financiamiento para el comercio, el desarrollo de la infraestructura, el empleo, la balanza de pagos y el presupuesto, el financiamiento y la sostenibilidad de la deuda del gobierno; b) los planes gubernamentales en relación con las polÃticas de respuesta, y c) el financiamiento necesario para hacer frente a los impactos y mantener a la vez los gastos en sectores clave, entre los que se cuenta el sector social y la infraestructura.  # # #      |