Zoellick exhorta a los paÃses desarrollados a destinar el 0,7% de sus paquetes de reactivación económica a un “Fondo contra la vulnerabilidad†para los paÃses en desarrollo.
Los paÃses pobres sienten el impacto de la crisis financiera mundial pero carecen de los recursos para elaborar paquetes de reactivación económica como los que planean poner en marcha los paÃses desarrollados.
El Fondo contra la vulnerabilidad podrÃa ayudar a los paÃses en desarrollo financiando inversiones en sectores clave: infraestructura, redes de protección social, financiamiento para pequeñas y medianas empresas.
30 de enero de 2009— El presidente del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, tiene un mensaje para el mundo en un momento en que jefes de Estado, directores ejecutivos, funcionarios y economistas se reúnen en Davos, Suiza, para asistir a la que quizá sea el encuentro más sombrÃo del Foro Económico Mundial en sus 39 años de historia.
"No dejemos de lado a los paÃses en desarrollo".
Zoellick quiere que los paÃses desarrollados destinen un 0,7% de sus paquetes de reactivación económica a un "Fondo contra la vulnerabilidad" dirigido a los paÃses en desarrollo que sufren en la coyuntura actual de crisis económica mundial.
"La meta del 0,7% del paquete de reactivación de cada paÃs desarrollado equivale a sólo una mÃnima fracción de los cientos de miles de millones empleados para rescatar bancos; sin embargo, podrÃa representar una gran ayuda para los cientos de millones de personas que son vÃctimas de una crisis que no provocaron", sostiene Zoellick en un artÃculo de opinión publicado en el Financial Times el 25 de enero.
Los paÃses en desarrollo sienten el impacto
Desde Estados Unidos hasta Japón, los paÃses ricos están elaborando grandes paquetes de reactivación económica para combatir la catástrofe financiera. Pero los paÃses menos desarrollados no tienen los recursos necesarios para hacer lo mismo.
Ãfrica, que inicialmente no se vio afectada por las quiebras de bancos, enfrenta ahora una disminución de los flujos de capitales, merma de remesas, estancamiento de la ayuda extranjera y caÃda de los precios de los productos básicos y los ingresos provenientes de la exportación, dice en su blog Shanta Devarajan i, economista del Banco Mundial.
"El continente experimentará casi con seguridad una desaceleración en el crecimiento. Y si nos guiamos por lo ocurrido en otras ocasiones, esta desaceleración repercutirá en el desarrollo humano", señala Devarajan.
La caÃda "sin precedentes" en la producción mundial y la disminución del 5% en el PIB mundial durante el último trimestre de 2008 son indicios de que en 2009 se observará una clara reducción del PIB mundial, aun cuando se produzca un moderado rebote en la segunda mitad del año, según los investigadores del Banco Mundial que conforman el Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo.
Según las proyecciones, el crecimiento de las inversiones en el mundo en desarrollo se reducirá del 13% registrado en 2007 al 3,5% en 2009, debido a la restricción en las condiciones crediticias y la menor disposición a afrontar riesgos.
En la República Democrática del Congo se han perdido aproximadamente 300.000 puestos de trabajo en el sector minero. En Brasil se produjeron 654.000 despidos en diciembre. China, que está elaborando su propio paquete de reactivación por valor de US$586.000 millones, podrÃa perder millones de empleos durante el nuevo año i.
Proyectos de infraestructura, que contribuirÃan a dar trabajo a los habitantes de los paÃses en desarrollo a la vez que construyen las bases para el futuro crecimiento y la productividad;
El Fondo contra la vulnerabilidad se valdrÃa de los mecanismos ya existentes para hacer llegar los fondos con rapidez y flexibilidad, con el respaldo de controles y salvaguardias que garanticen el uso adecuado del dinero, señala Zoellick.
"El apoyo a un Fondo contra la vulnerabilidad puede ayudar a limitar la gravedad y el alcance de la crisis internacional, evitar que se propague el malestar social y ayudar a salvar a una generación de caer en una nueva trampa de la pobreza", sostuvo Zoellick en el artÃculo de opinión en el que describe la propuesta, publicado el 22 de enero en el New York Times i.