Debido a que muchos de los que reciben dinero viven en aldeas apartadas y de difÃcil acceso por vÃa terrestre, las transferencias a estas personas constituyen en un verdadero desafÃo. Confiar los fondos a los viajeros suele ser riesgoso y no garantiza que el dinero llegue a sus destinatarios. La falta de servicios formales de transferencias a estas aldeas ha llevado a los sierraleoneses que viven en ciudades a inventar una manera ingeniosa de enviar dinero ante la ausencia de intermediarios idóneos, como bancos o casas de envÃo.
Joshua se gana la vida como vendedor por temporadas en una empresa de Freetown. Cuando obtiene un poco de dinero extra, envÃa a su hogar, como mÃnimo, el equivalente de US$20 para la subsistencia de su madre, que está envejeciendo, y para que el hijo de su hermana continúe yendo a la escuela. El sueldo medio en Sierra Leona para los trabajadores no calificados es de US$60 al mes.
Entonces, ¿cómo hace para transferir dinero si es tan difÃcil llegar a Bonthe y hay pocos viajeros confiables que pueden llevar y entregar con seguridad los fondos a su madre?
Ya que es poco probable que bancos comerciales ––como el Rokel Bank–– o, incluso, bancos comunitarios abran sucursales en aldeas distantes como Bonthe en un futuro cercano, los operadores de telefonÃa celular seguramente continuarán ocupando el lugar de intermediarios de envÃo de remesas por algún tiempo.