La crisis mundial afectó fuertemente la economÃa real de China, pero el paÃs logra mantenerse en pie.
Si bien el crecimiento de China es lento, todavÃa puede superar al de la mayorÃa de los otros paÃses.
Sin embargo, la continuidad de la crisis mundial reducirá el crecimiento de China en 2009 y 2010, especialmente debido a menores exportaciones e inversiones basadas en el mercado. El Banco Mundial pronostica un crecimiento de 6,5 % en 2009.
De esta manera, la demanda interna logró mantenerse mejor que la demanda externa.
La inversión con influencia del gobierno se pone en funcionamiento mientras se desacelera la inversión basada en el mercado.Â
La acumulación involuntaria de inventario ocasionó la reducción de la producción desde noviembre, pero el exceso no parece ser muy elevado.
El consumo se desacelera a un ritmo sólido.
La menor demanda laboral crea presión en el mercado de trabajo.
La desaceleración está participando en la baja de la inflación.
La rentabilidad se deterioró en el sector empresario en el segundo semestre de 2008. Â
Perspectivas y riesgos económicos
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Las perspectivas de crecimiento mundial continúan siendo desfavorables e inciertas.
Es probable que los mercados financieros del mundo permanezcan en estado de tensión durante 2009. Â
Las perspectivas de crecimiento mundial son desfavorables e inciertas.
Los riesgos e inseguridades acerca de las perspectivas internacionales son excepcionalmente grandes.
En el plano interno, las perspectivas indican que se apoyará la actividad.
Está naciendo la capacidad de ahorro y comienza a tener efectos de tipo variado.
Debido al proyectado repliegue de las inversiones basadas en el mercado, las inversiones con influencia del gobierno se tornan clave.
Prevemos que se desacelerará el crecimiento del consumo privado pero seguirá siendo importante.Â
Es posible que el consumo rural se quede atrás.
En total, gracias a las sustanciales polÃticas de estÃmulo, la economÃa china seguirÃa creciendo considerablemente, en un entorno externo muy exigente.
Es probable que la economÃa de China reciba apoyo cuando se produzca la esperada recuperación mundial, si es que ocurre, a fines de 2009 o en 2010.Â
La presión inflacionaria será muy baja en 2009 debido a los precios reducidos de las materias primas y la significativa brecha que se está generando en la producción.
La rentabilidad a la baja debido a la presión de los precios que surge de la desaceleración.
En este escenario, continuará la debilidad del mercado laboral.
China enfrenta importantes desafÃos en el corto, mediano y largo plazo.
Los objetivos a corto y mediano plazo coinciden, por eso es necesario que los objetivos a mediano plazo determinen las polÃticas económicas de 2009.
Con vistas a futuro, es posible que haya menos necesidad de estÃmulo orientado a la inversión.
En lo relativo a polÃticas posibles y recomendadas para aliviar las consecuencias del deterioro del mercado laboral, el informe sostiene que el uso del sistema de seguridad social tiene ventajas por sobre otras polÃticas del mercado de trabajo.
La reforma del sector financiero y del mercado de capitales podrÃa ayudar a lograr un nuevo equilibrio en el patrón de crecimiento.
Las consecuencias de los despidos y las conmociones económicas temporarias pueden ser aliviadas mediante la ampliación y el uso de la red de protección social, combinada preferentemente con la capacitación.
Se están efectuando los gastos bajo el plan de estÃmulo de 10 puntos.
Como parte del mismo, el gobierno anunció 10 planes especÃficos por sector.
Otras iniciativas recientes de la polÃtica fiscal se enfocaron en estimular el consumo y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
En primer lugar, el gobierno anunció hace poco tiempo las caracterÃsticas de un plan de reforma del cuidado de la salud.
En segundo lugar, se están tomando medidas para mejorar la red de protección social.
En tercer lugar, el gobierno percibe un gran potencial para estimular el consumo rural y emprendió las medidas para lograr este objetivo.   Â
Un sistema financiero que funcione bien puede ayudar a China a manejar la desaceleración y hacer la transición hacia un modelo de crecimiento nuevo.
Por lo tanto, nuevas reformas estructurales podrán aumentar el financiamiento para pequeñas y microempresas y para los sectores rurales y de servicios.