Los ecosistemas marinos costeros se ven seriamente amenazados por el hombre y la naturaleza.
Los bienes y servicios que los ecosistemas marinos proporcionan están fuertemente subvalorados, si bien se calcula que aportan más de US$20 billones a la economÃa mundial.
El Banco está ayudando a los paÃses a elaborar sistemas que permitan cuantificar el valor de los ecosistemas marinos.
Los pobladores de ZanzÃbar pescan tanto para su subsistencia como con fines comerciales, y reciben turistas que disfrutan de la vida marina. Además, los arrecifes coralinos los protegen de la erosión y las tormentas tropicales.
Cuantificación del valor de los ecosistemas marinos
Según Environment Matters, se estima que los bienes y servicios ofrecidos por los ecosistemas costeros y marinos contribuyen más de US$20 billones a la economÃa mundial, es decir, más de un tercio del producto bruto mundial.
Valor de los ecosistemas marinos
Los arrecifes de coral son hábitats de desove y crÃa de muchos peces de importancia económica, como el mero y el atún.
En la India, los manglares sanos, que actuaron como escudo y sufrieron los embates del tsunami de 2004, salvaron la vida y los bienes de las comunidades pesqueras costeras, en su mayorÃa muy pobres.
Los humedales del Mediterráneo cumplen varias funciones importantes tanto para los ricos como para los pobres, entre ellas la purificación del agua, la reducción de nutrientes, la formación de estanques de sedimentación, el control de inundaciones y la prevención de la erosión de las playas.
Para muchos paÃses en desarrollo, en especial los pequeños estados insulares, el turismo que atraen sus costas constituye una importante fuente de divisas.
.. y ejemplos de degradación
Tras el blanqueamiento generalizado provocado por la corriente de El Niño en 1997, se produjo la muerte de alrededor del 16% de los corales de los arrecifes de todo el mundo.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) informa que, entre 1980 y 2005, se perdió el 20% de los manglares del mundo.
La excesiva capacidad de las flotas pesqueras mundiales reduce en unos US$50.000 millones al año los beneficios económicos derivados de la pesca marina en todo el mundo.
No obstante, los beneficios proporcionados por los ecosistemas marinos están ostensiblemente subvalorados cuando se calculan el desarrollo económico que promueven y las inversiones que los paÃses están dispuestos a realizar para proteger este capital natural.
Sin información precisa sobre el grado en que la economÃa depende de un ecosistema, quienes adoptan las decisiones carecen de un instrumento valioso, por lo que se pierden oportunidades de crecimiento económico y no se invierte lo suficiente en conservación.
En el nuevo número de Environment Matters se analiza la valoración de los servicios que prestan los ecosistemas costeros y marinos con el objeto de proporcionar a las autoridades la información necesaria para adoptar difÃciles decisiones vinculadas con el desarrollo sostenible.
"Al poner los servicios de ese tipo en cifras, incluso aproximadas, se puede contribuir a dar razones por las cuales los gobiernos, la empresa privada y las instituciones internacionales deben invertir en la gestión sostenible, la protección y la recuperación de esos servicios", dice James Warren Evans, director del Departamento de Medio Ambiente del Banco Mundial.
Pago por servicios ecológicos
El Banco Mundial está ayudando a las autoridades a asignar valores cuantificables a los servicios de esta Ãndole. Muchos paÃses están elaborando sistemas de pagos por servicios ecológicos para dar cuenta de los costos que tradicionalmente no se reflejan en los balances.
Por ejemplo, los pobladores de ZanzÃbar que pescan para subsistir tienen pocos incentivos para reducir la pesca en beneficio de la industria del turismo. Del mismo modo, es posible que la industria del turismo no tome en cuenta la fragilidad de los recursos pesqueros más industriales de los que depende para ofrecer a los visitantes alimentos o recreación.
En consecuencia, las autoridades soslayan estos factores indirectos a la hora de adoptar decisiones vinculadas al desarrollo. Por estos motivos, se suelen perder o se degradan los recursos pesqueros u otros recursos naturales costeros en los que se basa el turismo.
De acuerdo con el sistema de establecer pagos por los servicios ecológicos, quienes se benefician de determinados servicios de un ecosistema compensan a quien administran el ecosistema para garantizar que este continúe proporcionando ambos servicios de manera sostenible.
"Esta situación dificulta la acción colectiva, ya que si bien, como grupo, los pescadores tienen un fuerte incentivo para pagar por la conservación, cada pescador, en forma individual, se ve incentivado a tratar de evitar el pago... En tales casos, es posible que, para superar el problema, se requiera la intervención de algún órgano rector", dice Pagiola.
Los paÃses establecen programas nacionales de pago por servicios ecológicos
Algunos paÃses en desarrollo han puesto en marcha programas nacionales de este tipo.
Costa Rica cuenta con el programa más antiguo de pagos por servicios ambientales (PSA). Administrado por el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal, el programa protege actualmente unas 250.000 hectáreas de bosques, con consecuencias beneficiosas para el ecosistema marino del paÃs. Conforme a la Ley de bosques de 1997, los usuarios de las tierras pueden recibir pagos por destinarlas a determinados usos, como plantaciones nuevas, la explotación forestal sostenible y la conservación de los bosques naturales. Si bien hay problemas similares que afectan a las costas marinas, no se han implementado programas para estos ecosistemas.
Es preciso generar incentivos compartidos, como los programas de pago por servicios ecológicos, para ordenar de manera sostenible los ecosistemas marinos costeros.
"Sin embargo, esas fuentes oceánicas de bienes importancia crucial han sido consideradas gratuitas y, por consiguiente, los ecosistemas marinos y costeros que los proveen se han reducido a raÃz del uso excesivo, la contaminación y la destrucción fÃsica", señala Hatziolos en su carta de introducción a la publicación Environment Matters.
"Ahora el cambio climático amenaza con poner a muchos de esos ecosistemas al borde de la extinción, con consecuencias nefastas para la sociedad, pero especialmente para los pobres del mundo".