La respuesta del Banco refleja la creciente preocupación por el hecho de que el actual clima de crisis económica está empujando a la pobreza a más personas del mundo en desarrollo, quienes se enfrentarán al hambre y a posibles recortes en los programas de salud, educación y otras iniciativas sociales.
“Un mundo que no aprende de la historia está condenado a repetirla. Si bien la reciente cumbre del G-20 se centró en cuestiones financieras, debemos aprender de la historia de las crisis anteriores, cuando los gobiernos buscaron hacerse de dinero y recortaron programas sociales, a menudo con efectos devastadores sobre los pobresâ€, dijo el presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert B. Zoellick.
“La persistencia del entorno económico riesgoso combinada con la persistencia de la volatilidad de los precios de los alimentos implica que, para los pobres, la crisis de los alimentos está lejos de terminar", dijo la directora gerente del Grupo del Banco Mundial, Ngozi Okonjo-Iweala. “Son muchos los paÃses pobres que no se han visto beneficiados con la relativa moderación de las subas de los precios de los alimentos en los mercados internacionales. La decisión de ampliar el mecanismo contribuirá a garantizar que se cuente con las medidas de vÃa rápida necesarias para continuar respondiendo con celeridad a fin de ayudar a los paÃsesâ€.Â
El Banco Mundial ha establecido un Mecanismo de financiamiento para paÃses vulnerables con el fin de canalizar fondos hacia los más afectados por las crisis de los alimentos y de la economÃa, con vÃas separadas para la respuesta social rápida y la seguridad alimentaria.
El Programa del Banco para hacer frente a la crisis mundial de alimentos (GFRP) ha brindado alivio inmediato a los paÃses gravemente perjudicados por los precios de los alimentos. Los proyectos ejecutados por el Banco Mundial y sus asociados en el sistema de las Naciones Unidas han respaldado programas de protección social tales como los de alimentos por trabajo, suministro de micronutrientes y raciones complementarias a madres e hijos y comedores escolares para los sectores más vulnerables. Por ejemplo, en Sierra Leona, se han aprobado 119 proyectos de dinero por trabajo, que permiten brindar 42.000 dÃas-persona de empleo a más de 5.300 habitantes. En Liberia, todos los meses desde octubre de 2008 se ha brindado alimentación escolar a 60.000 niños.