El sector privado desempeñará un papel crucial en la recuperación del crecimiento.
24 de abril de 2009. Las economÃas de ingreso bajo, muchas de las cuales se ubican en Ãfrica al sur del Sahara, estaban hasta hace poco resguardadas de la crisis financiera mundial, puesto que sus bancos y sus mercados bursátiles se encontraban alejados de la debacle de las hipotecas de alto riesgo y el colapso de los bancos de inversión.
No obstante, la mayor parte de las regiones del mundo se enfrentan ahora a la recesión. Esto implica que los paÃses pobres deben hacer frente a una abrupta caÃda en sus exportaciones, los presupuestos oficiales se ven sometidos a fuertes presiones y es probable que la ayuda extranjera sea menor que la prometida por los donantes precisamente en el momento que más hace falta.
“La crisis financiera ha vuelto más preocupante que nunca el panorama en relación con los objetivos de 2015â€, sostuvo Zia Qureshi, principal autor del informe y asesor superior del Banco Mundial. “Los paÃses en desarrollo necesitarán ayuda para sobrellevar las consecuencias de la crisis, que comienza a generar una pesada carga sobre sus recursos y afectar a los más vulnerables".
Menos reducción de la pobreza, más hambre
La reciente crisis de los alimentos arrojó a millones de personas a la pobreza extrema y es probable que la perspectiva de un crecimiento mucho más lento en los paÃses en desarrollo desacelere, a su vez, el ritmo de la reducción de la pobreza. Las estimaciones del número adicional de personas atrapadas en la pobreza en 2009 como consecuencia de la crisis financiera oscilan entre los 50 millones y los 90 millones.
En todo el mundo en desarrollo, el número de personas que viven con menos de US$1,25 al dÃa alcanzará en 2009 los 1.184 millones, una cantidad menor que los 1.375 estimados para 2005, pero aún en extremo elevada.
“Con una recesión que afecta en forma simultánea a las principales regiones, la probabilidad de que el crecimiento sea penosamente lento en muchos paÃses es muy real, por lo que la lucha contra la pobreza se vuelve más ardua y más urgenteâ€, sostuvo John Lipsky, subdirector gerente del FMI.
Una emergencia de desarrollo
“En Ãfrica, donde la mayorÃa trabaja por cuenta propia, el desempleo adopta el rostro de una mujer que cultiva hortalizas para vender en el mercado y se encuentra con que la gente ya no las compraâ€, señaló Joy Phumaphi, vicepresidenta de Desarrollo Humano del Banco Mundial.
Se estima que, entre 2009 y 2015, podrÃan morir entre 200.000 y 400.000 niños pequeños más por año en todo el mundo como resultado de la crisis. Si no se toman medidas de inmediato, para 2015 esto podrÃa sumar un total de entre 1,4 millones a 2,8 millones más de muertes de niños pequeños.
En otro informe dado a conocer hoy, titulado Averting the Human Crisis (Cómo evitar la crisis humana), i el Banco advierte que para fines de 2009 se producirán interrupciones en los tratamientos y los programas de prevención contra el VIH/sida en 23 paÃses (que, en conjunto, albergan el 60% de los pacientes con VIH positivo sometidos a terapias antirretrovÃricas) a causa de la crisis económica mundial.
Asimismo, en paÃses como EtiopÃa, el 50% del presupuesto gubernamental correspondiente al sector de salud depende de la ayuda que se recibe de los paÃses ricos.
La eficacia de la ayuda es asimismo un tema doblemente importante en tiempos de limitaciones. Es necesario reevaluar los sistemas y las instituciones existentes en los paÃses para verificar que funcionen con eficiencia y destinen los recursos a los beneficiarios adecuados.
Si bien los gobiernos son actores de fundamental importancia, el sector privado —tanto las entidades que procuran el lucro como las que no— está ampliando su participación en el ámbito de la salud y la educación. Más de la mitad de los servicios destinados a cubrir las necesidades relativas a los ODM están en manos de prestadores privados y, en muchos paÃses en desarrollo, la mayor parte del gasto en salud proviene de fuentes privadas.
En todo el mundo, las perspectivas de recuperación dependen de que se apliquen polÃticas eficaces que restituyan la confianza en el sistema financiero, recapitalicen los bancos y contrarresten la caÃda de la demanda total. Si bien la responsabilidad recae principalmente en los paÃses ricos, las naciones en desarrollo deben sostener sus esfuerzos por mejorar el clima para las inversiones del sector privado.
“Ãfrica forma parte de la solución a la crisisâ€, sostuvo Phumaphi “Se trata de un mercado en crecimiento, con mucho margen para la innovación y las nuevas tecnologÃas. Debemos preservarlo y protegerlo, de lo contrario, será una oportunidad perdida para la economÃa mundial en su conjuntoâ€.
Las respuestas de las instituciones financieras internacionales a la crisis
La respuesta del Grupo del Banco Mundial a la crisis financiera incluye el apoyo a la conformación de asociaciones público-privadas para proyectos de infraestructura que se encuentran actualmente en crisis, la asistencia a las pequeñas y medianas empresas y la ayuda a los paÃses para que refuercen sus redes de protección social.