De izq. a der.: Obiageli Ezekwesili, vicepresidenta de África del Banco Mundial; Emmanuel Tumasiime-Mutabile, gobernador del Banco Central de Uganda; Ali Mansoor, ministro de Finanzas de Mauricio; Consolate Rusagara, directora de Sistemas Financieros del Banco Mundial.
Las autoridades africanas deben encontrar soluciones para afrontar la crisis financiera mundial.
Soluciones regionales pueden ayudar a los países a pasar la crisis.
El Banco Mundial debe seguir creando instrumentos de financiamiento flexibles./li>
Ciudad de Washington, 24 de abril de 2009 -- Los ministros de finanzas y banqueros de toda África se reunieron el jueves con anterioridad a las Reuniones de Primavera del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la ciudad de Washington para analizar cómo afrontar las repercusiones de la crisis financiera mundial en los países africanos.
En la reunión, que fue organizada por Shanta Devarajan, el economista principal de la Oficina Regional de África del Banco Mundial, y presidida por Obiageli Ezekwesili, vicepresidenta de esa Oficina Regional, se planteó a los participantes el desafío de “ser creativos” a la hora de buscar soluciones a los efectos negativos tanto económicos, humanitarios como políticos que la crisis ya está produciendo en el continente africano.
“El mayor desafío para los países africanos y sus asociados en el desarrollo es diseñar políticas adecuadas que permitan responder a esta crisis”, dijo Ezekwesili.
La funcionaria señaló que ahora se están poniendo en tela de juicio las políticas macroeconómicas acertadas que los africanos han aplicado en los últimos 10 años y que, en cierta medida, han permitido lograr tasas de crecimiento importantes.
“¿Qué tipos de políticas adecuadas deberían aplicar los países en una situación de crisis sistemática?” Por ejemplo, ¿deberían los países africanos considerar políticas al estilo norteamericano y europeo como una solución para la crisis?.
Flexibilidad, diversificación y soluciones regionales: la clave para enfrentar la crisis
Emmanuel Tumasiime-Mutabile, gobernador del Banco Central de Uganda, recomendó la flexibilidad de los mercados, los regímenes y las políticas para frenar la crisis.
Dijo que si bien la crisis no afectó inmediatamente a Uganda, a la larga, la crisis crediticia lo haría, y que la actual crisis económica —a través de la reducción de las remesas, de la inversión extranjera y posiblemente de la ayuda, así como de la demanda de exportaciones— ha afectado al país. Políticas como permitir que se deprecie el tipo de cambio de Uganda han ayudado a proteger al país de conmociones importantes.
“Seguimos creyendo que la flexibilidad de nuestras políticas nos ha permitido proteger la tasa de crecimiento de nuestra economía”.
Ishac Diwan, director del Banco Mundial a cargo de las operaciones en los países de África occidental, dijo que ahora los gobiernos deben diversificarse y sacar provecho de otros sectores para la exportación de productos básicos. “Los gobiernos deben determinar cuáles son los dos o tres productos respecto de los cuales la coordinación al más alto nivel puede convertirse en el agente de cambio y marcar la diferencia”.
El ministro de Finanzas de Zambia, Situmbeko Musokotwane, que participó en el seminario, puso el ejemplo de su país para respaldar el argumento de Diwan. “En Zambia dependemos en gran medida del cobre, y la crisis nos ha afectado principalmente a través de las exportaciones de ese metal”.
Según Consolate Rusagara, directora de Sistemas Financieros en el Banco Mundial, las autoridades africanas “tienen que tomar decisiones difíciles”. Por ejemplo, en los países africanos la inflación sigue siendo un problema y, ante la crisis, los bancos centrales deberían tratar de reducir las tasas de interés para estimular el crédito. La pregunta es cómo las autoridades pueden reducir las tasas de interés cuando existe alta inflación. La funcionaria exhortó a desarrollar los mercados internos de capital, a hacer un seguimiento de la situación regional y a aplicar soluciones también regionales, y dijo que los bancos africanos deben tener planes de contingencia. “No podemos esperar a que la crisis termine para ocuparnos de los bancos”.
Hace falta financiamiento adicional
Según el Banco Mundial, la crisis financiera está afectando a los países africanos a través de la brusca disminución de los ingresos generados en cuatro ámbitos: flujos de capital privado, remesas, asistencia extranjera y precios de los productos básicos. Según el ministro de Finanzas de Níger, Lamine Zeine, el mayor impacto de la crisis en su país ha sido en los flujos de remesas; además, la crisis ha disminuido la inversión, sobre todo en el sector agrícola.
“Tomamos algunas medidas fiscales para proteger los alimentos básicos, pero la crisis ha afectado toda la economía y, lamentablemente, esas medidas fueron muy limitadas”.
Zeine pidió al Banco Mundial que prestara asistencia a Níger y a otros países de diversas maneras; por ejemplo, ayudar a promover medidas anticíclicas, crear más instrumentos de financiamiento flexibles y apoyar a los países en la rápida implementación de las recomendaciones de la reciente cumbre del G-20. Si esto no se hace, el gran riesgo es que “muchas de las cosas que (los países africanos) han logrado se verán afectadas o desaparecerán".
Ali Mansoor, secretario de Finanzas de Mauricio, pidió encarecidamente que se modificaran las políticas nacionales, pero estuvo de acuerdo con Zeine en la necesidad de obtener financiamiento complementario de organismos internacionales de desarrollo como el Banco Mundial. “Se necesitan recursos adicionales y especiales que nos ayuden a sobrellevar la crisis”.
Dijo que entre las áreas que se deben abordar, cabía señalar el apoyo a empresas privadas viables para proteger puestos de trabajo, la asistencia técnica a pequeñas y medianas empresas, y mayor celeridad en la implementación de infraestructura pública. Mencionó a su propio país, donde las inundaciones repentinas de los últimos meses han creado la necesidad de invertir en mejores sistemas de drenaje.
Manifestó que la función del Banco Mundial debería consistir en ayudar a los países con asistencia técnica en la implementación de los paquetes de financiamiento.
El seminario del jueves generó un animado debate entre los ministros, banqueros y representantes del Banco Mundial. El encuentro terminó con un llamado de Obiageli Ezekwesili a que los países pensaran en las experiencias de la región y en soluciones africanas para superar la crisis.